Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

1 de marzo · Libre de la doble vida y de las mentiras que me digo a mí mismo

Juan 8:32: la verdad os libertará

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 1 de marzo.

Versículo del día: Juan 8:31-36 RV1909

Tienes cuarenta y cuatro años, un salón de belleza en Trujillo y cantas en el grupo de alabanza de tu iglesia. En las redes, tu familia se ve perfecta. Lo que nadie sabe es que cada noche, cuando todos duermen, te sirves vino; una copa se volvió media botella, y a veces una entera. Guardas las botellas vacías en una bolsa en el cuarto de lavar y las botas de camino al salón. Te dices que lo controlas, que te lo mereces después de tanto trabajo, que no es como lo de tu papá. El sábado tu hija de quince años encontró la bolsa y te preguntó, muy seria: “Mamá, ¿estás bien?”. Le dijiste que eran de una reunión. Ella no te creyó, y tú tampoco.

Oración de la noche

Padre, gracias por este día, por mi casa, por mi hija y por el trabajo de mis manos. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he vivido escondiendo y que me he engañado. No quiero una libertad de apariencia, sino la tuya. Dame la verdad para mirarme, valor para pedir ayuda mañana y firmeza para esta noche. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    31Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará. 33Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie: ¿cómo dices tú: Seréis libres? 34Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado. 35Y el siervo no queda en casa para siempre: el hijo queda para siempre. 36Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

    Juan 8:31-36 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Jesús habla con judíos que habían empezado a creerle, y les hace una invitación: «Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;» «Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará.» Pero ellos se ofenden: «Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie: ¿cómo dices tú: Seréis libres?» Es una respuesta asombrosa: su pueblo había sido esclavo en Egipto, desterrado a Babilonia, y en ese momento vivía bajo el dominio de Roma. Aun así decían “jamás servimos a nadie”. A veces la mentira más difícil de ver es la que nos decimos a nosotros mismos.

    Jesús les responde sin rodeos: «Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado.» Esto revela algo de Dios: no quiere personas con apariencia de libres, sino hijos libres de verdad. Su verdad no es una idea para discutir, sino una luz que se recibe permaneciendo en su palabra, y que al principio incomoda porque muestra lo que escondemos. No promete una libertad sin esfuerzo ni de un día para otro; promete que la verdad, aceptada, abre la puerta.

    Y Jesús añade: «Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.» La libertad que él ofrece no es la de quien nunca cae, sino la de quien ya no tiene que esconderse. Una doble vida cansa: cuesta sostener la imagen, recordar las excusas, vigilar que nadie vea. La verdad da miedo al principio, pero es el comienzo del descanso.

    Tu parte empieza por llamar las cosas por su nombre, primero delante de Dios y después delante de alguien de confianza. No es una vergüenza que te define; es un problema real, y en tu familia ya hay una historia con el alcohol. Un consumo que se esconde y que crece necesita ayuda profesional: un médico, un psicólogo o un grupo de apoyo para quienes quieren dejar de beber. Pedir esa ayuda es parte del cuidado de Dios, no falta de fe. Y tu hija merece la verdad dicha con amor: que su mamá tiene un problema y está buscando ayuda. Quizá su pregunta fue la puerta que Dios abrió para tu libertad.

    ¿Qué mentira te repites para no mirar lo que necesitas cambiar?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por mi hija, que se atrevió a preguntarme, por mi familia, por mi trabajo y por tu paciencia conmigo. Tú sabes lo que he escondido y las mentiras que me he dicho. No quiero seguir viviendo dos vidas. Ayúdame a ver la verdad sin huir, y dame valor para pedir ayuda, para hablar con mi hija y para dar cada paso que me toca. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí y que ya conoce todo lo que escondes, y no se aleja por eso. Delante de él no necesitas aparentar. Que el Espíritu de Dios te guíe a la verdad y te dé la libertad de dejar de esconderte.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la verdad y sobre lo que escondes?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué apariencia, excusa o miedo a que te descubran necesitas poner en las manos de Dios?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Esta semana pediré una cita con un médico o un psicólogo para hablar de mi consumo, buscaré un grupo de apoyo y le diré a mi hija la verdad, con calma: que tengo un problema y que estoy buscando ayuda”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • 2 Samuel 12:1-7. Natán le muestra a David la verdad que no quería ver.
    «Entonces dijo Nathán á David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl;» (2 Samuel 12:7)
  • Juan 3:19-21. El que obra verdad viene a la luz.
    «Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios.» (Juan 3:21)
  • Salmo 32:1-5. El peso de callar y el alivio de confesar.
    «Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)» (Salmo 32:5)
  • Santiago 1:22-25. Oír sin hacer es engañarse a sí mismo.
    «Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos.» (Santiago 1:22)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Juan 8:32: la verdad os libertará.

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