12 de agosto · Trabajar sin vivir para trabajar
Eclesiastés 2:24: gozar el bien de su trabajo
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 12 de agosto.
Versículo del día: Eclesiastés 2:22-26 RV1909
Tienes treinta y seis años y eres cocinero en un restaurante turístico de Baños de Agua Santa, en Ecuador. Preparas truchas, cuy asado y menús para los grupos que llegan a ver las cascadas. Entras a las diez de la mañana y sales pasada la medianoche, seis días a la semana, y cuando el patrón ofrece un turno extra el domingo tú eres el primero en levantar la mano. Quieres terminar el segundo piso de la casa antes de fin de año. Comes de pie, en la cocina, lo que sobra de un plato. El domingo pasado tu hijo de ocho años te dijo: “Papá, tú cocinas para todos menos para nosotros”. Te reíste, pero la frase se te quedó. Esta noche, quitándote el mandil, no recuerdas la última vez que te sentaste a disfrutar una comida.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día de trabajo, por cada plato que salió de mis manos, por la salud, por mi casa y por mi familia que me espera. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he corrido detrás de una meta y me he olvidado de vivir lo que tú me das cada día. Pongo en tus manos mi trabajo, la casa y el futuro de mis hijos; que se haga tu voluntad y no la mía. Dame un corazón agradecido, sabiduría para descansar y la disciplina de sentarme a la mesa con los míos. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
22Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y fatiga de su corazón, con que debajo del sol él se afanara? 23Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias: aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad. 24No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma vea el bien de su trabajo. También tengo yo visto que esto es de la mano de Dios. 25Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo? 26Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría y ciencia y gozo: mas al pecador da trabajo, el que allegue y amontone, para que dé al que agrada á Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
Eclesiastés 2:22-26 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Eclesiastés es el libro de un sabio, el Predicador, que observa la vida “debajo del sol” sin maquillarla. En este capítulo ha probado de todo: placeres, obras grandes, riquezas. Y se hace una pregunta muy actual: «Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y fatiga de su corazón, con que debajo del sol él se afanara?» Describe a quien trabaja sin descanso: «Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias: aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.» “Vanidad” en hebreo es vapor, soplo: algo que se escapa entre los dedos.
Pero el Predicador no termina en el desánimo. Dice: «No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma vea el bien de su trabajo. También tengo yo visto que esto es de la mano de Dios.» Esto revela algo de Dios: no solo nos da trabajo, sino también la capacidad de disfrutarlo. Comer, beber y ver el fruto de lo que hacemos no es un premio para cuando terminemos la casa; es un regalo para hoy, que viene “de la mano de Dios”. No se trata de acumular para un día ser felices, ni de una promesa de prosperidad, sino de recibir con gratitud lo que ya tenemos.
Jesús, cuando sus discípulos volvieron agotados de servir, les dijo: «Y él les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, que ni aun tenían lugar de comer.» (Marcos 6:31). Él mismo los llevó a descansar. El descanso no es pereza; es obediencia y cuidado.
Tu parte es preguntarte para quién estás trabajando. La casa es un buen sueño, pero tus hijos no te piden un segundo piso; te piden a ti. Quizá te toque decir que no a algunos turnos extra, aunque el piso tarde un poco más, y reservar el domingo para cocinar en tu casa y sentarte a la mesa con los tuyos. Trabajar con esfuerzo es bueno; vivir para trabajar te roba lo que Dios quiere darte con ese mismo trabajo.
¿Estás disfrutando con gratitud el fruto de tu trabajo, o lo estás aplazando para un día que no llega?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi oficio, por las manos que me permiten cocinar, por el patrón que me da trabajo, por mi esposa y mis hijos, y por la comida que nunca nos ha faltado. Reconozco que he vivido para trabajar y que mis hijos me están extrañando. Si lo tienes a bien, permíteme terminar la casa; pero ante todo enséñame a disfrutar lo que ya me has dado. Dame sabiduría para ordenar mi tiempo y valor para decir que no cuando haga falta. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, en el cansancio de tus brazos y en el olor a cocina que todavía llevas encima. Él no te pide que produzcas más; te invita a descansar. Que el Espíritu de Dios te enseñe a recibir cada día como un regalo de su mano.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre tu manera de trabajar y de disfrutar?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué afán, qué meta o qué miedo a que no alcance necesitas poner en las manos de Dios esta noche?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Esta semana no aceptaré el turno extra del domingo. Ese día cocinaré en casa una trucha con mi hijo, nos sentaremos todos a la mesa y daremos gracias juntos por lo que tenemos”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Lucas 12:15-21. El hombre que acumula para muchos años y no es rico en Dios.
«Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» (Lucas 12:15) - Eclesiastés 4:4-8. Más vale un puño lleno con descanso que dos llenos con aflicción.
«Mas vale el un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.» (Eclesiastés 4:6) - Eclesiastés 9:7-10. Comer el pan con gozo y disfrutar la vida con quienes amamos.
«Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón: porque tus obras ya son agradables á Dios.» (Eclesiastés 9:7)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Eclesiastés 2:24: gozar el bien de su trabajo.