Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

14 de agosto · La nostalgia que no deja vivir el presente

Eclesiastés 7:10: no digas que los tiempos pasados fueron mejores

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 14 de agosto.

Versículo del día: Eclesiastés 7:8-14 RV1909

Tienes setenta y un años y cultivas papa en una comunidad de las alturas de Andahuaylas, en Apurímac. Antes la chacra era grande y en la cosecha se juntaban veinte vecinos en ayni; se comía pachamanca y se cantaba hasta la noche. Hoy tus cuatro hijos viven en Lima, la mitad del terreno descansa porque no hay quién lo trabaje y en la capilla del pueblo apenas quedan seis hermanos. Te pasas el día diciendo que “antes todo era mejor”: la gente, la iglesia, la papa nativa, hasta la lluvia. Tu nieta Yesenia vino de vacaciones y quiso ayudarte a escoger semilla, pero la corregiste tanto que se fue llorando. Esta noche, junto al fogón, te das cuenta de que vives mirando hacia atrás y de que la tristeza no te deja disfrutar a los que todavía tienes.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por el fogón encendido, por la tierra que todavía da fruto, por mi familia lejos y cerca y por tu compañía en todos los tiempos de mi vida. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he vivido quejándome del presente y que mi tristeza ha herido a quienes amo. Pongo en tus manos lo que se fue y lo que queda; que se haga tu voluntad y no la mía. Dame ojos para ver tus regalos de hoy, paciencia para enseñar y gratitud para vivir el tiempo que me das. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    8Mejor es el fin del negocio que su principio: mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu. 9No te apresures en tu espíritu á enojarte: porque la ira en el seno de los necios reposa. 10Nunca digas: ¿Qué es la causa que los tiempos pasados fueron mejores que éstos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría. 11Buena es la ciencia con herencia; y más á los que ven el sol. 12Porque escudo es la ciencia, y escudo es el dinero: mas la sabiduría excede en que da vida á sus poseedores. 13Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que él torció? 14En el día del bien goza del bien; y en el día del mal considera. Dios también hizo esto delante de lo otro, porque el hombre no halle nada tras de él.

    Eclesiastés 7:8-14 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    El Predicador conoce bien a los que añoran: «Nunca digas: ¿Qué es la causa que los tiempos pasados fueron mejores que éstos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría.» No dice que el pasado no haya tenido cosas buenas; dice que vivir comparando el presente con un pasado idealizado no es sabio. La memoria suele guardar las cosechas alegres y olvidar las heladas, las enfermedades y las necesidades de entonces. En los versículos cercanos aconseja paciencia y serenidad: «Mejor es el fin del negocio que su principio: mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.»

    Esto revela algo de Dios: él está presente en cada tiempo, no solo en el que añoramos. El pasaje termina diciendo: «En el día del bien goza del bien; y en el día del mal considera. Dios también hizo esto delante de lo otro, porque el hombre no halle nada tras de él.» Los buenos y los malos tiempos están en sus manos. Hoy también es un día que Dios hizo, con sus pérdidas y con sus regalos: una nieta que quiere aprender, una chacra que todavía da fruto, unos pocos hermanos que siguen orando.

    Jesús habló de un padre de familia que sabe usar lo que guarda: «Y él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.» (Mateo 13:52). No se trata de olvidar lo antiguo, sino de sacarlo del baúl para compartirlo junto con lo nuevo.

    Tu parte es pasar de la queja a la siembra. Lo que sabes de la tierra, de las semillas y del ayni es un tesoro que puede morir contigo o vivir en Yesenia. Si la tristeza se ha vuelto permanente, te quita el sueño o el apetito, cuéntaselo al médico de la posta o a alguien de confianza: también es parte del cuidado de Dios. Y empieza por lo pequeño: pídele perdón a tu nieta, enséñale con paciencia y dale gracias a Dios por lo que hoy todavía puedes ver y tocar.

    ¿Qué regalo de hoy no estás viendo por mirar tanto hacia atrás?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por los años que me has dado, por las cosechas de antes y por las de ahora, por mis hijos en Lima, por mi nieta Yesenia y por los hermanos que todavía oran conmigo. Tú sabes cuánto extraño lo que se fue y cuánto me duele ver la chacra vacía. Ayúdame a aceptar este tiempo como tuyo. Muéstrame qué esperas de mí ahora, y dame paciencia y humildad para enseñar a los jóvenes sin herirlos. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, junto al fogón, en este tiempo y no solo en los años que recuerdas. Él no se quedó en el pasado. Que el Espíritu de Dios te abra los ojos para ver lo bueno que hoy pone delante de ti.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre tu manera de mirar el pasado y el presente?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué pérdida, qué nostalgia o qué queja necesitas poner en las manos de Dios esta noche?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana buscaré a Yesenia, le pediré perdón por cómo la corregí y la invitaré a escoger semilla conmigo, contándole cómo hacíamos el ayni. Esta semana visitaré a la hermana Felícita, que vive sola, y le llevaré unas papas de la cosecha”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Mateo 13:51-52. El padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.
    «Y él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.» (Mateo 13:52)
  • Isaías 43:16-21. Dios anuncia que hace cosa nueva, camino en el desierto y ríos en la soledad.
    «He aquí que yo hago cosa nueva: presto saldrá á luz: ¿no la sabréis? Otra vez pondré camino en el desierto, y ríos en la soledad.» (Isaías 43:19)
  • Filipenses 3:12-14. Pablo olvida lo que queda atrás y se extiende a lo que está delante.
    «Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haber lo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á lo que está delante,» (Filipenses 3:13)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Eclesiastés 7:10: no digas que los tiempos pasados fueron mejores.

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