21 de junio · Contentamiento frente a la ambición
1 Timoteo 6:10: el amor del dinero es la raíz de todos los males
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 21 de junio.
Versículo del día: 1 Timoteo 6:6-10 RV1909
Tienes veintidós años y estudias cuarto año de Medicina en Camagüey, Cuba. Tus padres son maestros jubilados y siempre soñaron con verte de bata blanca. Hace un año un primo en Miami empezó a mandarte perfumes, ropa y teléfonos para vender por WhatsApp, y te va tan bien que en una semana ganas más que el salario mensual de tus profesores. Al principio era para ayudar en la casa; ahora no se te va de la cabeza. Faltas a las rotaciones del hospital para hacer entregas, revisas precios en medio de las guardias y miras con lástima a tus padres, con su ropa vieja y su “vida de sacrificio”. El otro día, frente a una paciente que no tenía con qué comprar un medicamento, solo pensaste en lo que te faltaba para el teléfono nuevo. Eso te asustó.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por mi salud, por mis estudios, por mis padres y por todo lo que tengo, que es más de lo que muchos tienen. Me quedo en silencio delante de ti… Tú conoces la ambición que ha crecido en mí y el susto que sentí frente a aquella paciente. Pongo en tus manos mis planes y mis deseos. Si lo tienes a bien, prospera el trabajo de mis manos; pero que nunca ocupe tu lugar. Dame contentamiento, compasión por los que sufren y valor para corregir el rumbo. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
6Empero grande granjería es la piedad con contentamiento. 7Porque nada hemos traído á este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8Así que, teniendo sustento y con qué cubrirnos, seamos contentos con esto. 9Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentación y lazo, y en muchas codicias locas y dañosas, que hunden á los hombres en perdición y muerte. 10Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
1 Timoteo 6:6-10 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Pablo le escribe a Timoteo, que guiaba a la iglesia de Éfeso, una ciudad comercial y rica. Allí había maestros que usaban la religión para ganar dinero, gente “que tienen la piedad por granjería”, es decir, como negocio. Pablo le da la vuelta a esa idea: «Empero grande granjería es la piedad con contentamiento.» El contentamiento no es resignación ni pereza; es la paz interior de quien sabe que tiene lo suficiente porque su vida está en Dios. Y lo explica con realismo: «Porque nada hemos traído á este mundo, y sin duda nada podremos sacar.» «Así que, teniendo sustento y con qué cubrirnos, seamos contentos con esto.»
Luego advierte: «Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentación y lazo, y en muchas codicias locas y dañosas, que hunden á los hombres en perdición y muerte.» Fíjate: no habla de los que trabajan y prosperan, sino de los que “quieren” enriquecerse, de un deseo que se adueña del corazón. Y llega al versículo de hoy: «Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.» El problema no es el dinero, sino amarlo. Esto revela algo de Dios: no está en contra de que trabajes, ayudes a tu familia o busques una vida mejor; lo que no quiere es que algo ocupe su lugar en tu corazón. Los “muchos dolores” no son un castigo que él envía, sino las heridas que uno mismo se causa cuando el dinero manda.
Jesús lo advirtió cuando alguien le pidió ayuda para cobrar una herencia: «Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» (Lucas 12:15). Tu vida no se mide en ventas, ni la de tus padres en su ropa vieja.
Tu parte es mirar con honestidad hacia dónde se está yendo tu corazón. Te asustaste frente a esa paciente, y ese susto es un regalo: te muestra que algo se está torciendo. Puedes ponerle límites al negocio, con horarios que no choquen con el hospital y ventas honestas; volver a las rotaciones con dedicación; dar gracias a tus padres por la vida que eligieron para ti. Y practicar la generosidad, que es el mejor remedio contra el amor al dinero: quizá empezar por ayudar a esa paciente con su medicamento. Lo que tienes es para que corra hacia otros, no para que te atrape.
¿Qué está ocupando el centro de tu corazón en esta etapa de tu vida?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi carrera, por mis padres que se sacrificaron por mí, por mi primo y por lo que he podido ganar para ayudar en la casa. Reconozco que el dinero ha empezado a mandar en mis pensamientos y que he descuidado a mis pacientes y mi estudio. Muéstrame qué esperas de mí. Dame un corazón contento con lo necesario, disciplina para poner límites al negocio y generosidad para compartir lo que tengo. No se haga mi voluntad, sino la tuya. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, y que tu vida vale por ser suya, no por lo que tienes. Respira y suelta por un momento los precios y las cuentas. Que el Espíritu de Dios te muestre en este silencio dónde está tu verdadero tesoro.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre el contentamiento y el amor al dinero?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué ambición, comparación o deseo de tener más necesitas poner en las manos de Dios esta noche?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Desde mañana no venderé en horas de hospital y volveré a todas mis rotaciones. Esta semana buscaré a la paciente que no podía comprar su medicamento y la ayudaré a conseguirlo con lo que gané. El domingo invitaré a comer a mis padres y les daré las gracias por su ejemplo”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Mateo 6:19-21. Donde esté nuestro tesoro, allí estará nuestro corazón.
«Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.» (Mateo 6:21) - 1 Timoteo 6:17-19. A los que tienen, Pablo les pide ser ricos en buenas obras y generosos.
«Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, que con facilidad comuniquen;» (1 Timoteo 6:18) - Proverbios 30:7-9. Pedir a Dios ni pobreza ni riquezas, sino el pan necesario.
«Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester;» (Proverbios 30:8) - Eclesiastés 5:10-12. El que ama el dinero nunca se sacia de dinero.
«El que ama el dinero, no se hartará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.» (Eclesiastés 5:10)
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