Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

24 de diciembre · Los pastores humildes

Oración de Navidad: os ha nacido hoy un Salvador

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 24 de diciembre.

Versículo del día: Lucas 2:8-20 RV1909

Es 24 de diciembre. Tienes sesenta y ocho años y vives en el barrio San Fernando, en Cali. Durante todo el año cuidas a tus tres nietos mientras tus hijas trabajan: los llevas al colegio, les haces el almuerzo, les ayudas con las tareas. Hoy llevas desde las cinco de la mañana haciendo natilla y buñuelos para veinte personas, y estás agotada y de mal genio. Nadie te ayudó a planear nada. Para colmo, los niños pasaron la tarde peleando por quién recibiría el regalo más caro. En la casa de enfrente vive doña Yolanda, una señora venezolana que enviudó este año y que pasará la Nochebuena sola. La viste esta mañana barriendo la acera y pensaste en invitarla, pero te dio pereza “otra boca más”. Esta noche, en medio del ruido, te preguntas dónde quedó Jesús en tu Navidad.

Oración de la noche

Señor, gracias por esta noche de Navidad, por la mesa servida, por las risas y aun por el cansancio, que es señal de que tengo a quién servir. Gracias por Jesús, nacido en la sencillez de un pesebre. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he puesto mi atención en la comida, los regalos y las quejas, y he olvidado a quien está solo. Pongo mi casa y mi familia en tus manos; hágase tu voluntad. Dame un corazón sencillo como el de los pastores, paciencia con mis nietos y valor para abrir mi puerta al necesitado. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    8Y había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su ganado. 9Y he aquí el ángel del Señor vino sobre ellos, y la claridad de Dios los cercó de resplandor; y tuvieron gran temor. 10Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: 11Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. 12Y esto os será por señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, echado en un pesebre. 13Y repentinamente fué con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, que alababan á Dios, y decían: 14Gloria en las alturas á Dios, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres. 15Y aconteció que como los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores dijeron los unos á los otros: Pasemos pues hasta Bethlehem, y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha manifestado. 16Y vinieron apriesa, y hallaron á María, y á José, y al niño acostado en el pesebre. 17Y viéndolo, hicieron notorio lo que les había sido dicho del niño. 18Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. 19Mas María guardaba todas estas cosas, confiriéndolas en su corazón. 20Y se volvieron los pastores glorificando y alabando á Dios de todas las cosas que habían oído y visto, como les había sido dicho.

    Lucas 2:8-20 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Lucas cuenta el nacimiento de Jesús rodeado de gente sencilla. María y José no encontraron lugar: «Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y acostóle en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.» (Lucas 2:7). Y el primer anuncio no llegó a los poderosos de Jerusalén, sino a unos trabajadores de la noche: «Y había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su ganado.» Los pastores eran gente humilde, que dormía a la intemperie y a la que muchos miraban por encima del hombro. A ellos les dijo el ángel: «Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:» «Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.»

    Esto revela algo de Dios: se acerca a los pequeños, y su gloria se deja ver en lo sencillo. La señal no fue un palacio, sino un niño en un pesebre. María lo cantó antes del nacimiento: «Quitó los poderosos de los tronos, y levantó á los humildes.» (Lucas 1:52). La Navidad no se mide por la cantidad de comida ni por el precio de los regalos. Y fíjate en lo que hicieron los pastores: fueron “apriesa”, contaron lo que habían visto y volvieron a su trabajo alabando a Dios. María, en cambio, hizo silencio: «Mas María guardaba todas estas cosas, confiriéndolas en su corazón.»

    Ese niño, ya adulto, enseñó que a él se le encuentra en el necesitado: «Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis.» (Mateo 25:40). Quizá esta noche Jesús esté al otro lado de la calle, barriendo una acera.

    Tu parte tiene dos lados. Uno es cuidarte: tu servicio a tus nietos es un regalo, pero también necesitas descanso, y está bien hablar con tus hijas con sinceridad y pedir ayuda. El otro es abrir la puerta: invitar a doña Yolanda, y enseñarles a tus nietos, con tu ejemplo, que lo mejor de la Navidad no es el regalo más caro, sino la presencia de Dios y el amor que se comparte.

    ¿Quién es tu doña Yolanda esta Navidad, y qué te impide abrirle la puerta?

  3. Orar Oratio

    Padre, gracias por esta Nochebuena, por mi casa llena, por mis hijas y mis nietos, por las fuerzas que me das para cuidarlos y por el nacimiento de Jesús, que hoy recordamos. Tú sabes que estoy cansada y que he dejado que el afán y el mal genio me roben la alegría. Ayúdame a mirar la Navidad como la miraron los pastores, con sencillez. Dame humildad para pedir ayuda, sabiduría para enseñar a mis nietos lo que de verdad importa y un corazón abierto para mi vecina. Que se haga tu voluntad en esta casa. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está aquí, en medio del ruido, de la cocina y de los regalos, como estuvo en un pesebre sencillo en Bethlehem. Haz como María: guarda en tu corazón lo que has oído. Que el Espíritu de Dios te dé en este silencio la paz que anunciaron los ángeles.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la manera como vives la Navidad?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué cansancio, qué exigencia o qué idea de una Navidad perfecta necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Esta noche cruzaré la calle para invitar a doña Yolanda a la cena y le pediré a uno de mis nietos que me acompañe. Antes de abrir los regalos leeremos juntos Lucas 2, y cada uno dirá a quién quiere ayudar en estas fiestas”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Lucas 1:46-55. María canta al Dios que mira la bajeza de su sierva y levanta a los humildes.
    «Porque ha mirado á la bajeza de su criada; porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.» (Lucas 1:48)
  • Mateo 2:9-11. Los magos adoran al niño y le ofrecen sus tesoros.
    «Y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro é incienso y mirra.» (Mateo 2:11)
  • Santiago 2:1-5. La fe no hace acepción de personas: Dios eligió a los pobres de este mundo, ricos en fe.
    «Hermanos míos amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido á los que le aman?» (Santiago 2:5)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Oración de Navidad: os ha nacido hoy un Salvador.

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