12 de enero · Ansiedad en el trabajo
Salmo 23 para la ansiedad: nada me faltará
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 12 de enero.
Versículo del día: Salmo 23:1-6 RV1909
Tienes veintisiete años y hace seis meses entraste como analista en una aseguradora en Santo Domingo. Te va bien, pero tu jefe escribe al chat a toda hora, cambia las prioridades cada mañana y corrige en público. La semana pasada, en medio de una reunión, se te cerró el pecho, te sudaron las manos y sentiste que te ibas a desmayar. Saliste al baño convencida de que era un infarto. En la emergencia te dijeron que había sido un ataque de ansiedad. Desde entonces te da miedo que vuelva a pasar: revisas el correo antes de levantarte, y los domingos en la tarde ya sientes el nudo en el estómago. Te repites “nada me faltará”, pero el corazón no te hace caso, y te preguntas si será que te falta fe.
Oración de la noche
Padre, gracias por este día, por haber llegado a casa, por mi familia y por las cosas que sí salieron bien en el trabajo. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos la reunión de mañana, el chat y el miedo a que vuelva la crisis. No tengo que vivir mañana esta noche. Enséñame a seguirte paso a paso, dame disciplina para cuidar mi mente y mi cuerpo, y ojos para ver a los que sufren a mi lado. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
1Salmo de David. JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará. 2En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará. 3Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre. 4Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. 6Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Salmo 23:1-6 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
En los tres primeros versículos del Salmo 23 el pastor es quien hace todo: él “me hará yacer”, él “me pastoreará”, él “confortará” y él “guiará”. La oveja no planea la ruta ni calcula dónde habrá pasto la semana próxima; sigue al que va delante. En los campos de Israel el pastor solía caminar delante del rebaño llamándolo, y las ovejas lo seguían porque reconocían su voz. Jesús describió esa misma escena: «Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.» (Juan 10:4).
La ansiedad vive en el futuro: ¿y si vuelve a pasar?, ¿y si me despiden?, ¿y si no puedo? El salmo trae la mente al presente: hoy hay un pastor y hoy hay un paso. Esto revela algo de Dios: no nos pide controlar todo el camino, sino seguirlo en el tramo de hoy. Pero repetir “nada me faltará” no es una fórmula para calmar el corazón a la fuerza, y que la ansiedad no se vaya no significa que te falte fe. La ansiedad tiene causas en el cuerpo, en la historia y en el ambiente, y muchas veces necesita tratamiento. El salmista también conoció noches de mil pensamientos: «En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.» (Salmo 94:19). No dice que los pensamientos desaparecieron; dice que en medio de ellos encontró consuelo.
Jesús enseñó a vivir un día a la vez: «Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.» (Mateo 6:34). No niega que habrá fatiga; enseña a no cargar hoy la de mañana.
Tu parte es cuidar lo que Dios te dio: consultar a un psicólogo, que puede ayudarte a entender y manejar estas crisis, y a un médico si los síntomas siguen; aprender a respirar despacio cuando llega el nudo; poner límites al celular fuera del horario y, cuando estés lista, hablar con tu jefe o con recursos humanos sobre la manera de recibir las tareas. Pedir ayuda no es debilidad; es humildad. Y mira a tu lado: tu compañera, la que también se tensa cada vez que suena el chat, quizá vive lo mismo en silencio. Un sincero “¿cómo estás de verdad?” puede ser el comienzo de un alivio para las dos.
¿Qué parte del camino de mañana estás tratando de cargar hoy?
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Orar Oratio
Padre, gracias por mi trabajo, por mi salud, por mi familia y por los médicos que me atendieron aquel día. Tú conoces el miedo que siento cuando se me cierra el pecho. Ayúdame a vivir el día de hoy contigo, dame humildad para buscar ayuda profesional y valor para poner límites con respeto. Hágase tu voluntad en mi trabajo. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente en este momento, no en el correo de mañana. Respira despacio y deja que tu cuerpo sienta que ahora estás a salvo. Que el Espíritu de Dios te guíe paso a paso, como el pastor que va delante.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre vivir el presente con él?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué miedo al futuro, qué necesidad de controlarlo todo o qué exigencia contigo misma necesitas poner en las manos de Dios?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Esta semana pediré cita con un psicólogo, silenciaré el chat del trabajo después de las siete de la noche y le preguntaré a mi compañera, a solas y con calma, cómo está de verdad”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Juan 10:1-6. El pastor va delante de sus ovejas y ellas siguen su voz.
«Y como ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.» (Juan 10:4) - Mateo 6:25-34. Jesús enseña a no afanarse por el día de mañana.
«Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.» (Mateo 6:34) - 1 Pedro 5:6-7. Echar sobre Dios toda preocupación, porque él tiene cuidado de nosotros.
«Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.» (1 Pedro 5:7) - Salmo 94:17-19. En medio de muchos pensamientos, el consuelo de Dios alegra el alma.
«En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.» (Salmo 94:19)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Salmo 23 para la ansiedad: nada me faltará.