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Efesios 5:25: amar como Cristo amó
Oración para antes de dormir, con su versículo y un devocional.
Versículo del día: Efesios 5:21-28 RV1909
Tienes treinta y cuatro años, eres auxiliar de enfermería en Guayaquil y llevas seis años de casada con Julián, que maneja un taxi. Los dos trabajan duro y los dos llegan cansados. Sin darte cuenta, en tu casa se volvió costumbre llevar la cuenta: “yo lavé los platos ayer”, “yo llevé a la niña al médico”, “la última vez fuimos donde tu mamá”. Él hace lo mismo: te recuerda cada favor y cada vez que cedió. Anoche discutieron por quién se levantaba a atender a la niña, que tenía fiebre, y terminaste diciendo: “Siempre soy yo la que se sacrifica”. Él se fue a dormir al sofá. Ya no se gritan, pero tampoco se regalan nada. Parecen dos socios que vigilan que el otro no saque ventaja.
Oración de la noche
Padre, gracias por este día, por mi esposo, por nuestra hija y por el techo que compartimos, aunque hoy hubo tensión entre nosotros. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he medido mi amor y he cobrado cada sacrificio. Muéstrame qué esperas de mí. Enséñame a ceder y a servir sin llevar la cuenta, dame humildad para pedir perdón mañana y sabiduría para que conversemos como un equipo. Que tu amor sea la medida del nuestro. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
21Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios. 22Las casadas estén sujetas á sus propios maridos, como al Señor. 23Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo. 24Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo. 25Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella, 26Para santificarla limpiándola en el lavacro del agua por la palabra, 27Para presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha. 28Así también los maridos deben amar á sus mujeres como á sus mismos cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo se ama.
Efesios 5:21-28 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Pablo escribe a los creyentes de Éfeso desde la cárcel. Antes de hablar del hogar, pide a todos: «Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.» (Efesios 5:2). Y abre la sección sobre el hogar con una frase que sirve de fundamento a todo lo que sigue: «Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.» “Los unos a los otros”: no es una calle de una sola vía. Estar sujetos aquí es ceder, ponerse al servicio del otro, renunciar a imponerse. Y hacerlo “en el temor de Dios” es hacerlo mirando a Dios, no vigilando lo que hace el otro.
Las comunidades cristianas han entendido de distintas maneras los versículos que siguen, y este devocional no pretende resolver esa discusión. Pero en algo el texto es muy claro: la medida del amor en el matrimonio es Cristo. «Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,» Esto revela algo de Dios: su amor no negocia ni cobra; se entrega primero, sin esperar a que el otro lo merezca. Por eso este pasaje nunca puede usarse para humillar, controlar o maltratar a nadie. Si en una casa hay violencia, buscar ayuda y protección es lo que agrada a Dios.
Jesús mostró ese amor hasta el final, y dejó un mandato para todos sus discípulos: «Este es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os he amado.» (Juan 15:12). El que lleva la cuenta siempre se siente acreedor; el que se entrega descubre lo que dice el pasaje: «Así también los maridos deben amar á sus mujeres como á sus mismos cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo se ama.»
Tu parte no es esperar a que Julián deje de llevar la cuenta, sino dejar de llevarla tú: ceder sin anunciarlo, servir sin cobrarlo, decir lo que necesitas con respeto en lugar de reprochar. Eso no significa callar lo injusto ni cargar sola con todo; significa conversar como dos que están del mismo lado. El primer prójimo que Dios te pone cada mañana duerme a tu lado.
¿En tu matrimonio llevas la cuenta de lo que das, o te entregas como Cristo se entregó?
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Orar Oratio
Padre, gracias por mi esposo, por nuestra hija, por el trabajo de los dos y por los seis años que hemos caminado juntos, aunque últimamente no lo agradezca. Reconozco que me he acostumbrado a llevar la cuenta y a reclamar. Muéstrame qué esperas de mí, dame humildad para ceder sin cobrar y valor para decir con respeto lo que necesito. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente en tu casa, en la cocina donde discuten y en el cuarto donde duerme tu hija. Su amor no lleva la cuenta contigo. Que el Espíritu de Dios te enseñe en este silencio a amar como Cristo amó.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre la manera en que amas y respetas a tu esposo?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué reclamo, cuenta pendiente u orgullo necesitas poner en las manos de Dios para acercarte a tu esposo de corazón, no solo de palabra?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Esta noche le pediré perdón a mi esposo por lo que le dije; esta semana haré algo por él sin mencionarlo, y nos sentaremos a repartir las tareas de la casa como un equipo, no como rivales”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Juan 15:9-13. Jesús manda amar como él nos amó.
«Este es mi mandamiento: Que os améis los unos á los otros, como yo os he amado.» (Juan 15:12) - Efesios 5:1-2. Andar en amor, como Cristo, que se entregó por nosotros.
«Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.» (Efesios 5:2) - 1 Corintios 13:4-7. El amor no busca lo suyo ni se irrita.
«No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal;» (1 Corintios 13:5) - Romanos 12:9-10. Adelantarse los unos a los otros en honrarse.
«Amándoos los unos á los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos á los otros;» (Romanos 12:10)
Esta oración se lee los días: 4 de marzo.