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Orar el Salmo 91 por los hijos
Salmo 91 para los hijos: orar el salmo con su nombre
Oración para antes de dormir, con su versículo y un devocional.
Versículo del día: Salmo 91:1-12 RV1909
Tu hija de veinticuatro años es ingeniera de minas y trabaja en una mina subterránea, en turnos de catorce días, muy lejos de casa. Allá casi no hay señal, y pasan días sin que sepas de ella. Tú eres modista y coses en la sala mientras miras las noticias; cada vez que hablan de un derrumbe en alguna parte se te aprieta el pecho. Tu hermana te mandó una imagen con el Salmo 91 y una nota: “Léalo cambiando el ‘tú’ por el nombre de su hija y no le pasará nada”. Lo has hecho todas las noches. Pero anoche, mientras lo leías, te diste cuenta de que cuando hablan solo le preguntas si está comiendo bien, y de que no sabes cómo se siente allá, ni con quién comparte, ni si todavía ora.
Oración de la noche
Padre, gracias por mi hija, por el trabajo que tiene, por sus compañeros de turno y por cada vez que ha vuelto sana a casa. Gracias por mi taller de costura y por el pan de hoy. Me quedo en silencio delante de ti… Pronuncio su nombre delante de ti y la dejo en tus manos. Si lo tienes a bien, guárdala en todos sus caminos esta noche, y dame a mí sabiduría para acercarme a ella, escucharla y acompañarla sin miedo. Te presento también a las demás familias que esperan noticias de quienes trabajan en la mina. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
1El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. 2Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré. 3Y él te librará del lazo del cazador: de la peste destruidora. 4Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: escudo y adarga es su verdad. 5No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día; 6Ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que en medio del día destruya. 7Caerán á tu lado mil, y diez mil á tu diestra: mas á ti no llegará. 8Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos. 9Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, 10No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. 11Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. 12En las manos te llevarán, porque tu pie no tropiece en piedra.
Salmo 91:1-12 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
El Salmo 91 está escrito en segunda persona: “te cubrirá”, “no tendrás temor”, “te guarden”. Es como si alguien se lo dijera a otro para animarlo. Por eso muchos padres lo oran poniendo el nombre de sus hijos, y es una forma hermosa de presentarlos ante Dios. El centro de esa oración suele ser este versículo: «Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.» En la Biblia, los ángeles son mensajeros y servidores de Dios; el salmo dice que él cuida a los suyos en el camino, en el ir y venir de cada día, también bajo tierra y lejos de casa.
Esto revela algo de Dios: conoce a tu hija por su nombre y la ama más que tú. Pero el nombre en el salmo no funciona como un conjuro. Cuando el tentador citó justamente este versículo para que Jesús se lanzara desde el templo, Jesús se negó a tentar a Dios (Mateo 4:5-7). Orar el salmo no reemplaza el casco, los protocolos de seguridad ni la prudencia, y no garantiza que nunca pasará nada malo; nos pone a nosotros y a nuestros hijos bajo el cuidado de Dios, pase lo que pase. Además, orar por alguien con su nombre supone conocerlo: sus caminos no son solo los túneles de la mina, también son sus decisiones, su soledad, sus amistades y su fe.
Jesús oró por sus discípulos por nombre y sabiendo lo que vivían. A Pedro, antes de que lo negara, le dijo: «Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma á tus hermanos.» (Lucas 22:32). Y al Padre le pidió por todos ellos: «No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.» (Juan 17:15). No pidió encerrarlos, sino guardarlos. Tu parte es seguir orando el salmo con el nombre de tu hija y, al mismo tiempo, acercarte a ella: preguntarle cómo está su corazón, escucharla sin sermones y respetar las decisiones de una mujer adulta. Y puedes ampliar tu oración: en esa mina trabajan muchos otros hombres y mujeres cuyas familias también esperan una llamada.
¿Oras con el nombre de tu hija como quien repite una fórmula, o como quien la conoce y la entrega a Dios?
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Orar Oratio
Padre, gracias por la vida de mi hija, por su esfuerzo, por la profesión que logró y por cada vez que ha vuelto a casa. Tú sabes cuánto miedo me da saberla tan lejos y bajo tierra. La pongo en tus manos con su nombre: si es tu voluntad, guárdala en todos sus caminos y dale prudencia. Muéstrame qué esperas de mí como mamá, dame paciencia para escucharla y humildad para acompañarla sin querer controlarla. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí y también allá, en la mina donde trabaja tu hija esta noche. Pronuncia su nombre delante de Dios y quédate en silencio, sin añadir nada. Que el Espíritu de Dios te dé paz y te enseñe a orar por ella.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre tu manera de orar por tu hija y de acompañarla?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué miedo por tu hija, o qué deseo de tenerla bajo control, necesitas poner hoy en las manos de Dios, de corazón?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “En su próximo día de descanso la llamaré sin prisa y le preguntaré cómo se siente de verdad, no solo si está comiendo bien. Esta noche, al orar el salmo, diré también el nombre de la compañera de turno de la que siempre me habla”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Lucas 22:31-34. Jesús ora por Pedro, por su nombre, antes de la prueba.
«Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma á tus hermanos.» (Lucas 22:32) - Juan 17:11-15. Jesús no pide que los quite del mundo, sino que los guarde del mal.
«No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.» (Juan 17:15) - Job 1:4-5. Job intercedía por cada uno de sus hijos.
«Y acontecía que, habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y santificábalos, y levantábase de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado á Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.» (Job 1:5) - Mateo 4:5-7. Jesús no usa el Salmo 91 para tentar a Dios.
«Jesús le dijo: Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios.» (Mateo 4:7)
Esta oración se lee los días: 9 de febrero.