Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

20 de febrero · Dar gracias en todo, no por todo

1 Tesalonicenses 5:18: dad gracias en todo

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 20 de febrero.

Versículo del día: 1 Tesalonicenses 5:16-22 RV1909

Tienes cuarenta y cuatro años y eres topógrafo en Concepción. Hace un mes tu hija de doce años empezó a bajar de peso y a tomar agua todo el día; en urgencias le diagnosticaron diabetes tipo 1. Ahora la casa gira alrededor de las inyecciones de insulina, los pinchazos en el dedo y la cuenta de cada pan que come. Ella llora antes de cada inyección y tú finges calma. En el grupo de la familia, una tía escribió: “Hay que darle gracias a Dios por esto; todo es para bien”. Le respondiste con un emoji de manos juntas, pero por dentro sentiste rabia. No puedes darle gracias a Dios por ver sufrir a tu hija, y te preguntas si eso significa que te falta fe.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por cada control que salió bien, por los médicos y por la fuerza de mi hija; gracias porque aun en los momentos difíciles estuviste con nosotros. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos su salud, su futuro y mi rabia. Si lo tienes a bien, dale fortaleza para vivir con esta enfermedad; y si nos toca un camino largo, dame paciencia, sabiduría y un corazón agradecido. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    16Estad siempre gozosos. 17Orad sin cesar. 18Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 19No apaguéis el Espíritu. 20No menospreciéis las profecías. 21Examinadlo todo; retened lo bueno. 22Apartaos de toda especie de mal.

    1 Tesalonicenses 5:16-22 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Pablo escribió esta carta a una iglesia joven que había recibido el mensaje en medio de mucha tribulación (1 Tesalonicenses 1:6). Al final les deja una serie de consejos breves, como quien se despide: «Estad siempre gozosos.» «Orad sin cesar.» «Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.» Fíjate en la palabra: dice “en todo”, no “por todo”. Pablo no pide agradecer el mal, sino no dejar de dar gracias en medio de cualquier circunstancia. Y “orad sin cesar” no significa repetir palabras todo el día, sino vivir con el corazón abierto a Dios.

    Esto revela algo de Dios: su voluntad no es que sus hijos sufran, sino que, aun en el sufrimiento, no pierdan de vista su bondad. Dios no te pide que llames buena una enfermedad. Te invita a descubrir lo que también está presente: el diagnóstico a tiempo, los médicos y enfermeras que les enseñaron, la insulina que hace unas generaciones no existía, el valor de tu hija, la familia que se une. Dar gracias en todo es mirar con honestidad el dolor y, al lado del dolor, las manos de Dios. El pasaje termina con una seguridad: «Fiel es el que os ha llamado; el cual también lo hará.» No promete que todo saldrá como queremos, sino que él será fiel.

    Frente a la tumba de su amigo Lázaro, viendo llorar a las hermanas, Jesús no dio un discurso: «Y lloró Jesús.» (Juan 11:35). Y poco después, en el mismo lugar, alzó la mirada al Padre: «Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto. Y Jesús, alzando los ojos arriba, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.» (Juan 11:41). Las lágrimas y la gratitud caben en el mismo corazón. Llorar no es falta de fe.

    Tu rabia no te aleja de Dios si se la dices a él con honestidad. Tu parte es aprender sobre la enfermedad, acompañar a tu hija sin fingir que no duele y dejar que ella también pueda llorar contigo. Si la ves muy angustiada, un psicólogo infantil o un grupo de familias con niños diabéticos pueden ayudarles mucho. Y a tu tía puedes responderle con cariño lo que estás aprendiendo: que se puede dar gracias en esto, aunque no por esto.

    ¿Qué cosas buenas de Dios están presentes en medio de lo que hoy te duele?

  3. Orar Oratio

    Padre, gracias por mi hija, por su valentía, por los médicos que detectaron a tiempo su enfermedad y por la insulina que hoy la sostiene. Tú sabes cuánto me duele verla llorar y la rabia que he sentido. No lo entiendo todo, pero me pongo en tus manos: muéstrame tu voluntad. Dame paciencia para aprender a cuidarla y un corazón agradecido en medio de esto. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente en tu casa, en el cuarto de tu hija y en tu propio cansancio. No necesitas fingir delante de él. Que el Espíritu de Dios te enseñe a ver sus manos aun en medio del dolor.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la diferencia entre dar gracias en todo y dar gracias por todo?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué rabia, miedo por el futuro de tu hija o culpa por no sentir gratitud necesitas poner en las manos de Dios?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Esta noche le preguntaré a mi hija cómo se siente de verdad, y la escucharé sin corregirla. Esta semana buscaré un grupo de familias con niños con diabetes, y antes de dormir escribiré tres cosas por las que doy gracias en medio de esto”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Juan 11:33-44. Jesús llora con los que lloran, y da gracias al Padre.
    «Y lloró Jesús.» (Juan 11:35)
  • Filipenses 4:4-7. Presentar las peticiones a Dios con acción de gracias.
    «Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias.» (Filipenses 4:6)
  • Salmo 13:1-6. David pasa del “¿hasta cuándo?” a la confianza, sin saltarse la queja.
    «Mas yo en tu misericordia he confiado: alegraráse mi corazón en tu salud.» (Salmo 13:5)
  • 2 Corintios 1:3-4. Dios nos consuela para que podamos consolar a otros.
    «El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.» (2 Corintios 1:4)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: 1 Tesalonicenses 5:18: dad gracias en todo.

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