Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

8 de enero · Estudiar con calma

Oración antes de un examen: el Señor me dio lengua de sabios

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 8 de enero.

Versículo del día: Isaías 50:4-7 RV1909

Mañana tienes el examen final de la materia que más te cuesta en la universidad. Si la pierdes, tienes que repetir el semestre, y tus papás hicieron un gran esfuerzo para pagarlo. Durante el semestre dejaste todo para última hora, y ahora llevas dos noches estudiando hasta la madrugada, tomando bebidas energizantes. Tienes el estómago revuelto y la mente en blanco. Una amiga te mandó un audio: “Tranquila, ora y Dios te va a ayudar a pasar”. Quieres creerlo, pero también sabes que no estudiaste lo suficiente.

Oración de la noche

Padre, gracias por este día de estudio, por mi familia que me apoya y por la mente que me diste. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos el examen de mañana. Dame descanso esta noche, calma y claridad mañana, y un corazón dispuesto a aprender de lo que pase, sea cual sea el resultado. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    4El Señor Jehová me dió lengua de sabios, para saber hablar en sazón palabra al cansado; despertará de mañana, despertaráme de mañana oído, para que oiga como los sabios. 5El Señor Jehová me abrió el oído, y yo no fuí rebelde, ni me torné atrás. 6Dí mi cuerpo á los heridores, y mis mejillas á los que me mesaban el cabello: no escondí mi rostro de las injurias y esputos. 7Porque el Señor Jehová me ayudará; por tanto no me avergoncé: por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.

    Isaías 50:4-7 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Este pasaje habla del siervo del Señor, alguien que aprende de Dios para poder ayudar a otros: «El Señor Jehová me dió lengua de sabios, para saber hablar en sazón palabra al cansado; despertará de mañana, despertaráme de mañana oído, para que oiga como los sabios.» Fíjate en el orden: antes de tener “lengua de sabios”, Dios le despierta el oído cada mañana. La sabiduría para hablar nace de escuchar y aprender todos los días, no de un milagro de última hora.

    Y el siervo responde: «El Señor Jehová me abrió el oído, y yo no fuí rebelde, ni me torné atrás.» Hay una parte de Dios y una parte del siervo: Dios enseña, el siervo no se rebela ni se devuelve. Esto revela algo de Dios: es maestro paciente, que enseña día a día, y sostiene al que se esfuerza: «Porque el Señor Jehová me ayudará; por tanto no me avergoncé: por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.»

    Jesús enseñó a vivir un día a la vez: «Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.» (Mateo 6:34). Orar antes de un examen no es pedirle a Dios que haga lo que no estudiaste; es pedirle calma para recordar lo que aprendiste, honestidad para no hacer trampa y humildad para aceptar el resultado. Esta noche, lo más sabio quizá sea repasar lo esencial, dormir algunas horas y confiar. Y lo que pase mañana puede enseñarte algo para el próximo semestre: estudiar cada día un poco, como el siervo que escucha cada mañana.

    ¿Le pides a Dios que haga tu parte, o que te ayude a hacerla bien?

  3. Orar Oratio

    Padre, gracias por la oportunidad de estudiar, por el esfuerzo de mis papás y por lo que he podido aprender. Reconozco que dejé todo para última hora. Dame calma para recordar lo que estudié, honestidad para responder sin trampa y humildad para aceptar el resultado y aprender de él. Hágase tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, en tu escritorio, entre tus apuntes. Respira despacio y deja que el silencio aquiete tu mente. Que el Espíritu de Dios te dé paz y te enseñe a escuchar.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre tu manera de estudiar y de confiar en él?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué miedo al fracaso o a decepcionar a otros necesitas poner en las manos de Dios esta noche?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Esta noche repasaré solo lo esencial y dormiré al menos seis horas. Desde el próximo semestre estudiaré un rato cada día y no dejaré todo para el final”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Mateo 6:25-34. Jesús enseña a vivir un día a la vez, sin afán por el mañana.
    «Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.» (Mateo 6:34)
  • Daniel 1:8-17. Daniel y sus amigos: fidelidad, disciplina y sabiduría de Dios.
    «Y á estos cuatro muchachos dióles Dios conocimiento é inteligencia en todas letras y ciencia: mas Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.» (Daniel 1:17)
  • Proverbios 6:6-11. La hormiga: sabiduría para prepararse a tiempo.
    «Ve á la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio;» (Proverbios 6:6)
  • Colosenses 3:23-24. Hacer todo de corazón, como para el Señor.
    «Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;» (Colosenses 3:23)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Oración antes de un examen: el Señor me dio lengua de sabios.

Escríbenos

¿Quieres contarnos algo, compartir lo que Dios ha hecho en tu vida o que oremos por ti? Con gusto te leemos.

Tu mensaje llega solo a nuestro equipo de TuBiblia.co por WhatsApp. No se publica ni se guarda en esta página.