10 de julio · Esperanza que me lleva a recibir al otro
Romanos 15:13: el Dios de esperanza os llene de todo gozo
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 10 de julio.
Versículo del día: Romanos 15:4-13 RV1909
Tienes treinta y cinco años y eres guía de turismo en Granada, Nicaragua. Llevas grupos a las isletas, al volcán Mombacho y por las calles coloniales. Desde hace un tiempo los turistas escasean; has visto cerrar hoteles y restaurantes, y tú mismo pensaste en irte del país. Este mes la agencia contrató a Andrés, un muchacho venezolano que llegó con su esposa y su bebé, habla inglés mejor que tú y los turistas lo adoran. En el grupo de guías lo llaman “el que vino a quitarnos el pan”, y tú te ríes de los chistes. Ayer le diste a propósito un horario equivocado y perdió un tour. Te justificas: “Primero los de aquí”. Pero esta noche, pensando en tu hermano, que trabaja en Costa Rica y también es extranjero allá, algo te incomoda por dentro.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por los turistas que llegaron, por el pan en mi mesa y por la vida de Andrés y su familia. Me quedo en silencio delante de ti… Tú sabes cuánto me preocupa el futuro y cuánto me avergüenza lo que hice ayer. No quiero que el miedo me haga cruel. Pongo mi sustento en tus manos; que se haga tu voluntad. Dame un corazón que sepa recibir y la valentía de reparar el daño. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
4Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas; para que por la paciencia, y por la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. 5Mas el Dios de la paciencia y de la consolación os dé que entre vosotros seáis unánimes según Cristo Jesús; 6Para que concordes, á una boca glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. 7Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios. 8Digo, pues, que Cristo Jesús fué hecho ministro de la circuncisión por la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas á los padres, 9Y para que los Gentiles glorifiquen á Dios por la misericordia; como está escrito: Por tanto yo te confesaré entre los Gentiles, y cantaré á tu nombre. 10Y otra vez dice: Alegraos, Gentiles, con su pueblo. 11Y otra vez: Alabad al Señor todos los Gentiles, y magnificadle, todos los pueblos. 12Y otra vez, dice Isaías: Estará la raíz de Jessé, y el que se levantará á regir los Gentiles: los Gentiles esperarán en él. 13Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.
Romanos 15:4-13 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Pablo escribe a la iglesia de Roma, donde convivían creyentes judíos y no judíos (los “gentiles”), con costumbres distintas, desconfianzas y juicios mutuos. Primero les recuerda para qué se escribieron las Escrituras: «Porque las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas; para que por la paciencia, y por la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.» Y luego saca la consecuencia práctica: «Por tanto, sobrellevaos los unos á los otros, como también Cristo nos sobrellevó, para gloria de Dios.» La palabra que aquí se traduce “sobrellevaos” también significa recibir, acoger, dar lugar al otro.
Pablo cita varios textos del Antiguo Testamento para mostrar que Dios siempre quiso reunir a todos los pueblos: «Y otra vez: Alabad al Señor todos los Gentiles, y magnificadle, todos los pueblos.» Esto revela algo de Dios: no tiene favoritos por nacionalidad. Y la oración final une la esperanza con la acogida: «Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz creyendo, para que abundéis en esperanza por la virtud del Espíritu Santo.» El miedo a que no alcance nos vuelve duros con el que llega; la esperanza que viene de Dios nos libra de ver al otro como amenaza. No es el optimismo de que mañana llegarán más turistas, sino la confianza en que Dios sigue cuidándonos, y eso nos permite abrir la mano.
Jesús mismo, siendo niño, tuvo que huir con su familia a otro país: «Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto;» (Mateo 2:14). Y enseñó que lo que hacemos con el forastero lo hacemos con él: «Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis;» (Mateo 25:35).
Tu preocupación por el sustento es real, pero no justifica el daño. Tu parte es reconocer lo que hiciste, pedirle perdón a Andrés y decirle a la agencia que el error fue tuyo, para que no lo culpen a él. Deja de reírte de los chistes y, si puedes, pide en el grupo que paren. Recibirlo no te impide conversar con la agencia sobre turnos justos para todos; pero hazlo desde la esperanza, no desde la rivalidad. Quizá él pueda ayudarte con el inglés y tú enseñarle la historia de Granada. Piensa en tu hermano: así quisieras que lo recibieran allá.
¿Qué miedo te está impidiendo recibir al que llegó de lejos?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi trabajo, por esta ciudad que me enseñaste a amar, por mi familia y por mi hermano, que tiene trabajo en otro país. Reconozco que el miedo a quedarme sin sustento me volvió duro con Andrés, y que le hice daño a propósito. Muéstrame mi corazón, dame humildad para pedir perdón y valor para tratarlo como tú me has tratado a mí. Si lo tienes a bien, provee para todos; y si no, dame confianza en ti. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, el Dios de esperanza que recibe a todos los pueblos. Suelta por un momento el miedo a que no alcance. Que el Espíritu de Dios llene tu corazón de gozo y de paz.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre tu esperanza y sobre la manera en que recibes a otros?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué miedo a perder tu sustento o qué prejuicio necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana le diré a Andrés que le di el horario equivocado a propósito y le pediré perdón; también se lo contaré a la agencia para que no lo culpen. Luego lo invitaré a recorrer conmigo las iglesias de Granada para contarle su historia, y le pediré que me ayude a practicar el inglés”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Lucas 14:12-14. Invitar a quien no puede devolver el favor.
«Mas cuando haces banquete, llama á los pobres, los mancos, los cojos, los ciegos;» (Lucas 14:13) - Levítico 19:33-34. Amar al extranjero como a uno mismo, recordando que también fuimos extranjeros.
«Como á un natural de vosotros tendréis al extranjero que peregrinare entre vosotros; y ámalo como á ti mismo; porque peregrinos fuisteis en la tierra de Egipto: Yo Jehová vuestro Dios.» (Levítico 19:34) - Efesios 2:17-19. En Dios ya no somos extranjeros ni advenedizos.
«Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios;» (Efesios 2:19) - Romanos 14:1-4. Recibir al otro sin pleitos ni juicios.
«Recibid al flaco en la fe, pero no para contiendas de disputas.» (Romanos 14:1)
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Esta oración también está en el archivo: Romanos 15:13: el Dios de esperanza os llene de todo gozo.