23 de noviembre · Sentirse pequeño
Isaías 41:14: no temas, gusano de Jacob
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 23 de noviembre.
Versículo del día: Isaías 41:14-16 RV1909
Tienes veintiséis años y llevas meses enviando hojas de vida sin respuesta. Tus compañeros de universidad publican fotos de sus trabajos, viajes y compromisos, y tú sigues viviendo en la casa de tus papás, haciendo domicilios en moto. En la última entrevista te dijeron que “no tenías el perfil”. Por dentro te repites que no sirves, que eres el fracasado de la familia. En la iglesia te pidieron ayudar con los niños, pero dijiste que no, porque sientes que no tienes nada que aportar.
Oración de la noche
Padre, gracias por este día, por el trabajo que pude hacer y por las personas que me quieren tal como soy. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que me he medido con la vara de otros. Ayúdame a creer que te pertenezco, dame valor para levantarme mañana y seguir buscando, y un corazón dispuesto a servir con lo poco que tengo. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
14No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo te socorrí, dice Jehová, y tu Redentor el Santo de Israel. 15He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes: trillarás montes y los molerás, y collados tornarás en tamo. 16Los aventarás, y los llevará el viento, y esparcirálos el torbellino. Tú empero te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.
Isaías 41:14-16 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Dios habla aquí a un pueblo derrotado, pequeño y desterrado, y no lo llama con títulos bonitos. Lo llama por lo que ellos sentían que eran: «No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo te socorrí, dice Jehová, y tu Redentor el Santo de Israel.» Un gusano es lo más débil y despreciable que alguien se podía imaginar. Dios no niega su pequeñez, pero le pone al lado su propio nombre: “yo te socorrí”, “tu Redentor”.
Esto revela algo de Dios: le gusta obrar con lo pequeño. Luego dice: «He aquí que yo te he puesto por trillo, trillo nuevo, lleno de dientes: trillarás montes y los molerás, y collados tornarás en tamo.» El trillo era una tabla con piedras o dientes que separaba el grano de la paja. Lo que era un gusano, en manos de Dios se vuelve una herramienta útil. El valor no está en lo que yo logro, sino en a quién pertenezco. Pablo lo dijo así: «Antes lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar á los sabios; y lo flaco del mundo escogió Dios, para avergonzar lo fuerte;» (1 Corintios 1:27).
Jesús animó a sus discípulos, que eran pocos y sencillos: «No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.» (Lucas 12:32). Saberte valioso para Dios no te quita la tarea de buscar trabajo, aprender algo nuevo o pedir consejo; te da ánimo para hacerlo sin hundirte. Y la comparación en redes no te dice quién eres. Quizá lo que Dios espera hoy de ti es que dejes de mirarte tanto y sirvas a otros con lo que tienes, por ejemplo a esos niños de la iglesia. Si el desánimo te quita las ganas de todo, hablarlo con alguien, también con un profesional, es parte de cuidarte.
¿Qué voz le crees más: la que te dice “no sirves” o la que te dice “yo te socorrí”?
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Orar Oratio
Padre, gracias por mi vida, por mi familia que me sostiene, por la moto y el trabajo que hoy tengo, aunque no sea el que soñaba. Me siento pequeño y sin valor. Ayúdame a verme como tú me ves, dame humildad para servir con lo que tengo y constancia para seguir buscando y aprendiendo. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí y que te mira con amor, sin compararte con nadie. Escucha cómo te dice: “No temas, yo te socorrí”. Que el Espíritu de Dios te enseñe en este silencio quién eres para él.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre tu valor y sobre la manera en que te miras?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué comparación, vergüenza o sentimiento de fracaso necesitas poner en las manos de Dios?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Esta semana silenciaré las cuentas que más me hacen compararme, pediré consejo a alguien con experiencia para mejorar mi hoja de vida y diré que sí a ayudar con los niños un domingo”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Lucas 12:22-32. Jesús anima a su manada pequeña a no temer.
«No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.» (Lucas 12:32) - Jueces 6:11-16. Gedeón se ve como el menor, y Dios lo llama.
«Entonces le respondió: Ah, Señor mío, ¿con qué tengo de salvar á Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.» (Jueces 6:15) - 1 Corintios 1:26-31. Dios escoge lo débil y lo menospreciado.
«Antes lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar á los sabios; y lo flaco del mundo escogió Dios, para avergonzar lo fuerte;» (1 Corintios 1:27) - Jeremías 1:4-8. Jeremías dice “soy niño”, y Dios le responde.
«Y díjome Jehová: No digas, soy niño; porque á todo lo que te enviaré irás tú, y dirás todo lo que te mandaré.» (Jeremías 1:7)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Isaías 41:14: no temas, gusano de Jacob.