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Verdad, justicia, paz, fe, Palabra y oración: virtudes, no amuletos
La armadura de Dios: estad firmes
Oración para antes de dormir, con su versículo y un devocional.
Versículo del día: Efesios 6:10-18 RV1909
Tienes sesenta y dos años, eres coronel retirado del Ejército y vives en un conjunto residencial de Crespo, en Cartagena. Cada mañana, antes del café, repites en voz alta: “Me pongo el yelmo de salud, la cota de justicia…”, como quien se pone el uniforme. Este año te eligieron presidente del consejo de administración, y desde entonces estás en guerra con la administradora, que según tú “se roba la plata”. No tienes pruebas, pero en el grupo de WhatsApp de los propietarios has dejado caer insinuaciones, y anoche publicaste un audio diciendo que ella es “el enemigo dentro de la casa”. Tu esposa te dijo que estabas exagerando. Le respondiste que estás en una batalla espiritual y que por eso oras la armadura cada día. Pero esta noche no logras dormir.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por mi salud a esta edad, por mi esposa, que me dice la verdad aunque no me guste, y por el techo que nos cubre. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he peleado contra una persona y que he usado tus palabras para justificar mi enojo. Pongo esta situación en tus manos. Si hay algo malo en las cuentas, dame sabiduría para buscarlo con justicia; y si no lo hay, dame humildad para reconocerlo. Ayúdame a vestirme de verdad y de paz, no solo con la boca, sino con mis actos. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
10Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza. 11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires. 13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo. 14Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia, 15Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz; 16Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios; 18Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos,
Efesios 6:10-18 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Pablo escribe a los efesios desde la prisión, probablemente vigilado por soldados romanos, y toma el equipo del soldado como imagen de la vida del creyente. Empieza así: «Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.» «Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.» Las “asechanzas” son trampas, estrategias engañosas. Y Pablo aclara enseguida quién no es el enemigo: «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.» La batalla no es contra personas.
Esto revela algo de Dios: la fortaleza que él da no sirve para derrotar al vecino, sino para estar firmes en el bien. Las piezas de la armadura no son amuletos ni una fórmula para recitar en la mañana: son virtudes para vivir. «Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia,» «Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz;» El cinturón de la verdad es lo que sostiene todo lo demás; la cota de justicia es una vida recta; el calzado es la disposición de llevar paz. Luego vienen el escudo de la fe, el yelmo de salud, la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, y la oración constante por los demás. Recitar la armadura mientras se acusa sin pruebas es como ponerse el uniforme y abandonar el puesto: las palabras dicen “verdad” y los actos dicen otra cosa.
Cuando Jesús fue tentado en el desierto, no respondió con insultos ni con fuerza, sino con la Palabra y con obediencia: «Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.» (Mateo 4:4). Así se usa la espada del Espíritu: para obedecer a Dios, no para herir a otros.
Tu parte es vestirte de verdad con hechos: retirar lo que dijiste sin pruebas, pedir perdón públicamente a la administradora y, si tienes dudas sobre las cuentas, pedir una revisión clara por los caminos debidos. Escuchar a tu esposa también es parte de la armadura. La reputación de esa mujer, y el pan de su familia, valen tanto como la tuya.
¿Estás usando la armadura de Dios como un amuleto que recitas o como virtudes que vives con las personas?
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Orar Oratio
Señor, gracias por los años en que me permitiste servir a mi país, por mi esposa, por mi hogar y por la confianza que mis vecinos pusieron en mí. Reconozco que he convertido tu armadura en palabras que repito, mientras dejo la verdad y la paz por fuera. He hablado de una persona sin pruebas. Muéstrame qué esperas de mí y dame valor para reconocer mi falta delante de todos, sabiduría para buscar la verdad por el camino correcto y disciplina para vivir lo que oro. Hágase tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está aquí, contigo, en esta noche sin sueño. Delante de él no tienes que ganar ninguna batalla. Que el Espíritu de Dios te ayude en este silencio a ver a la administradora como una persona y no como un enemigo.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre la verdad, la justicia y la paz en tu manera de pelear?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué necesidad de ganar, de tener el control o de quedar como el héroe necesitas poner en las manos de Dios? Entrégala de corazón, no solo de palabra.
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana borraré el audio y escribiré en el grupo que hablé sin pruebas y que le pido perdón a la administradora. Después le propondré al consejo una revisión de cuentas clara y abierta, y la invitaré a conversar con calma”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- 1 Tesalonicenses 5:5-8. Vestirse de fe, amor y esperanza, viviendo sobrios y despiertos.
«Mas nosotros, que somos del día, estemos sobrios, vestidos de cota de fe y de caridad, y la esperanza de salud por yelmo.» (1 Tesalonicenses 5:8) - Romanos 13:11-14. Desechar las obras de las tinieblas y vestirse las armas de luz.
«La noche ha pasado, y ha llegado el día: echemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de luz.» (Romanos 13:12) - Juan 17:15-17. Jesús pide al Padre que guarde a los suyos del mal y los santifique en la verdad.
«Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad.» (Juan 17:17) - 2 Corintios 10:3-5. Las armas del creyente no son carnales.
«(Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;)» (2 Corintios 10:4)
Esta oración se lee los días: 16 de julio.