21 de febrero · Gratitud por lo cotidiano y por las personas
Oración de agradecimiento a Dios por lo que no veo
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 21 de febrero.
Versículo del día: Colosenses 3:12-17 RV1909
Tienes treinta y seis años, trabajas en un centro de llamadas en San Juan y vives con tus dos hijos y tu mamá, que tiene setenta. Ella se levanta primero, cuela el café, plancha los uniformes, recoge a los niños en la escuela y tiene la comida lista cuando llegas. El martes amaneció con fiebre y se quedó en cama. Ese día todo se vino abajo: los niños llegaron tarde, nadie encontró la mochila del menor, cenaron cereal y la ropa quedó sin lavar. En la noche, al llevarle un té, la viste tan pequeña bajo la sábana que se te apretó el pecho. Te diste cuenta de que hace años no le das las gracias por nada. Lo que ella hace se había vuelto invisible para ti.
Oración de la noche
Padre, gracias por este día, por el techo, por el alimento y por las manos que me cuidan sin que yo me dé cuenta. Gracias por la vida de mi mamá. Me quedo en silencio delante de ti… Repaso contigo, una por una, las personas que hoy hicieron algo por mí. Perdona mi ingratitud. Dame ojos atentos y palabras sencillas para dar gracias, y disciplina para hacerlo cada día. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
12Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia; 13Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección. 15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él.
Colosenses 3:12-17 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Pablo escribe a los creyentes de Colosas, una pequeña ciudad de Asia Menor, y usa la imagen de la ropa: así como uno se viste cada mañana, el creyente se viste de un carácter nuevo. «Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;» Es ropa para la vida diaria: para la cocina, la oficina y la mesa familiar. Y en medio de esa lista aparece la gratitud: «Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.»
Esto revela algo de Dios: él es el dador de cada cosa buena, también de las que llegan sin ruido, por medio de otras manos. Por eso Pablo termina así: «Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él.» La gratitud a Dios y la gratitud a las personas no compiten: cuando le agradeces a tu mamá el café de cada mañana, también reconoces la mano de Dios que te cuida por medio de ella. Lo cotidiano se vuelve invisible cuando nos acostumbramos; la gratitud nos devuelve los ojos.
Jesús veía lo que otros no veían. Un día, sentado frente al lugar de las ofrendas, se fijó en una viuda pobre que dejó dos monedas pequeñas, y llamó a sus discípulos: «Entonces llamando á sus discípulos, les dice: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca:» (Marcos 12:43). Nadie la había notado; él sí. Así quiere enseñarte a mirar a tu mamá.
Agradecer es una decisión y una disciplina, no solo un sentimiento. Tu parte es decirlo con palabras concretas, no en general: “gracias por plancharles los uniformes”, “gracias por esperarme con la comida”. También es cuidar a quien te cuida: repartir tareas con los niños, darle descanso, preguntarle qué necesita. Y hay otras personas invisibles en tu día: la señora que limpia la oficina, el conductor del autobús, el compañero que te cubre un turno. Pablo dice que somos un solo cuerpo; ninguno de ellos es invisible para Dios.
¿Qué personas y qué cosas de cada día se volvieron invisibles para ti?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi mamá, por su café de cada mañana, por sus manos que planchan y cocinan, por mis hijos, por mi trabajo y por tantas cosas que me das sin que yo las note. Tú sabes que me acostumbré a recibir sin agradecer. Si lo tienes a bien, devuélvele la salud; y ayúdame a ver lo que ella hace cada día por nosotros, a decírselo y a cuidarla como ella me cuida. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios estuvo presente en las cosas pequeñas de este día: el agua, el pan, la ropa limpia, la voz de alguien que te quiere. Míralas una por una, sin prisa. Que el Espíritu de Dios te abra los ojos para ver lo que se había vuelto invisible.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre las personas y las cosas que das por sentadas?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué prisa, costumbre de recibir sin mirar o falta de atención necesitas poner en las manos de Dios?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana le escribiré a mi mamá una nota con cinco cosas que hace por nosotros y que nunca le he agradecido. Esta semana repartiré algunas tareas de la casa con los niños para que ella descanse, y le daré las gracias por su nombre a la señora que limpia la oficina”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Marcos 12:41-44. Jesús ve la ofrenda de la viuda que nadie notó.
«Entonces llamando á sus discípulos, les dice: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca:» (Marcos 12:43) - Filipenses 1:3-5. Pablo da gracias a Dios cada vez que se acuerda de sus hermanos.
«Doy gracias á mi Dios en toda memoria de vosotros,» (Filipenses 1:3) - Romanos 16:1-4. Pablo agradece por su nombre a quienes lo ayudaron.
«(Que pusieron sus cuellos por mi vida: á los cuales no doy gracias yo solo, mas aun todas las iglesias de los Gentiles;)» (Romanos 16:4) - Rut 2:10-12. Booz reconoce lo que Rut hizo en silencio por su suegra.
«Y respondiendo Booz, díjole: Por cierto se me ha declarado todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido, y que dejando á tu padre y á tu madre y la tierra donde naciste, has venido á pueblo que no conociste antes.» (Rut 2:11)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Oración de agradecimiento a Dios por lo que no veo.