17 de agosto · El trabajo y el cuidado de la creación como encargo de Dios
Génesis 2:15: para que la labrase y la guardase
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 17 de agosto.
Versículo del día: Génesis 2:15-18 RV1909
Tienes treinta y seis años y eres ingeniera agrónoma independiente en Pergamino, en la provincia de Buenos Aires. Asesoras a productores de soja y maíz, y tu cliente más grande, don Aldo, te representa casi la mitad de lo que ganas. Esta semana te pidió que firmes la receta para una fumigación con avioneta sobre un lote que linda con una escuela rural, el jueves a media mañana, con viento del norte. Le explicaste que así no, que hay que esperar, cambiar el producto o hacerlo por tierra y con los chicos fuera. Te contestó, medio en broma, que “si no firmás vos, firma otro”. Esta noche tienes la receta abierta en la computadora. Piensas en la cuota del auto, en los nenes de esa escuela y en lo fácil que sería mirar para otro lado.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por el campo que alimenta a tantos, por mi familia y por la capacidad que me diste para estudiar y trabajar. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he medido mis decisiones más por lo que gano que por lo que tú me encargaste cuidar. Pongo en tus manos esta firma, a mi cliente y a los niños de esa escuela. Muéstrame qué esperas de mí y dame firmeza para hacer lo correcto con mansedumbre, aunque me cueste. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
15Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás; 17Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás. 18Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.
Génesis 2:15-18 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Los primeros capítulos de Génesis cuentan, con un lenguaje sencillo y profundo, cómo Dios puso al ser humano en el mundo. Y lo primero que le dio no fue un descanso eterno, sino un encargo: «Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.» Labrar es trabajar la tierra, hacerla producir; guardar es cuidarla, vigilarla, protegerla como un guardián protege lo que le confiaron. Las dos cosas van juntas. El trabajo no es un castigo: producir alimento es parte del plan de Dios. Pero la tierra no es nuestra; nos fue prestada para que la cuidemos.
Esto revela algo de Dios: él es el dueño, y nosotros somos mayordomos. Por eso, junto con la abundancia, porque podía comer “de todo árbol del huerto”, puso un límite: «Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás.» Dios no nos dio el mundo para hacer con él todo lo que se pueda, sino lo que es bueno. Y enseguida dijo: «Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.» El cuidado de la creación no se hace en soledad, sino junto a otros, mirando a los que viven a nuestro lado.
Jesús enseñó que la fidelidad se prueba en las decisiones pequeñas, las que nadie aplaude: «El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.» (Lucas 16:10). Una firma en una receta parece poca cosa, pero ahí se juega tu fidelidad como guardiana de lo que Dios te confió.
Tu parte no es enemistarte con el campo ni dejar de producir; es hacer bien tu oficio. Tu título te pone en el lugar de guardiana: de los suelos, del agua, de los chicos de esa escuela y también de la salud de don Aldo y de sus empleados. Puedes proponerle otra fecha, otro producto o la aplicación terrestre, y hablar con la directora de la escuela para coordinar. Quizá pierdas un cliente; quizá no. Pero tu valor no depende de lo que factures, sino de ser fiel a Dios. Y él no te deja sola para decidirlo: busca a otros colegas que piensen igual.
¿Qué te confió Dios para que lo labres y lo guardes, y en qué lo estás descuidando por miedo a perder?
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Orar Oratio
Señor, gracias por la tierra que da fruto, por mi profesión, por los productores que confían en mí y por el pan que nunca me ha faltado. Tú sabes que tengo miedo de perder a mi cliente más grande y que la tentación de firmar es fuerte. Si lo tienes a bien, abre una salida que cuide a esos niños y también el trabajo de don Aldo; y si no, dame paz para aceptar la pérdida. Dame valor para hablar con claridad y disciplina para hacer bien mi oficio. No se haga mi voluntad, sino la tuya. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, y también en los campos, en el viento del norte y en el aula de esa escuela rural. Todo es suyo, y tú también. Que el Espíritu de Dios te dé un corazón de guardiana en este silencio.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre tu trabajo como un encargo suyo?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué miedo a perder ingresos o clientes necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana llamaré a don Aldo para proponerle otra fecha y una aplicación terrestre, con argumentos claros y sin sermones. Después hablaré con la directora de la escuela rural para avisarle y coordinar los horarios, y le ofreceré una charla a los padres sobre cómo protegerse”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Salmo 24:1-6. La tierra y su plenitud son de Dios; sube a su monte el limpio de manos.
«Salmo de David. DE Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.» (Salmo 24:1) - Lucas 12:42-48. El mayordomo fiel y prudente, y la responsabilidad del que recibió mucho.
«Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente, al cual el señor pondrá sobre su familia, para que á tiempo les dé su ración?» (Lucas 12:42) - Proverbios 12:10-11. El justo cuida la vida de sus animales y trabaja su tierra con sensatez.
«El justo atiende á la vida de su bestia: mas las entrañas de los impíos son crueles.» (Proverbios 12:10) - Colosenses 3:22-25. Hacer todo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.
«Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;» (Colosenses 3:23)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Génesis 2:15: para que la labrase y la guardase.