Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

25 de enero · Ríos en tierra seca

Isaías 41:18: en los altos abriré ríos

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 25 de enero.

Versículo del día: Isaías 41:17-20 RV1909

Llevas ocho meses sin trabajo. Eras supervisor en una fábrica que cerró, y ahora haces lo que salga: un trasteo, una pintada, un turno de vigilancia. Tu esposa vende almuerzos desde la casa para completar el arriendo. Hay días en que la nevera está casi vacía y te da vergüenza que los niños lo noten. En la iglesia te dicen “Dios va a abrir una puerta”, y tú oras cada mañana, pero no pasa nada. Te han ofrecido un trabajo de menor cargo y menor sueldo, y lo rechazaste porque te pareció humillante.

Oración de la noche

Padre, gracias por el pan de hoy, por mi familia unida y por cada trabajo que ha llegado, aunque sea pequeño. Me quedo en silencio delante de ti… Tú escuchas al afligido. Reconozco que mi orgullo me ha cerrado algunas puertas. Dame humildad para recibir la ayuda que venga, fuerzas para seguir buscando y fe para esperar en ti sin amargura. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    17Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, que no hay; secóse de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé. 18En los altos abriré ríos, y fuentes en mitad de los llanos: tornaré el desierto en estanques de aguas, y en manaderos de aguas la tierra seca. 19Daré en el desierto cedros, espinos, arrayanes, y olivas; pondré en la soledad hayas, olmos, y álamos juntamente; 20Porque vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo crió.

    Isaías 41:17-20 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Dios habla a su pueblo en el exilio, cansado y sin recursos: «Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, que no hay; secóse de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.» El texto no esconde la sed: la lengua seca, la búsqueda sin resultado. Y la respuesta de Dios es una imagen poderosa: «En los altos abriré ríos, y fuentes en mitad de los llanos: tornaré el desierto en estanques de aguas, y en manaderos de aguas la tierra seca.»

    Esto revela algo de Dios: él escucha al necesitado y no lo abandona. Pero el propósito final no es solo que el pueblo tenga agua: «Porque vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto, y que el Santo de Israel lo crió.» Dios provee para que lo conozcamos a él, no solo para que se acabe la escasez. Y casi siempre obra por caminos sencillos: una oportunidad pequeña, una persona que ayuda, una puerta que no se parece a la que esperábamos.

    Cuando Jesús alimentó a la multitud, empezó con lo poco que tenía un muchacho: «Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?» (Juan 6:9). Dios suele multiplicar lo que ponemos en sus manos, no lo que guardamos por orgullo. Tu parte es seguir buscando, aprender algo nuevo si hace falta, aceptar con humildad un trabajo honrado aunque sea menor, y dejar que la iglesia y los amigos te ayuden. Y cuando llegue el agua, recordar a los que siguen con sed.

    ¿Estás esperando un río a tu manera, o estás dispuesto a recibir el agua por el camino que Dios abra?

  3. Orar Oratio

    Padre, gracias por mi esposa, por mis hijos, por los trabajos pequeños que han salido y por cada plato de comida que no ha faltado. Tú conoces nuestra necesidad. Si lo tienes a bien, ábrenos una puerta; y mientras tanto, dame humildad para aceptar lo que llegue, constancia para seguir buscando y sabiduría para administrar lo poco. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente en tu casa, aun con la nevera medio vacía. Él ve tu sed y no te ha desamparado. Que el Espíritu de Dios te dé paz en este silencio y te muestre lo que ya tienes en las manos.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre su provisión y sobre tu orgullo?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué vergüenza, orgullo o idea de cómo “debería” llegar la ayuda necesitas entregar a Dios?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana volveré a preguntar por el trabajo que rechacé, me inscribiré en un curso gratuito para aprender algo nuevo y le contaré mi situación a un hermano de confianza”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Juan 6:5-13. Jesús multiplica lo poco que un muchacho puso en sus manos.
    «Un muchacho está aquí que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; ¿mas qué es esto entre tantos?» (Juan 6:9)
  • Mateo 6:25-34. El Padre alimenta a las aves; no os afanéis.
    «Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?» (Mateo 6:26)
  • Isaías 43:18-21. Dios abre camino en el desierto y ríos en la soledad.
    «He aquí que yo hago cosa nueva: presto saldrá á luz: ¿no la sabréis? Otra vez pondré camino en el desierto, y ríos en la soledad.» (Isaías 43:19)
  • Hechos 2:42-47. La primera iglesia compartía con el que tenía necesidad.
    «Y vendían las posesiones, y las haciendas, y repartíanlas á todos, como cada uno había menester.» (Hechos 2:45)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Isaías 41:18: en los altos abriré ríos.

Escríbenos

¿Quieres contarnos algo, compartir lo que Dios ha hecho en tu vida o que oremos por ti? Con gusto te leemos.

Tu mensaje llega solo a nuestro equipo de TuBiblia.co por WhatsApp. No se publica ni se guarda en esta página.