29 de enero · Saciados de su misericordia
Oración para empezar la semana: sácianos presto de tu misericordia
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 29 de enero.
Versículo del día: Salmo 90:12-17 RV1909
Eres jefe de bodega en una distribuidora de alimentos en Santo Domingo y llevas veinticuatro años en el mismo escritorio. Cada domingo, a eso de las cinco de la tarde, te cae un peso en el pecho: mañana es lunes. Te pones de mal humor, te encierras a ver televisión y tus hijos ya saben que el domingo en la noche “papá no está”. La semana pasada se jubiló don Ramón, el mensajero, y en su despedida dijo medio en broma: “Se me fue la vida esperando los viernes”. Todos se rieron, menos tú. Esa frase te persigue. Tienes cincuenta y dos años y sientes que vives para el fin de semana, que el trabajo solo sirve para pagar cuentas y que los años se te están yendo sin que nada tenga mucho sentido.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día de trabajo, por lo que pude terminar y por las personas con quienes compartí la jornada. Gracias por el regreso a casa y por mi familia. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que muchas veces vivo esperando el fin de semana y dejo pasar los días que tú me das. Enséñame a contar mis días; si lo tienes a bien, confirma la obra de mis manos. Dame paz para descansar y ánimo para empezar mañana saciado de tu misericordia. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
-
Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
12Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. 13Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos. 14Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días. 15Alégranos conforme á los días que nos afligiste, y los años que vimos mal. 16Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos. 17Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.
Salmo 90:12-17 RV1909
-
Meditar Meditatio
Reflexión
El Salmo 90 es el único atribuido a Moisés: «Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio en generación y en generación.» Lo escribe alguien que caminó cuarenta años por el desierto y vio pasar a toda una generación. Por eso habla con franqueza de lo corta que es la vida: «Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.» Pero no se queda en la queja. Convierte esa conciencia en oración: «Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.»
El centro del pasaje es una petición para empezar: «Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.» La palabra que se traduce “presto” significa en hebreo “por la mañana”: sácianos al empezar. Moisés pide ser llenado del amor fiel de Dios antes de salir a trabajar, y pide alegría para “todos nuestros días”, no solo para los de descanso. Esto revela algo de Dios: su misericordia sacia un hambre que ni los logros ni los fines de semana llenan. Y le da sentido al trabajo: «Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.» El salmo no promete un trabajo que siempre te guste ni lunes fáciles; promete que lo que haces con tus manos, puesto delante de Dios, no se pierde.
Jesús habló a una multitud que lo buscaba solo porque les había dado pan, y les ofreció algo más hondo: «Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.» (Juan 6:35). Venir a él cada mañana es buscar esa saciedad antes que cualquier otra.
No puedes cambiar el calendario, pero sí la manera de empezar la semana. Puedes recibir el lunes como un día que Dios te da, y hacer tu trabajo con otra mirada: «Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;» (Colosenses 3:23). Esa mirada también cambia cómo ves a las personas de tu oficina, a los conductores, al joven que empezó la semana pasada. Y empieza en casa: tus hijos necesitan un papá presente también el domingo en la noche. Si ese desánimo se vuelve una tristeza que no se va, vale la pena hablarlo con un profesional; también eso es contar tus días con sabiduría.
¿De qué buscas saciarte al empezar la semana: de la misericordia de Dios, o de la espera del viernes?
-
Orar Oratio
Señor, gracias por esta nueva semana, por el trabajo que me ha sostenido tantos años, por mi familia y por la salud para levantarme hoy. Tú conoces el peso que siento los domingos y la sensación de que se me van los años. Sáciame de tu misericordia en esta mañana. Enséñame a contar mis días, muéstrame qué esperas de mí en mi oficina y dame ánimo para trabajar como para ti y para estar presente con los míos. En el nombre de Jesús, amén.
-
Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente en este lunes, en tu escritorio y en tus horas de trabajo, no solo en los días libres. Recibe su misericordia antes de salir a producir. Que el Espíritu de Dios te enseñe a contar tus días con sabiduría.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
-
Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre tus días, tu trabajo y la manera en que empiezas la semana?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué desánimo, rutina o sensación de vida desperdiciada necesitas poner en las manos de Dios, de corazón y no solo de palabra?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Este domingo en la tarde, en lugar de encerrarme, saldré a caminar con mis hijos. El lunes oraré el Salmo 90:14 antes de encender el computador, y esta semana llamaré a don Ramón para preguntarle cómo está y darle las gracias por sus años con nosotros”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Juan 6:32-35. Jesús, el pan que sacia el hambre más honda.
«Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.» (Juan 6:35) - Colosenses 3:22-24. Trabajar de corazón, como para el Señor y no solo para la gente.
«Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;» (Colosenses 3:23) - Eclesiastés 2:22-25. Ver el bien del propio trabajo es un regalo de la mano de Dios.
«No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma vea el bien de su trabajo. También tengo yo visto que esto es de la mano de Dios.» (Eclesiastés 2:24) - Lamentaciones 3:21-26. Las misericordias de Dios son nuevas cada mañana.
«Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.» (Lamentaciones 3:23)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Oración para empezar la semana: sácianos presto de tu misericordia.