Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

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El poder que obra en nosotros: fortaleza interior y amor, no deseos cumplidos

Efesios 3:20: poderoso para hacer mucho más abundantemente

Oración para antes de dormir, con su versículo y un devocional.

Versículo del día: Efesios 3:14-21 RV1909

Tienes treinta y tres años y hace dos abriste una repostería pequeña en Puebla, cerca del Barrio de Santiago. Vendes pasteles, galletas y roscas por pedido. Cuando empezaste, una amiga te regaló un cuadro con Efesios 3:20 y lo imprimiste en cada caja: “poderoso para hacer mucho más abundantemente”. Creíste que era una promesa de que el negocio crecería, y soñabas con una segunda sucursal antes de que terminara este año. Pero subieron el huevo y la mantequilla, abrió una cadena de pastelerías a dos cuadras y este mes apenas completaste la renta. Esta noche, sentada entre moldes sucios, miraste las cajas con el versículo y sentiste algo parecido a la rabia: le pediste a Dios en serio y parece que no te escuchó. Mañana tienes que madrugar a hornear, y no sabes para qué.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día de trabajo, por la salud para hornear, por las personas que compraron hoy y por todo lo que sí tengo. Me quedo en silencio delante de ti… Te confieso que convertí tu Palabra en una garantía para mis planes y que me enojé contigo cuando no salieron como quería. No quiero buscarte solo por lo que me das. Si lo tienes a bien, abre caminos para este negocio; y si no, enséñame a vivir arraigada en tu amor. Dame fortaleza interior para levantarme mañana y amor para servir a quien llegue. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    14Por esta causa doblo mis rodillas al Padre de nuestro Señor Jesucristo, 15Del cual es nombrada toda la parentela en los cielos y en la tierra, 16Que os dé, conforme á las riquezas de su gloria, el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu. 17Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en amor, 18Podáis bien comprender con todos los santos cuál sea la anchura y la longura y la profundidad y la altura, 19Y conocer el amor de Cristo, que excede á todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. 20Y á Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por la potencia que obra en nosotros, 21A él sea gloria en la iglesia por Cristo Jesús, por todas edades del siglo de los siglos. Amén.

    Efesios 3:14-21 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Pablo escribe a los efesios desde la cárcel y, en medio de la carta, se detiene a orar por ellos: «Por esta causa doblo mis rodillas al Padre de nuestro Señor Jesucristo,» Lo que pide llama la atención: no pide salir de la prisión ni que a los efesios les vaya bien en los negocios. Pide esto: «Que os dé, conforme á las riquezas de su gloria, el ser corroborados con potencia en el hombre interior por su Espíritu.» El “hombre interior” es lo que somos por dentro: el carácter, la fe, la voluntad. Y sigue: «Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones; para que, arraigados y fundados en amor,» El centro de la oración es una fortaleza interior que se arraiga en el amor de Dios.

    Solo después viene el versículo que imprimiste en tus cajas: «Y á Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos ó entendemos, por la potencia que obra en nosotros,» Fíjate en el final: “por la potencia que obra en nosotros”. Es el mismo poder del que habló antes, el que fortalece por dentro y enseña a amar. El versículo no es una promesa de que Dios multiplicará nuestros planes; es una alabanza por lo que él hace en nosotros, más allá de lo que imaginamos. Dios no es un socio que garantiza ganancias. Puede bendecir tu negocio o llevarte por otro camino; lo que no deja de hacer es obrar en ti. A veces el “mucho más” es un corazón que aprende a confiar, a perseverar y a amar cuando las cuentas no cuadran.

    Jesús, en la noche más difícil de su vida, oró con toda honestidad y se sometió al Padre: «Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son á ti posibles; traspasa de mí este vaso; empero no lo que yo quiero, sino lo que tú.» (Marcos 14:36). Pidió de corazón, y dejó la respuesta en manos de Dios.

    Tu parte es doble. Por un lado, mirar el negocio con realismo: revisar costos y precios, pedir consejo a alguien que sepa, descansar y decidir con calma, sin culpar a Dios ni culparte a ti. Por otro, dejar que ese poder que obra en ti se note en el amor: lo que Dios te da, aunque sea poco, no es para retenerlo, sino para que llegue también a otros.

    ¿Le estás pidiendo a Dios que haga crecer tus planes, o que fortalezca tu interior para vivir con amor lo que venga?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por el oficio que me diste, por mis manos, por cada cliente que ha confiado en mí y por el techo que todavía puedo pagar. Tú sabes cuánto me angustia ver que el negocio no crece y cuánto me dolió sentir que no me escuchabas. Pongo mis planes en tus manos: si lo tienes a bien, que esta repostería salga adelante; y si no, dame paz para aceptar otro camino. Muéstrame qué esperas de mí, dame sabiduría para tomar buenas decisiones y disciplina para trabajar con amor. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está aquí, entre los moldes y la harina, aunque hoy no lo sientas. Su poder no se mide por las ventas del mes. Que el Espíritu de Dios fortalezca en este silencio tu hombre interior, como pedía Pablo.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre su poder y sobre lo que esperabas de él?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué sueño, qué meta o qué manera de medir el éxito necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Esta semana revisaré mis costos con calma y le pediré consejo a alguien que sepa de negocios. Y el viernes llevaré una charola de galletas recién horneadas al comedor comunitario de la colonia, para que lo que Dios me da no se quede solo conmigo”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Colosenses 1:9-12. Pablo pide fortaleza para tener paciencia y gozo, no éxito.
    «Corroborados de toda fortaleza, conforme á la potencia de su gloria, para toda tolerancia y largura de ánimo con gozo;» (Colosenses 1:11)
  • Lucas 12:15-21. La vida no consiste en la abundancia de los bienes.
    «Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» (Lucas 12:15)
  • Efesios 1:15-19. Pablo pide que los creyentes conozcan la grandeza del poder de Dios para con ellos.
    «Y cuál aquella supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, por la operación de la potencia de su fortaleza,» (Efesios 1:19)

Esta oración se lee los días: 17 de julio.

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