Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

18 de mayo · Dios se alegra por mí

Sofonías 3:17: se gozará sobre ti con alegría

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 18 de mayo.

Versículo del día: Sofonías 3:14-17 RV1909

Tienes cuarenta y siete años y una peluquería pequeña en el barrio de Ruzafa, en Valencia. Llegaste de Venezuela hace doce años y te has ganado una clientela fiel. Vives pendiente de lo que dicen de ti: revisas las reseñas del local varias veces al día y, si una clienta no sonríe al verse en el espejo, se te arruina la tarde. De tu padre nunca escuchaste un “estoy orgulloso de ti”; solo correcciones. Y sin darte cuenta haces lo mismo con tu hija Valeria, de quince años, que te ayuda los sábados: le corriges cómo barre, cómo saluda a los clientes, cómo se peina. Anoche, después de otra corrección, ella te dijo con lágrimas: “Papá, nunca nada de lo que hago te parece bien”. Y te viste a ti mismo en ella.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por mis manos y mi oficio, por mi hija, por mi padre aunque no supiera expresarse, y por tu alegría sobre mí, que no tengo que ganarme. Me quedo en silencio delante de ti… Te entrego mi necesidad de aprobación y la dureza de mis palabras. Que se haga tu voluntad. Dame luz para ver lo bueno en Valeria, valor para decírselo y disciplina para corregir con amor. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    14Canta, oh hija de Sión: da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalem. 15Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos: Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás mal. 16En aquel tiempo se dirá á Jerusalem: No temas: Sión, no se debiliten tus manos. 17Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.

    Sofonías 3:14-17 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Sofonías profetizó en Judá en tiempos del rey Josías, cuando el pueblo había mezclado la adoración a Dios con la idolatría y la injusticia. Casi todo su libro es un anuncio de juicio. Pero termina con un canto inesperado: «Canta, oh hija de Sión: da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalem.» Y le dice a un pueblo que tenía miedo: «En aquel tiempo se dirá á Jerusalem: No temas: Sión, no se debiliten tus manos.» Luego viene el versículo de hoy: «Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.» “Callará de amor” es la quietud de quien contempla a alguien que ama, como un padre que mira a su hijo dormido.

    Esto revela algo de Dios: no solo nos tolera o nos corrige; se alegra de nosotros. Y no porque Judá fuera perfecta, sino porque él había decidido estar en medio de su pueblo. Su alegría no es un premio por el buen comportamiento, aunque tampoco es indiferencia ante el pecado: es el gozo del que restaura. Esa mirada es la que define lo que vales. No la da una reseña de cinco estrellas ni te la quita una clienta seria; tampoco depende de lo que tu padre no supo decir.

    Jesús habló de esa alegría de Dios en tres historias seguidas: el pastor que encuentra la oveja, la mujer que encuentra la moneda y el padre que recibe al hijo. Después de la moneda dijo: «Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.» (Lucas 15:10). Y el padre del hijo perdido no le dio un sermón: «Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado. Y comenzaron á regocijarse.» (Lucas 15:24).

    Tu parte es vivir desde esa mirada. Cuando sabes que Dios se alegra por ti, los elogios no te inflan y las críticas no te hunden: puedes escucharlos con calma. Y entonces puedes dar lo que no recibiste. Valeria necesita oír de ti lo que hace bien, sentir que te alegras de ella y no solo de su trabajo. Corregir es parte de criar, pero la corrección sin alegría enseña que el amor hay que ganárselo. Puedes ser el primero en tu familia en romper esa cadena.

    ¿Vives desde la mirada alegre de Dios o desde la aprobación de los demás?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por mi peluquería, por los clientes que confían en mí, por la ciudad que me recibió y por Valeria, que es un regalo tuyo aunque no siempre se lo he mostrado. Tú sabes cuánto me pesa lo que dicen de mí y cómo repito con mi hija las correcciones que me dolieron. Ayúdame a creer que te alegras por mí. Muéstrame qué esperas de mí como padre, y dame humildad para pedirle perdón, disciplina para cuidar mis palabras y valor para decirle cuánto la quiero. Hágase tu voluntad en nuestra casa. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí y que te mira con alegría, no con un reproche. Quédate quieto bajo esa mirada. Que el Espíritu de Dios te deje sentir en este silencio que eres amado, para que puedas amar así a tu hija.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la manera en que te mira?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué necesidad de aprobación, qué herida con tu padre o qué costumbre de corregir necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana le pediré perdón a Valeria por mis correcciones constantes y le diré tres cosas que admiro de ella. El sábado no la corregiré en el local; la invitaré a tomar algo después del trabajo. También le escribiré a mi padre para contarle cómo estoy, aunque él no sepa decirme lo que yo quisiera oír”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Lucas 15:8-10. La mujer que encuentra su moneda y la alegría de Dios por uno que vuelve.
    «Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.» (Lucas 15:10)
  • Salmo 139:13-16. Dios nos formó con cuidado; sus obras son maravillosas.
    «Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.» (Salmo 139:14)
  • Isaías 62:3-5. Como el gozo del esposo con la esposa, así se goza Dios con su pueblo.
    «Pues como el mancebo se casa con la virgen, se casarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo.» (Isaías 62:5)
  • Salmo 147:7-11. Dios se complace en los que esperan en su misericordia.
    «Complácese Jehová en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia.» (Salmo 147:11)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Sofonías 3:17: se gozará sobre ti con alegría.

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