13 de agosto · Jóvenes que construyen su vida con Dios desde ahora
Eclesiastés 12:1: acuérdate de tu Criador en los días de tu juventud
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 13 de agosto.
Versículo del día: Eclesiastés 12:1-7 RV1909
Tienes diecinueve años y eres tejedora kichwa en Otavalo. Desde niña aprendiste de tu abuela a tejer en el telar de cintura, y los sábados vendes tus fajas y chalinas en la Plaza de los Ponchos. Tu abuela reza cada mañana y te habla de Dios mientras hila, pero tú piensas que eso es “para cuando seas mayor”. Ahora tus amigas te invitan a fiestas que terminan al amanecer, tu enamorado insiste en que se vayan a vivir juntos a Quito y en el celular sigues a muchachas que viajan por el mundo. No sabes si quieres seguir con el telar o estudiar diseño. Anoche, mientras tu abuela te enseñaba un patrón nuevo, te preguntó: “¿Y tú, hija, con quién vas a construir tu vida?”. No supiste qué responderle.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por mi familia, por mi abuela, por el telar y por todo lo que tengo por delante. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he pensado que tú eras para más adelante y que me he dejado llevar por lo que otros quieren. Pongo en tus manos mis estudios, mis amistades y mi corazón; que se haga tu voluntad y no la mía. Dame sabiduría para decidir con calma, valor para decir que no cuando haga falta y el deseo de acordarme de ti desde ahora. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
1Y ACUÉRDATE de tu Criador en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas, No tengo en ellos contentamiento; 2Antes que se oscurezca el sol, y la luz, y la luna y las estrellas, y las nubes se tornen tras la lluvia: 3Cuando temblarán los guardas de la casa, y se encorvarán los hombres fuertes, y cesarán las muelas, porque han disminuído, y se oscurecerán los que miran por las ventanas; 4Y las puertas de afuera se cerrarán, por la bajeza de la voz de la muela; y levantaráse á la voz del ave, y todas las hijas de canción serán humilladas; 5Cuando también temerán de lo alto, y los tropezones en el camino; y florecerá el almendro, y se agravará la langosta, y perderáse el apetito: porque el hombre va á la casa de su siglo, y los endechadores andarán en derredor por la plaza: 6Antes que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto á la fuente, y la rueda sea rota sobre el pozo; 7Y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió.
Eclesiastés 12:1-7 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
El Predicador termina su libro con un consejo para los jóvenes: «Y ACUÉRDATE de tu Criador en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas, No tengo en ellos contentamiento;» Después describe la vejez con imágenes poéticas: los “guardas de la casa” que tiemblan son los brazos; las “muelas” que cesan son los dientes; los que “miran por las ventanas” son los ojos que se nublan; el almendro florecido son las canas. Y termina con el final de la vida: «Y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió.»
No es un texto para asustar, sino para despertar. “Acordarse”, en la Biblia, no es solo recordar algo; es vivir teniendo presente a alguien. Esto revela algo de Dios: es el Creador que te formó, y desea caminar contigo desde ahora, no solo cuando te falten las fuerzas. La juventud no es la sala de espera de la fe; es el tiempo de echar raíces. Y Dios no te pide que dejes de soñar, sino que construyas tus sueños con él.
Jesús también fue joven. A los doce años, cuando sus padres lo buscaban angustiados, les respondió: «Entonces él les dice: ¿Qué hay? ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me conviene estar?» (Lucas 2:49). Y el evangelio resume esos años así: «Y Jesús crecía en sabiduría, y en edad, y en gracia para con Dios y los hombres.» (Lucas 2:52). Creció en todo a la vez: en conocimiento, en madurez y en su relación con Dios y con los demás.
Tu parte es decidir con quién vas a construir. No tienes que tener todo resuelto: el telar o el diseño, Otavalo o Quito. Pero sí puedes empezar a tomar esas decisiones de la mano de Dios, con calma y no por presión. Pregúntate si tu enamorado y tus amigas te ayudan a ser quien Dios quiere que seas. Y aprovecha a tu abuela: su fe es un tesoro que también se aprende, como los patrones del telar.
¿Con quién estás construyendo tu vida en esta etapa: con Dios o dejándolo para después?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi juventud, por mis manos que saben tejer, por mi abuela que me enseña y ora por mí, y por los sueños que pones en mi corazón. Reconozco que te he dejado para después y que muchas veces decido por presión de otros. Muéstrame qué esperas de mí en este tiempo. Si lo tienes a bien, abre el camino que me convenga; y si no, dame paz para esperar. Dame valor para decidir contigo y disciplina para buscarte cada día. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, como el Creador que te formó con cuidado, hilo por hilo. Él no tiene prisa contigo. Que el Espíritu de Dios te ayude a escuchar con quién y hacia dónde quieres construir tu vida.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre esta etapa de tu vida?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué decisión, qué presión o qué sueño necesitas poner en las manos de Dios esta noche?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana me sentaré con mi abuela mientras teje y le pediré que me cuente cómo conoció a Dios y cómo tomó las decisiones importantes de su vida. Esta semana le diré a mi enamorado que necesito tiempo para pensar antes de irme a vivir con él”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Lucas 2:41-52. Jesús, a los doce años, crece en sabiduría y en gracia para con Dios y los hombres.
«Y Jesús crecía en sabiduría, y en edad, y en gracia para con Dios y los hombres.» (Lucas 2:52) - Salmo 119:9-16. El joven guarda su camino con la Palabra de Dios.
«Beth ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.» (Salmo 119:9) - 2 Timoteo 2:20-22. Seguir la justicia, la fe y la paz con los que invocan al Señor de puro corazón.
«Huye también los deseos juveniles; y sigue la justicia, la fe, la caridad, la paz, con los que invocan al Señor de puro corazón.» (2 Timoteo 2:22)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Eclesiastés 12:1: acuérdate de tu Criador en los días de tu juventud.