Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

Oración de la Noche › Archivo › Salmo 104: ¡cuán muchas son tus obras, oh Jehová!

La creación como obra de Dios que me toca cuidar

Salmo 104: ¡cuán muchas son tus obras, oh Jehová!

Oración para antes de dormir, con su versículo y un devocional.

Versículo del día: Salmo 104:24-34 RV1909

Tienes treinta y ocho años y eres guardabosques, guardarrecursos como les dicen allá, en la Reserva de la Biósfera Maya, en Petén, Guatemala. Patrullas a pie y en moto entre ceibas, monos aulladores y huellas de jaguar, y reconoces el sonido de una motosierra desde lejos. Hace un mes encontraste un desmonte ilegal cerca de tu aldea: árboles quemados para meter ganado. El terreno lo está abriendo tu primo Edgar, el que te prestó dinero cuando nació tu hija. Te pidió que no reportes nada, que “la selva es grande” y que él te va a dar algo. Tu informe sigue a medio escribir. Y te das cuenta de algo más incómodo: hace tiempo que miras la selva solo como un trabajo, y en tu propio patio quemas la basura y los plásticos sin pensarlo dos veces.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por la selva, por la lluvia, por los animales que guardas sin que yo los vea y por mi familia que duerme tranquila. Me quedo en silencio delante de ti… Tú hiciste todo con sabiduría y te alegras en tus obras. Perdona mi descuido y mi tentación de callar. No sé cómo reaccionará mi primo; pongo esa conversación en tus manos. Dame valor para la verdad, cariño para mi familia y un corazón que vuelva a asombrarse de lo que tú hiciste. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    24¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: la tierra está llena de tus beneficios. 25Asimismo esta gran mar y ancha de términos: en ella pescados sin número, animales pequeños y grandes. 26Allí andan navíos; allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella. 27Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida á su tiempo. 28Les das, recogen; abres tu mano, hártanse de bien. 29Escondes tu rostro, túrbanse: les quitas el espíritu, dejan de ser, y tórnanse en su polvo. 30Envías tu espíritu, críanse: y renuevas la haz de la tierra. 31Sea la gloria de Jehová para siempre; alégrese Jehová en sus obras; 32El cual mira á la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean. 33A Jehová cantaré en mi vida: á mi Dios salmearé mientras viviere. 34Serme ha suave hablar de él: yo me alegraré en Jehová.

    Salmo 104:24-34 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    El Salmo 104 es un gran himno a la creación. Recorre el cielo, las aguas, los montes, los animales y las plantas, casi en el mismo orden del relato del Génesis, y en medio exclama: «¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: la tierra está llena de tus beneficios.» Luego mira el mar y descubre algo hermoso: «Allí andan navíos; allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella.» El leviatán era un gran animal marino, símbolo de lo que el ser humano no domina; y el salmo dice que Dios lo hizo para jugar. La creación no es solo materia prima: tiene vida, belleza y hasta alegría.

    Esto revela algo de Dios: todo lo que vive depende de él. «Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida á su tiempo.» «Envías tu espíritu, críanse: y renuevas la haz de la tierra.» Y él mismo disfruta de lo que hizo: «Sea la gloria de Jehová para siempre; alégrese Jehová en sus obras;» La selva no es del primo, ni del ganadero, ni siquiera del guardabosques: es de Dios. Desde el principio, nos la confió para cuidarla: «Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.» (Génesis 2:15). Cuidar la creación no es una moda; es obediencia.

    Jesús enseñaba mirando la creación con atención y ternura: «¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.» (Lucas 12:6). Si Dios no olvida a un pajarillo, tampoco le da igual una selva quemada.

    Tu parte empieza por ti. Escribir el informe con la verdad es lo que te toca, y el favor que le debes a Edgar se paga con dinero y con cariño, no con silencio. Antes, si es seguro, puedes hablar con él de frente y ayudarle a buscar otras formas legales de trabajar la tierra; si hay amenazas, no lo enfrentes solo y avisa a tus superiores. Y también cuida lo pequeño: deja de quemar plástico en tu patio y enséñale a tu hija a mirar la selva con asombro, como una obra de Dios, para que ella también aprenda a guardarla.

    ¿Estás mirando la creación como obra de Dios que te toca cuidar, o solo como un recurso o un trabajo?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por la selva que me rodea, por el agua, por los animales que veo cada día, por mi trabajo y por mi primo, que me ayudó cuando lo necesité. Tú sabes que estoy dividido entre la lealtad a mi familia y la verdad. Muéstrame qué esperas de mí. Dame valor para escribir con honradez, sabiduría para hablar con Edgar sin romper el cariño y disciplina para cuidar tu creación también en mi casa. Hágase tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, en el canto de los grillos de esta noche, en la selva que respira afuera y en tu propia respiración. Todo lo que vive espera en él. Que el Espíritu de Dios renueve en este silencio tu asombro por sus obras.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre tu manera de mirar y cuidar la creación?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué deuda, qué miedo a quedar mal con tu familia o qué descuido con la creación necesitas poner en las manos de Dios esta noche?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana buscaré a Edgar, le diré que lo quiero y que le pagaré lo que le debo, pero que no puedo callar. Terminaré el informe con la verdad. El sábado haré con mi hija un lugar para separar la basura y la llevaré a caminar por la selva para enseñarle los nombres de los árboles”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Lucas 12:6-7. Ni un pajarillo está olvidado delante de Dios.
    «¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.» (Lucas 12:6)
  • Job 12:7-10. Las bestias, las aves y la tierra enseñan que la mano de Dios lo hizo todo.
    «¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo?» (Job 12:9)
  • Romanos 8:19-22. Toda la creación gime y espera.
    «Porque sabemos que todas las criaturas gimen á una, y á una están de parto hasta ahora.» (Romanos 8:22)
  • Levítico 25:23-24. La tierra es de Dios; nosotros somos peregrinos en ella.
    «Y la tierra no se venderá rematadamente, porque la tierra mía es; que vosotros peregrinos y extranjeros sois para conmigo.» (Levítico 25:23)

Esta oración se lee los días: 2 de agosto.

Escríbenos

¿Quieres contarnos algo, compartir lo que Dios ha hecho en tu vida o que oremos por ti? Con gusto te leemos.

Tu mensaje llega solo a nuestro equipo de TuBiblia.co por WhatsApp. No se publica ni se guarda en esta página.