6 de enero · El secreto del contentamiento
Filipenses 4:13 explicación: el secreto de estar contento
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 6 de enero.
Versículo del día: Filipenses 4:10-19 RV1909
Durante años, tú y tu esposo contaron cada sol en Arequipa. Hubo meses de arroz con huevo, y tu vecina Rosa más de una vez te prestó para el balón de gas. Hace un año tu taller de costura empezó a recibir pedidos grandes de uniformes escolares y ahora, por primera vez, sobra dinero. Cambiaron los muebles, compraron una camioneta y pasaste a tus hijos a un colegio particular. Pero algo raro pasa: nunca te sientes tranquila. Comparas tu casa con la de tu cuñada, ya quieres una camioneta más grande, te molestan los pedidos pequeños y hace meses que no visitas a Rosa, que ahora está sin trabajo. Ayer tu hija menor te dijo: “Mamá, antes nos reíamos más”. Te quedaste pensando que con poco estabas más contenta.
Oración de la noche
Padre, gracias por este día, por el trabajo del taller, por la salud de mi familia y por la risa de mis hijos. Gracias por lo mucho y por lo poco, porque en los dos has estado conmigo. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he puesto mi seguridad en lo que gano y he dejado de mirar a mi alrededor. Te presento a Rosa y a su familia. Enséñame a vivir con sencillez, dame un corazón agradecido y valor para compartir lo que me has dado. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
10Mas en gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin ha reflorecido vuestro cuidado de mí; de lo cual aun estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. 11No lo digo en razón de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo. 12Sé estar humillado, y sé tener abundancia: en todo y por todo estoy enseñado, así para hartura como para hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. 14Sin embargo, bien hicisteis que comunicasteis juntamente á mi tribulación. 15Y sabéis también vosotros, oh Filipenses, que al principio del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia me comunicó en razón de dar y recibir, sino vosotros solos. 16Porque aun á Tesalónica me enviasteis lo necesario una y dos veces. 17No porque busque dádivas; mas busco fruto que abunde en vuestra cuenta. 18Empero todo lo he recibido, y tengo abundancia: estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis, olor de suavidad, sacrificio acepto, agradable á Dios. 19Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Filipenses 4:10-19 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Pablo escribe desde la cárcel para agradecer una ofrenda que le enviaron los creyentes de Filipos, una iglesia que no era rica: «Mas en gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin ha reflorecido vuestro cuidado de mí; de lo cual aun estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.» Y aclara enseguida: «No lo digo en razón de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo.» «Sé estar humillado, y sé tener abundancia: en todo y por todo estoy enseñado, así para hartura como para hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.» La expresión “estoy enseñado” se usaba para quien había sido iniciado en un secreto. El secreto de Pablo no es tener mucho ni tener poco, sino una manera de vivir los dos.
Casi siempre pensamos que la prueba está en la escasez. Pero Pablo pone la abundancia en la misma lista, porque también tiene su peligro: que el corazón se llene de cosas y se olvide de Dios y de los demás. Un sabio de Proverbios oraba así: «Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester;» (Proverbios 30:8). Esto revela algo de Dios: él es quien da, en la escasez y en la abundancia, y su fidelidad no cambia con nuestra cuenta bancaria. La fuerza para vivir con poco o con mucho viene de él: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.» Y fíjate en la promesa del versículo 19: «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.» Pablo se la dice a una iglesia generosa, y habla de lo que falta, no de todo lo que se desea. No es una promesa de prosperidad sin límite, sino de cuidado fiel.
Jesús advirtió: «Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» (Lucas 12:15). Y contó la historia del rico que, cuando le fue bien, solo pensó en construir graneros más grandes, sin acordarse de Dios ni de nadie.
Aprender el contentamiento en la abundancia es una disciplina: dar gracias por lo que ya tienes, disfrutarlo sin culpa, vivir con sencillez y decidir con anticipación cuánto vas a compartir. Los filipenses no dieron de lo que les sobraba; acompañaron a Pablo en su necesidad, y él lo valoró: «Sin embargo, bien hicisteis que comunicasteis juntamente á mi tribulación.» Rosa te acompañó en tu escasez; hoy ella es tu prójimo en la suya. Y tus hijos no necesitan más cosas, sino una mamá tranquila que vuelva a reír con ellos.
¿Has aprendido a estar contenta en la abundancia, o la abundancia te está enseñando a querer siempre más?
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Orar Oratio
Padre, gracias por los pedidos del taller, por la comida que hoy sobra en mi mesa, por mi esposo, por mis hijos y por los años difíciles en que nunca nos dejaste. Reconozco que con más dinero me he vuelto más inquieta y me olvidé de quienes me ayudaron. Enséñame a contentarme con lo que tengo, muéstrame qué esperas de mí con lo que me has dado y dame un corazón generoso y agradecido. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente en tu casa, en lo que tienes y en lo que no tienes; nada de eso cambia su fidelidad. Descansa en él y no en lo que posees. Que el Espíritu de Dios te enseñe el secreto de estar contenta.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre el contentamiento y sobre lo que haces con lo que tienes?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué comparación, deseo de tener más o miedo a volver a la escasez necesitas poner en las manos de Dios, de corazón?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana visitaré a Rosa, le agradeceré lo que hizo por nosotros cuando no teníamos y le ofreceré trabajo en el taller. Este mes dejaré pasar la compra de la camioneta nueva y separaré una parte fija de las ganancias para ayudar a otros”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Lucas 12:13-21. La vida no consiste en la abundancia de los bienes: el rico que olvidó a Dios.
«Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» (Lucas 12:15) - Proverbios 30:7-9. Ni pobreza ni riquezas: la oración de quien conoce su corazón.
«Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester;» (Proverbios 30:8) - 1 Timoteo 6:17-19. La esperanza puesta en Dios, no en la incertidumbre de las riquezas, y la invitación a compartir.
«A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos:» (1 Timoteo 6:17) - Deuteronomio 8:10-18. Acordarse de Dios cuando llega la abundancia.
«Antes acuérdate de Jehová tu Dios: porque él te da el poder para hacer las riquezas, á fin de confirmar su pacto que juró á tus padres, como en este día.» (Deuteronomio 8:18)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Filipenses 4:13 explicación: el secreto de estar contento.