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La dignidad de toda persona
Génesis 1:27: crió Dios al hombre á su imagen
Oración para antes de dormir, con su versículo y un devocional.
Versículo del día: Génesis 1:26-31 RV1909
Tienes cuarenta y siete años y eres administrador de un condominio de ochenta departamentos en Santiago de Surco, en Lima. Te enorgulleces del orden: cámaras, reglamento y ascensores impecables. Fuiste tú quien impuso que las trabajadoras del hogar y los repartidores usen solo el ascensor de servicio, y quien prohibió que las señoras de limpieza almuercen en la banca del jardín “porque da mala imagen”. A los vigilantes los tratas a gritos y a don Wilmer, el de la noche, lo llamas “oye, tú”. El martes don Wilmer se desmayó en la caseta por la presión alta, y cuando la ambulancia te pidió sus datos te diste cuenta de que no sabías su apellido. Esta noche, en tu oficina, vuelves a ver en la cámara la banca vacía del jardín y algo te incomoda.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por mi familia, por mi trabajo y por las personas que hacen posible que el edificio funcione, aunque casi nunca las mire. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he despreciado a quienes tú creaste a tu imagen, y que el orden me importó más que las personas. Pongo en tus manos a don Wilmer y a cada trabajador; que se haga tu voluntad y no la mía. Dame ojos nuevos para ver tu imagen en ellos, humildad para pedir perdón y valor para cambiar lo que esté en mis manos. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
26Y dijo Dios: Hagamos al hombre á nuestra imagen, conforme á nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra. 27Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió. 28Y los bendijo Dios; y díjoles Dios: Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 29Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la haz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, seros ha para comer. 30Y á toda bestia de la tierra, y á todas las aves de los cielos, y á todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer: y fué así. 31Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fué la tarde y la mañana el día sexto.
Génesis 1:26-31 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
El primer capítulo de la Biblia cuenta la creación con un ritmo solemne: Dios habla, crea y ve que es bueno. Y al llegar al ser humano el relato se detiene: «Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió.» En el mundo antiguo, los reyes ponían estatuas con su imagen para mostrar que un territorio les pertenecía y que ellos gobernaban allí. La Biblia dice algo asombroso: no solo el rey, sino cada ser humano, hombre y mujer, lleva la imagen de Dios. La señora que limpia, el repartidor, el vigilante y el administrador tienen el mismo origen y la misma dignidad.
Esto revela algo de Dios: él no hizo personas de primera y de segunda. Al terminar dijo: «Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fué la tarde y la mañana el día sexto.» El valor de una persona no depende de su cargo, su ropa o el ascensor que usa, sino de que Dios la creó y la mira con amor. Por eso despreciar a alguien es, en el fondo, despreciar la obra de Dios. Y esto también vale para ti: tu valor no está en el orden del condominio ni en el respeto que te tengan.
Jesús se identificó con los más pequeños: «Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis.» (Mateo 25:40). En cada trabajador de ese edificio hay alguien a quien Jesús llama hermano.
Tu parte es revisar tu corazón y tus reglas. El orden es bueno, pero no a costa de la dignidad de nadie. Puedes empezar por aprender el nombre completo de cada trabajador, visitar a don Wilmer o llamar a su familia, y proponer a la junta que se quite la prohibición de la banca y se habilite un lugar digno para almorzar. Y cuando vuelvas a hablarle a un vigilante, recuerda que estás frente a alguien que lleva la imagen de Dios.
¿A quién has tratado como si valiera menos que tú?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi trabajo, por el edificio que me confiaron, por don Wilmer y por cada persona que lo cuida y lo limpia, aunque no lo haya reconocido. Reconozco que he tratado a algunos como si valieran menos, y que me importó más la imagen del condominio que su dignidad. Si lo tienes a bien, devuélvele la salud a don Wilmer. Muéstrame qué debo cambiar en mí y dame humildad y valor para corregir lo que hice. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, y que te mira con el mismo amor con que mira a cada trabajador de ese edificio. Delante de él nadie es más ni menos. Que el Espíritu de Dios te ayude a ver su imagen en cada rostro que encuentres mañana.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre la manera en que miras y tratas a los demás?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué orgullo, qué prejuicio o qué necesidad de sentirte superior necesitas poner en las manos de Dios esta noche?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana llamaré a la familia de don Wilmer para saber cómo sigue y le llevaré algo de fruta. Esta semana aprenderé el nombre completo de cada trabajador del condominio y propondré a la junta quitar la prohibición de la banca y habilitar un comedor digno”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Santiago 2:1-9. No hacer acepción de personas: el pobre y el rico ante la fe.
«Hermanos míos, no tengáis la fe de nuestro Señor Jesucristo glorioso en acepción de personas.» (Santiago 2:1) - Marcos 1:40-45. Jesús toca al leproso que todos evitaban.
«Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero, sé limpio.» (Marcos 1:41) - Job 31:13-15. El que me hizo a mí, ¿no hizo también a mi siervo?
«El que en el vientre me hizo á mí, ¿no lo hizo á él? ¿y no nos dispuso uno mismo en la matriz?» (Job 31:15)
Esta oración se lee los días: 16 de agosto.