25 de agosto · Buscar su presencia más que sus regalos
Éxodo 33:14: mi rostro irá contigo, y te haré descansar
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 25 de agosto.
Versículo del día: Éxodo 33:12-17 RV1909
Tienes diecinueve años, vives con tu abuela en Concepción y estudias técnico en informática. Juegas videojuegos competitivos desde los trece, y eres bueno: tu equipo llegó a la final regional y soñabas con clasificar al torneo nacional, conseguir un patrocinador y comprarte un computador nuevo. Antes de cada partida orabas: “Señor, dame la victoria”. Le prometiste a Dios que, si ganaban, ibas a volver a la iglesia con tu abuela. El sábado perdieron por un error tuyo en el último mapa. En el chat del equipo te culparon, y tú te quedaste mirando la pantalla negra. Desde entonces no oras. Le dijiste a tu abuela que Dios no escucha, que para qué. Pero esta noche, con el computador apagado, sientes un vacío que ninguna partida te ha llenado.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por la casa de mi abuela, por la comida y por los amigos que tengo, aunque estemos enojados. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que te busqué solo para ganar, y que te culpé cuando perdí. Pongo en tus manos mis sueños y mi derrota. Ayúdame a conocerte por quien eres y a encontrar en tu presencia el descanso que no me da ninguna victoria. No se haga mi voluntad, sino la tuya. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
12Y dijo Moisés á Jehová: Mira, tú me dices á mí: Saca este pueblo: y tú no me has declarado á quién has de enviar conmigo: sin embargo tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos. 13Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, ruégote que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, porque halle gracia en tus ojos: y mira que tu pueblo es aquesta gente. 14Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar. 15Y él respondió: Si tu rostro no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. 16¿y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en andar tú con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra? 17Y Jehová dijo á Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.
Éxodo 33:12-17 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
El pueblo de Israel acababa de fallarle a Dios fabricando un becerro de oro. Dios le dijo a Moisés que lo llevara a la tierra prometida, pero que él no iría en medio del pueblo. Tendrían la tierra, la leche y la miel… sin la presencia de Dios. Y Moisés no aceptó el trato. Rogó: «Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, ruégote que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, porque halle gracia en tus ojos: y mira que tu pueblo es aquesta gente.» Lo que Moisés pide no es un regalo, sino conocer a Dios. Y Dios le responde: «Y él dijo: Mi rostro irá contigo, y te haré descansar.» El “rostro” de Dios es su presencia cercana, personal.
La respuesta de Moisés revela qué es lo más valioso: «Y él respondió: Si tu rostro no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.» Prefería quedarse en el desierto con Dios antes que llegar a la tierra prometida sin él. Esto dice mucho de Dios: no es una máquina de premios ni un “poder extra” para ganar. No se negocia con él a cambio de favores. Él quiere ser conocido, y su presencia es el verdadero tesoro, más que cualquier victoria. El descanso que promete no es que todo salga como queremos, sino la paz de saber que él va con nosotros.
Jesús encontró a mucha gente que lo buscaba por lo que podía darles. Después de alimentar a la multitud les dijo con franqueza: «Respondióles Jesús, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os hartasteis.» (Juan 6:26). No los rechazó, pero los invitó a buscar algo más profundo que el pan.
Tu parte es revisar con honestidad cómo te has relacionado con Dios: ¿como con un amigo, o como con un patrocinador? Jugar no es malo, y tu talento puede ser un regalo de Dios. Pero si tu valor depende de ganar o de lo que digan en el chat, cualquier derrota te va a hundir. Tu valor viene de Dios, no del ranking. Puedes volver a orar sin pedir nada, solo para estar con él. Y tu abuela, que ora por ti cada noche, merece que hoy le pidas perdón y te sientes un rato con ella.
¿Buscas a Dios por quien es, o por lo que esperas que te dé?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi abuela, por mis estudios, por mis amigos del equipo y por el talento que me diste para jugar. Reconozco que te he tratado como si estuvieras a mi servicio, y que me enojé contigo cuando no gané. Perdóname. Muéstrame tu camino para que te conozca de verdad, y dame disciplina para buscarte aunque no reciba lo que quiero. Si lo tienes a bien, abre caminos para mis sueños; y si no, que tu presencia me baste. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, en esta pieza silenciosa, con la pantalla apagada. No tienes que ganar nada para estar con él. Que el Espíritu de Dios te ayude en este silencio a desear su rostro más que cualquier premio.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre la manera en que te relacionas con él?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué sueño, victoria o necesidad de aprobación necesitas poner en las manos de Dios esta noche?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana, antes de encender el computador, oraré sin pedir nada, solo para dar gracias. Le pediré perdón a mi abuela por lo que le dije y el domingo la acompañaré a la iglesia, no como pago, sino porque quiero. En el chat del equipo asumiré mi error y animaré al compañero que más se frustró”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Salmo 27:4-8. Una cosa he pedido a Dios: estar en su casa y contemplar su hermosura.
«Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.» (Salmo 27:4) - Juan 6:24-29. Trabajar no por la comida que perece, sino por la que permanece.
«Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará: porque á éste señaló el Padre, que es Dios.» (Juan 6:27) - Salmo 73:23-26. Fuera de ti nada deseo en la tierra.
«¿a quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.» (Salmo 73:25) - Filipenses 3:7-8. Pablo considera pérdida todo lo demás frente a conocer a Cristo.
«Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar á Cristo,» (Filipenses 3:8)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Éxodo 33:14: mi rostro irá contigo, y te haré descansar.