Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

2 de octubre · Dar en secreto, sin buscar aplauso

Mateo 6:3: no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 2 de octubre.

Versículo del día: Mateo 6:1-4 RV1909

Tienes veintiún años y estudias psicología en la Universidad del Valle, en Cali. Todos los sábados subes a Siloé a ayudar en un comedor comunitario donde almuerzan unos sesenta niños. Empezaste a grabar videos cortos de la jornada, con música emotiva y frases como “un día cambiando vidas”, y tu cuenta pasó de doscientos a doce mil seguidores. Una marca de ropa te escribió para una colaboración. Pero el sábado pasado, cuando enfocaste a Brayan, de diez años, mientras comía, él se tapó la cara con la mano y te dijo: “No me grabe, profe, que en el colegio se burlan de mí por venir aquí”. Te quedaste fría. Esta noche te das cuenta de que revisas los “me gusta” más que la lista de los niños, y de que los sábados sin cámara te cuesta ir.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por mis estudios, por los niños de Siloé y por la incomodidad que sentí cuando Brayan se tapó la cara, porque me mostró algo que necesitaba ver. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos mis seguidores, mi imagen y mi deseo de que todos sepan lo que hago. Que se haga tu voluntad y no la mía. Dame un corazón que ayude en secreto, respeto por la dignidad de cada niño y la alegría de saber que tú me ves. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    1Mirad que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los cielos. 2Cuando pues haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las plazas, para ser estimados de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su recompensa. 3Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha; 4Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, él te recompensará en público.

    Mateo 6:1-4 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    En el Sermón del Monte, Jesús habla de tres prácticas de piedad muy valoradas en su tiempo: la limosna, la oración y el ayuno. Y empieza con una advertencia: «Mirad que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los cielos.» Aquí “justicia” quiere decir las obras buenas que hacemos por Dios. Luego usa una imagen llamativa: «Cuando pues haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las plazas, para ser estimados de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su recompensa.» La palabra “hipócrita” venía del teatro: era el actor que se ponía una máscara para un público. Y “ya tienen su recompensa” era una expresión de comercio, como decir “cuenta saldada”: el aplauso es todo lo que reciben.

    Jesús propone otro camino: «Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha;» «Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, él te recompensará en público.» Es una exageración a propósito: dar con tanta naturalidad que ni tú mismo lleves la cuenta. Esto revela algo de Dios: él ve en lo secreto, y su mirada basta. No se trata de una inversión escondida para cobrar después; la recompensa es el Padre mismo. Tampoco es una prohibición de que alguien vea lo bueno que hacemos; la diferencia está en para quién lo hacemos. Y hay algo más: cuando la ayuda se vuelve espectáculo, el que recibe queda expuesto. Brayan te lo dijo con una mano sobre la cara.

    Jesús vivió así. Cuando sanó a un leproso, «Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas á nadie; mas ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece el presente que mandó Moisés, para testimonio á ellos.» (Mateo 8:4). No usó la necesidad de nadie para construir su imagen. Y les preguntó a los líderes religiosos: «¿Cómo podéis vosotros creer, pues tomáis la gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que de sólo Dios viene?» (Juan 5:44).

    Como estudiante de psicología conoces la expresión “validación externa”. Tu valor no lo dan los seguidores: viene de Dios, y por eso no tiene que subir con los aplausos ni bajar con el silencio. Tu parte es concreta: borrar los videos donde aparecen las caras de los niños, pedirle perdón a Brayan, hablar con la coordinadora sobre el cuidado de la imagen de los menores y pensar bien qué responderle a la marca. Sigue subiendo a Siloé los sábados, sin cámara, y busca alguna forma de ayudar que nadie conozca. Si quieres invitar a otros a apoyar el comedor, hazlo con permiso, sin mostrar a los niños y señalando al comedor, no a ti.

    ¿Para quién estás sirviendo: para el Padre que ve en secreto o para los que te aplauden?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por los niños del comedor, por las señoras que cocinan cada sábado, por mi carrera, por mi salud y por las ganas de servir que pusiste en mí. Reconozco que convertí la necesidad de otros en contenido para mí y que lastimé a Brayan sin darme cuenta. Muéstrame qué esperas de mí. Dame humildad para pedirle perdón, valor para borrar lo que tengo que borrar y disciplina para servir aunque nadie me vea. Que me baste tu mirada. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, y que te mira en lo secreto, donde no hay seguidores ni comentarios. Su mirada no se mide en “me gusta”. Que el Espíritu de Dios te enseñe en este silencio a servir solo para él.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre tus motivos para ayudar?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué necesidad de aplauso, de seguidores o de verte bien necesitas poner en las manos de Dios? Entrégala de corazón, no solo de palabra.

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana borraré los videos donde aparecen las caras de los niños y le diré a la marca que no. El sábado le pediré perdón a Brayan delante de la coordinadora, y ese día serviré el almuerzo sin sacar el celular”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Mateo 6:16-18. Ayunar sin que lo noten los demás, delante del Padre que ve en secreto.
    «Para no parecer á los hombres que ayunas, sino á tu Padre que está en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.» (Mateo 6:18)
    📖 Leer Mateo 6:16-18 completo
  • Mateo 8:1-4. Jesús sana al leproso y le pide que no lo publique.
    «Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas á nadie; mas ve, muéstrate al sacerdote, y ofrece el presente que mandó Moisés, para testimonio á ellos.» (Mateo 8:4)
    📖 Leer Mateo 8:1-4 completo
  • Proverbios 19:17. Dar al pobre es prestarle a Jehová, que ve lo que nadie ve.
    «A Jehová empresta el que da al pobre, y él le dará su paga.» (Proverbios 19:17)
    📖 Leer Proverbios 19:17 completo

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Esta oración también está en el archivo: Mateo 6:3: no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha.

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