27 de enero · Valentía que nace de una compañía
Josué 1:9 explicación: la valentía que nace de una promesa
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 27 de enero.
Versículo del día: Josué 1:5-9 RV1909
Tienes cuarenta y un años y eres contadora en una cooperativa de ahorro en San Pedro Sula. Revisando los libros descubriste que el gerente ha estado prestando dinero de los ahorros de los socios a familiares suyos, sin garantías y sin aprobación. Los socios son vendedoras del mercado, maestros, pensionados; gente como doña Carmen, que lleva años ahorrando para los estudios de su nieta. Cuando le preguntaste al gerente, sonrió y te dijo: “Eso no es asunto suyo; cuide su puesto”. Eres mamá sola de dos hijos y ese sueldo es lo único que entra a tu casa. En dos semanas se reúne la junta de vigilancia. Te duele el estómago de solo pensarlo. Siempre te has considerado cobarde, y una parte de ti quiere hacerse la que no vio nada.
Oración de la noche
Padre, gracias por este día, por mis hijos sanos, por el pan de hoy y por las personas que me quieren. Gracias porque prometiste no dejarme ni desampararme. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos mi trabajo, mi futuro y el de mis hijos. Si lo tienes a bien, guarda mi empleo; y si no, dame sabiduría para aceptarlo y confiar en tu cuidado. Ayúdame a no guardar rencor contra el gerente y a actuar con verdad y mansedumbre. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
5Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida: como yo fuí con Moisés, seré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. 6Esfuérzate y sé valiente: porque tú repartirás á este pueblo por heredad la tierra, de la cual juré á sus padres que la daría á ellos. 7Solamente te esfuerces, y seas muy valiente, para cuidar de hacer conforme á toda la ley que mi siervo Moisés te mandó: no te apartes de ella ni á diestra ni á siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendieres. 8El libro de aquesta ley nunca se apartará de tu boca: antes de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme á todo lo que en él está escrito: porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 9Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
Josué 1:5-9 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Josué había visto a Moisés enfrentarse al faraón y guiar al pueblo durante cuarenta años. Ahora Moisés había muerto, y le tocaba a él. Dios le repite tres veces “esfuérzate y sé valiente”, como quien sabe que Josué necesitaba oírlo más de una vez. Pero antes le da la razón para serlo: «Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida: como yo fuí con Moisés, seré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.» La valentía bíblica no nace de la confianza en uno mismo, sino de una compañía. Por eso el versículo central termina con un “porque”: «Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.»
Esto revela algo de Dios: no nos pide que dejemos de sentir miedo, sino que no dejemos que el miedo decida. Y la valentía que pide es, ante todo, la de obedecer: “cuidar de hacer conforme á toda la ley”, sin apartarse “ni á diestra ni á siniestra” (versículo 7). Cuando el texto promete que Josué será “prosperado”, no le garantiza que todo saldrá como él quiere; habla del fruto de caminar en lo que Dios manda. La promesa no es un camino sin riesgos, sino su presencia “en donde quiera que fueres”: en la reunión de la junta, en la oficina al día siguiente, y también si algún día te tocara buscar otro trabajo.
Jesús enfrentó su hora más dura sabiendo que sus amigos lo iban a abandonar: «He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno por su parte, y me dejaréis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.» (Juan 16:32). Su firmeza nacía de esa compañía.
Tu parte es actuar con valor y con prudencia: ordenar los hechos con documentos, sin chismes ni exageraciones, pedir consejo a alguien que conozca las leyes y hablar en el lugar y del modo correctos. Decir la verdad no es buscar venganza: puedes hacerlo sin odio al gerente, y aun orar por él. Tampoco tienes que cargarlo sola. Y cuando te falten las fuerzas, piensa en doña Carmen y en los demás socios: hablar por ellos también es amar al prójimo.
¿De dónde estás sacando tu valor: de tus fuerzas, o de saber con quién vas?
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Orar Oratio
Padre, gracias por mi trabajo, que ha sostenido a mis hijos todos estos años, por la cooperativa y por la gente sencilla que confía en ella. Tú sabes el miedo que tengo de perder mi empleo si hablo. No quiero callar por miedo ni hablar por rabia. Muéstrame qué esperas de mí, dame sabiduría para hacerlo de la manera correcta y valor para decir la verdad, sabiendo que tú vas conmigo. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, y que también estará en esa reunión, en tu oficina y en tu casa, “en donde quiera que fueres”. No estás sola. Que el Espíritu de Dios te dé en este silencio un valor tranquilo, sin odio.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre la valentía y sobre su compañía?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué miedo a perder (tu trabajo, tu tranquilidad, la aprobación de otros) necesitas poner en las manos de Dios?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Esta semana ordenaré por escrito, con fechas y documentos, lo que encontré, y pediré consejo a una persona de confianza que conozca las leyes. Antes de la reunión oraré también por el gerente, y cuando me falten las fuerzas pensaré en doña Carmen y en los demás socios”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Juan 16:31-33. Jesús, a punto de quedarse solo, sabe que el Padre está con él.
«He aquí, la hora viene, y ha venido, que seréis esparcidos cada uno por su parte, y me dejaréis solo: mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.» (Juan 16:32) - Ester 4:12-16. Ester se arriesga a hablar por su pueblo: ¿y quién sabe si para esta hora…?
«Porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?» (Ester 4:14) - Proverbios 31:8-9. Abrir la boca por el derecho del pobre y del menesteroso.
«Abre tu boca, juzga justicia, y el derecho del pobre y del menesteroso.» (Proverbios 31:9)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Josué 1:9 explicación: la valentía que nace de una promesa.