5 de diciembre · Dios obra en lo que no entiendo
Romanos 8:28: todas las cosas ayudan a bien
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 5 de diciembre.
Versículo del día: Romanos 8:26-30 RV1909
Hace un año te despidieron de la empresa donde trabajaste doce años. Fue humillante: te sacaron con una caja y un guarda acompañándote a la puerta. Pasaste meses de angustia, deudas y discusiones en la casa. Un día, casi por casualidad, apareció otra oportunidad. Hoy tienes un trabajo donde te tratan mejor y estás más cerca de tu familia. Un amigo te dice: 'Ves, todo pasa por algo'. Asientes, pero algo no te convence del todo, porque a otro compañero que despidieron contigo no le ha ido bien, y sigues pensando en él.
Oración de la noche
Padre, gracias por el trabajo que tengo hoy y por lo que aprendí en el tiempo difícil. Me quedo en silencio… No te pido entenderlo todo, sino parecerme más a Jesús. Ayúdame a no olvidar lo que viví y a usarlo para acompañar a quienes hoy no ven ningún bien en lo que les pasa. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
26Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles. 27Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á la voluntad de Dios, demanda por los santos. 28Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados. 29Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos; 30Y á los que predestinó, á éstos también llamó; y á los que llamó, á éstos también justificó; y á los que justificó, á éstos también glorificó.
Romanos 8:26-30 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Pablo escribe Romanos 8 hablando de un mundo que gime, de una creación que sufre y de creyentes que no saben ni qué pedir. Por eso, justo antes del versículo famoso, dice: «Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.» Solo después llega la afirmación: «Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.»
Este versículo no dice que todo es bueno ni que 'todo pasa por algo'. Dice que Dios es soberano y que nada, ni siquiera lo malo, queda fuera de su capacidad de obrar para bien en quienes lo aman. Y el texto mismo define ese bien: «Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos;» El propósito de Dios no es mi comodidad, sino mi transformación: parecerme a Jesús.
Por eso el verdadero fruto de tu despido no es solo el trabajo nuevo. Es lo que Dios formó en ti: humildad, dependencia, compasión. Y esa compasión tiene un nombre concreto: tu compañero al que no le ha ido bien. Para él, este versículo no es una frase para recitarle, sino una razón para acompañarlo. Jesús mismo, ante el dolor de sus amigos, no explicó; lloró con ellos (Juan 11:35).
¿Mides el 'bien' de Dios por lo que obtienes o por lo que él está formando en ti?
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Orar Oratio
Padre, gracias por mi historia completa, también por lo que dolió, porque nada de eso estuvo fuera de tus manos. Ayúdame a entender qué quieres formar en mí, y dame disposición para dejarme formar. Hágase tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente en toda tu historia, también en los capítulos que dolieron. Que el Espíritu de Dios, que ayuda nuestra flaqueza, ore contigo en este silencio cuando no sepas qué pedir.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre su propósito en tu historia?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué parte de tu pasado todavía no le has entregado a Dios porque no entiendes por qué pasó?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Llamaré a mi compañero que sigue sin trabajo; no para darle consejos, sino para escucharlo y ver en qué puedo ayudarlo”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Génesis 50:15-21. José: lo que otros pensaron para mal, Dios lo encaminó a bien.
«Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó á bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida á mucho pueblo.» (Génesis 50:20) - Juan 11:32-36. Jesús llora con quienes sufren antes de obrar.
«Y lloró Jesús.» (Juan 11:35) - Romanos 8:31-39. Nada nos podrá separar del amor de Dios.
«Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,» (Romanos 8:38) - 2 Corintios 4:16-18. La aflicción presente y lo que Dios está obrando.
«Porque lo que al presente es momentáneo y leve de nuestra tribulación, nos obra un sobremanera alto y eterno peso de gloria;» (2 Corintios 4:17)
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