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Contemplar la creación como lugar de encuentro con Dios
Salmo 19: los cielos cuentan la gloria de Dios
Oración para antes de dormir, con su versículo y un devocional.
Versículo del día: Salmo 19:1-6 RV1909
Tienes treinta y nueve años y manejas una grúa torre en una obra de Cañaveral, en Bucaramanga. Subes a la cabina a las seis por una escalera de cuarenta metros y solo bajas a almorzar. Desde allá arriba ves amanecer sobre los cerros orientales, las nubes que suben de la quebrada y, en la tarde, el cielo que se pone naranja hacia la Mesa de los Santos. Pero casi nunca lo miras: en las esperas entre un izaje y otro revisas el celular, lees noticias, discutes en grupos de fútbol y te llenas de ansiedad con las cuotas del carro. Hace meses que no oras; dices que no tienes tiempo ni un lugar tranquilo. Ayer un compañero nuevo subió contigo a aprender, miró el amanecer y te dijo: “Hermano, usted tiene la mejor oficina del mundo”. No supiste qué contestarle.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por el atardecer que vi desde la obra, por mi familia y por la salud que me permite subir esa escalera. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que vivo distraído y ansioso, mirando la pantalla mientras tú me hablas en el cielo. Pongo en tus manos las deudas y el cansancio; que se haga tu voluntad. Dame ojos atentos, disciplina para guardar silencio y un corazón que mañana te salude antes que a cualquier otra cosa. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
1Al Músico principal: Salmo de David. LOS cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos. 2El un día emite palabra al otro día, y la una noche á la otra noche declara sabiduría. 3No hay dicho, ni palabras, ni es oída su voz. 4Por toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol. 5Y él, como un novio que sale de su tálamo, alégrase cual gigante para correr el camino. 6Del un cabo de los cielos es su salida, y su giro hasta la extremidad de ellos: y no hay quien se esconda de su calor.
Salmo 19:1-6 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
David abre este salmo diciendo que los cielos cuentan la gloria de Dios y que la “expansión”, es decir, la bóveda del cielo, anuncia la obra de sus manos. Y explica cómo hablan: «El un día emite palabra al otro día, y la una noche á la otra noche declara sabiduría.» «No hay dicho, ni palabras, ni es oída su voz.» Es un mensaje sin sonido que se pasa de un día al siguiente, como una posta que nunca se interrumpe. Luego compara al sol con un novio que sale feliz de su cuarto de bodas y con un atleta que corre su camino. En tiempos de David muchos pueblos adoraban al sol; aquí el sol es solo una criatura que vive en la tienda que Dios le armó.
Lo que revela de Dios es que él quiere darse a conocer, y que la creación es una de sus maneras: «Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables:» (Romanos 1:20). Contemplar no es adorar la naturaleza, sino reconocer al Creador detrás de ella. Y la creación no reemplaza la Palabra: en el mismo salmo, unos versículos más adelante, David pasa del cielo a la ley de Dios, que “convierte el alma”. El cielo despierta la pregunta; la Palabra nos muestra el camino.
Jesús miraba la creación con atención y enseñaba con ella: «Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan;» (Mateo 6:28). Y buscaba lugares apartados para orar: «Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba.» (Marcos 1:35).
Tú dices que no tienes un lugar tranquilo, y cada mañana subes a uno que pocos tienen. Tu parte es la disciplina de guardar el celular en las esperas (también es más seguro), mirar, respirar y saludar a Dios antes del primer izaje. Las deudas no se arreglan con ansiedad: siéntate con tu familia a hacer cuentas y busca consejo si lo necesitas. Y tu compañero nuevo, que vio lo que tú ya no ves, puede ser alguien a quien enseñarle con paciencia, y de quien también aprender.
¿Qué te está diciendo Dios por medio de lo que ves cada día, y qué te impide escucharlo?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi trabajo, por la grúa que me da el sustento, por llegar sano cada tarde y por el cielo que me regalas cada mañana desde la cabina. Reconozco que lo tengo frente a los ojos y no lo miro, porque lleno cada espacio con el celular y con mis preocupaciones. Ayúdame a ver tu obra y a escucharte en ella. Si lo tienes a bien, dame tranquilidad con las deudas; y si no, sabiduría para organizarlas. Dame disciplina para guardar el celular y valor para hablar de ti con mi compañero. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, el mismo que puso al sol en su carrera y que esta mañana pintó el cielo para ti. Que el Espíritu de Dios te enseñe en este silencio a escuchar lo que la creación dice sin palabras.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy a través de su creación?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué distracción, ansiedad o excusa de falta de tiempo necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana, al llegar a la cabina, dejaré el celular en la maleta, miraré el amanecer y le daré gracias a Dios antes del primer izaje. En el almuerzo le contaré a mi compañero nuevo lo que me hizo pensar su comentario y le enseñaré con paciencia lo que sé del oficio”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Marcos 1:35-38. Jesús busca muy de mañana un lugar apartado para orar.
«Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba.» (Marcos 1:35) - Romanos 1:19-20. Lo invisible de Dios se deja ver en lo que él hizo.
«Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables:» (Romanos 1:20) - Isaías 40:25-26. Levantar los ojos y ver quién creó las estrellas y las llama por su nombre.
«Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién crió estas cosas: él saca por cuenta su ejército: á todas llama por sus nombres; ninguna faltará: tal es la grandeza de su fuerza, y su poder y virtud.» (Isaías 40:26) - Job 37:14-18. Detenerse y considerar las maravillas de Dios.
«Escucha esto, Job; repósate, y considera las maravillas de Dios.» (Job 37:14)
Esta oración se lee los días: 22 de julio.