Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

13 de febrero · Orar el Salmo 23 frase por frase

Salmo 23 oración: el salmo del pastor hecho oración

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 13 de febrero.

Versículo del día: Salmo 23:1-6 RV1909

Llegaste de Venezuela a Santiago de Chile hace cuatro años y trabajas como ayudante de cocina en un restaurante. Sales pasada la medianoche, tomas dos buses y llegas a un cuarto que compartes con otro muchacho. Tu abuela, allá en tu pueblo, te enseñó de niño el Salmo 23: lo decían juntos antes de dormir. Ahora casi no oras. Cuando lo haces, es a la carrera y siempre igual: “Dios, ayúdame con los papeles, con la plata, con la salud de mi mamá”. Anoche tu abuela te mandó un audio recitándolo con la voz temblorosa, y se te hizo un nudo en la garganta. Quieres volver a orar, pero no sabes cómo empezar sin que sea otra lista de pedidos.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por el trabajo, por el pan y por las personas que me cuidan desde lejos. Tú eres mi pastor; nada me faltará. Me quedo en silencio delante de ti… Esta noche quiero descansar junto a aguas de reposo; conforta mi alma cansada y muéstrame mañana la senda justa. Te presento mis valles: los papeles, la distancia, la salud de mi abuela; sé que tú estás conmigo. Si lo tienes a bien, ábreme camino; y si no, dame paz para esperar. Que tu bien y tu misericordia me sigan, y que yo aprenda a ser misericordia para otros. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    1Salmo de David. JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará. 2En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará. 3Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre. 4Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. 6Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.

    Salmo 23:1-6 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    David escribió este salmo como una confesión de confianza, desde su experiencia de pastor. Por eso se puede orar despacio, dejando que cada frase se vuelva tuya, escuchando más de lo que hablas. Empieza por la primera: «Salmo de David. JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará.» Dila y quédate en silencio. Pregúntate con honestidad quién es hoy tu pastor: ¿Dios, o los papeles, la plata y el miedo? “Nada me faltará” no significa que tendrás todo lo que quieres; significa que no te faltará su cuidado, aun cuando falten otras cosas.

    Luego sigue, frase por frase, con tres movimientos: dar gracias, presentar tu vida y rendirte. En los “delicados pastos” y las “aguas de reposo”, agradece el descanso que tienes y pregúntale dónde te resistes a descansar. En «Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.» pregúntale qué senda recta te pide mañana, en el trabajo o con tu compañero de cuarto. En el valle de sombra de muerte, nombra tus valles uno por uno; fíjate que allí el salmo deja de hablar de Dios y empieza a hablarle a él: “tú estarás conmigo”. En la mesa delante de los angustiadores, ora por quienes te hacen difícil la vida. Y en el bien y la misericordia que te siguen, mira hacia atrás con gratitud. Esto revela algo de Dios: no necesita discursos largos; le basta un corazón que se detiene a escucharlo.

    Jesús enseñó: «Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos.» (Mateo 6:7). Y se presentó como el buen pastor que cuida a los suyos: «Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.» (Juan 10:14). En la cruz oró con las palabras de otro salmo (Mateo 27:46): cuando las nuestras no salen, las de la Escritura nos prestan la voz. Tu parte es la constancia: un momento fijo, una frase cada noche, sin prisa y sin culpa si un día no puedes. Y quien aprende a dejarse pastorear empieza a cuidar a otros: tu abuela, que también necesita oírte; tu compañero de cuarto, que quizá carga su propio valle.

    ¿Qué frase del Salmo 23 necesitas orar despacio esta noche?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por el trabajo que tengo, por el cuarto donde descanso, por mi abuela que me enseñó a orar y por mi familia, aunque esté lejos. Tú sabes que he orado a la carrera y casi solo para pedir. Enséñame a orar contigo frase por frase y a escucharte más de lo que hablo. Tú eres mi pastor: muéstrame qué esperas de mí y dame constancia para buscarte cada día. Hágase tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, como un pastor que conoce a cada oveja por su nombre, también lejos de tu tierra. Repite despacio una sola frase del salmo y quédate en ella hasta que se vuelva tuya. Que el Espíritu de Dios te enseñe a orar con las palabras de la Escritura.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué frase del Salmo 23 te habló hoy, y qué te mostró Dios por medio de ella?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué valle, qué preocupación o qué necesidad de tenerlo todo resuelto necesitas poner en las manos del Pastor?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Esta semana oraré cada noche una sola frase del Salmo 23, empezando por dar gracias y terminando en silencio; el domingo llamaré a mi abuela para orarlo juntos por teléfono, y le preguntaré a mi compañero de cuarto cómo está de verdad”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Juan 10:11-16. Jesús, el buen pastor que conoce a sus ovejas.
    «Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.» (Juan 10:14)
  • Mateo 6:5-9. Orar sin muchas palabras, ante un Padre que sabe lo que necesitamos.
    «Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos.» (Mateo 6:7)
  • Lucas 11:1-4. Los discípulos le piden a Jesús: Señor, enséñanos a orar.
    «Y ACONTECIÓ que estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos.» (Lucas 11:1)
  • Ezequiel 34:11-16. Dios mismo apacienta y cuida a sus ovejas, y venda a la herida.
    «Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.» (Ezequiel 34:12)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Salmo 23 oración: el salmo del pastor hecho oración.

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