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Lo que vale la pena dejar por el reino
El tesoro escondido y la perla
Oración para antes de dormir, con su versículo y un devocional.
Versículo del día: Mateo 13:44-46 RV1909
Tienes cincuenta y siete años y eres profesor de Ingeniería en una universidad de Arequipa. Durante treinta años trabajaste por un sueño: ser decano. Publicaste, aceptaste comisiones que nadie quería y cuidaste cada alianza. Ahora por fin te ofrecen la candidatura, pero el grupo que te respalda pone dos condiciones: “acomodar” las notas de unos alumnos que son hijos de profesores aliados y dejar fuera de todo a la doctora Quispe, la colega más honesta de la facultad. Al mismo tiempo, desde que murió tu hermano el año pasado, lees los evangelios los viernes con un grupo de estudiantes, y allí encontraste una paz que no conocías. Anoche, en la sobremesa, tu esposa te preguntó: “¿Y eso te va a hacer feliz?”. Te quedaste callado, con la taza fría entre las manos.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por mi casa, por mi esposa y por la memoria de mi hermano, que me acercó a ti. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos esta candidatura, mis años de esfuerzo y mi deseo de ser reconocido. No quiero ganar un cargo y perder la paz que encontré contigo. Que se haga tu voluntad y no la mía. Dame gozo para elegir lo que vale, aunque otros no lo entiendan, y fidelidad para cuidar a quienes dependen de mis decisiones. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
44Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. 45También el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas; 46Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.
Mateo 13:44-46 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
En el capítulo 13 de Mateo, Jesús explica el reino de los cielos con parábolas sacadas de la vida diaria. En aquella tierra, atravesada por guerras y saqueos, la gente enterraba sus riquezas en el campo para protegerlas, y a veces el dueño moría sin decírselo a nadie. Por eso la primera escena es la de un hombre que trabaja la tierra y tropieza con algo inesperado: «Además, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo; el cual hallado, el hombre lo encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.» La segunda es la de un comerciante experto, alguien que sabe de valores: «Que hallando una preciosa perla, fué y vendió todo lo que tenía, y la compró.» Las perlas eran entonces la joya más codiciada. Uno encuentra el tesoro sin buscarlo; el otro lo encuentra después de buscar toda la vida.
Fíjate en tres palabras: “de gozo de ello”. El hombre no vende con amargura, como quien hace un sacrificio a regañadientes; vende feliz, porque sabe que lo que encontró vale más. Esto revela algo de Dios: el reino, es decir, vivir bajo el reinado de Dios y en comunión con él, no es una carga que se soporta, sino un tesoro que se descubre. Y hay que leer con cuidado: la parábola no enseña que se compra la salvación ni que todos deban abandonar su profesión. Enseña que, cuando uno descubre lo que vale Dios, todo lo demás cambia de lugar, y que nada que exija traicionarlo vale la pena.
Jesús lo dijo con una pregunta que no deja escapatoria: «Porque ¿qué aprovechará al hombre, si granjeare todo el mundo, y pierde su alma?» (Marcos 8:36). Un cargo, un título o un reconocimiento pueden ser buenos; el problema es pagar por ellos con la conciencia.
Tu parte es discernir con honestidad qué es el tesoro y qué es solo brillo. Quizá puedas ser decano sin aceptar esas condiciones, o quizá no. Habla con tu esposa, ora, pide consejo a alguien sabio que no tenga intereses en juego. Y piensa en la doctora Quispe y en los alumnos que sí estudiaron: también ellos son tu prójimo. Lo que encontraste los viernes con esos estudiantes no es un pasatiempo; puede ser el campo donde está escondido lo que más vale.
¿Qué estás dispuesto a dejar por el tesoro que has encontrado en Dios, y qué estás dejando de Dios por otros tesoros?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi trabajo y mis años de enseñanza, por mi esposa que me pregunta con verdad, por los estudiantes de los viernes y por la paz que me has dado en medio del duelo por mi hermano. Tú conoces mi ambición y lo mucho que he deseado este cargo. Muéstrame qué esperas de mí; si lo tienes a bien, ábreme un camino limpio, y si no, dame paz para soltarlo. Dame luz para distinguir el tesoro del brillo, valor para decir que no a lo injusto y disciplina para poner primero lo que de verdad vale. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, más cerca de lo que cualquier cargo podría llevarte. Él no te pide que lo merezcas; te invita a descubrirlo. Que el Espíritu de Dios te muestre en este silencio dónde está tu verdadero tesoro.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre lo que más vale en tu vida?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué sueño, ambición o reconocimiento necesitas poner en las manos de Dios esta noche? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Esta semana le diré al grupo que no voy a cambiar ninguna nota ni a dejar fuera a nadie, aunque eso me cueste la candidatura. Invitaré a almorzar a la doctora Quispe para escuchar sus ideas sobre la facultad, y el viernes les preguntaré a los estudiantes del grupo cómo están ellos, no solo cómo van sus cursos”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Filipenses 3:7-11. Pablo considera pérdida lo que antes tenía por ganancia, por conocer a Cristo.
«Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar á Cristo,» (Filipenses 3:8) - Lucas 10:38-42. María escoge la buena parte, sentada a los pies de Jesús.
«Empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada.» (Lucas 10:42) - Proverbios 3:13-18. La sabiduría es más preciosa que las piedras preciosas.
«Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar á ella.» (Proverbios 3:15)
Esta oración se lee los días: 7 de octubre.