Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

3 de enero · Dios cerca del corazón roto

Salmo 34:18: cercano está Jehová a los quebrantados de corazón

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 3 de enero.

Versículo del día: Salmo 34:15-22 RV1909

Hace cinco meses murió tu papá de un infarto, sin aviso. No alcanzaste a despedirte, y la última conversación que tuvieron fue una discusión por una tontería. Todos volvieron a su rutina; en el trabajo ya no te preguntan cómo estás, y en la iglesia alguien te dijo que “ya deberías estar mejor”. Tú sigues llorando en el carro, no tienes ganas de nada, te cuesta concentrarte y comes poco. Te sientes culpable por esa discusión, y también por seguir tan triste, como si te faltara fe.

Oración de la noche

Padre, gracias por los recuerdos buenos que tengo de mi papá y por las personas que hoy me acompañaron, aunque fuera con un mensaje. Me quedo en silencio delante de ti… Tú estás cerca de los quebrantados de corazón; no tengo que fingir que estoy bien. Te entrego la culpa por lo que no le dije. Dame descanso esta noche, y mañana valor para dar un pequeño paso y para tratar con amor a quienes todavía tengo. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    15Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos. 16La ira de Jehová contra los que mal hacen, para cortar de la tierra la memoria de ellos. 17Clamaron los justos, y Jehová oyó, y librólos de todas sus angustias. 18Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu. 19Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará Jehová. 20El guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado. 21Matará al malo la maldad; y los que aborrecen al justo serán asolados. 22Jehová redime el alma de sus siervos; y no serán asolados cuantos en él confían.

    Salmo 34:15-22 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    David conocía el dolor por dentro. En este salmo escribe una de las frases más consoladoras de la Biblia: «Cercano está Jehová á los quebrantados de corazón; y salvará á los contritos de espíritu.» No dice que Dios se acerca cuando ya superamos el dolor; dice que está cerca del corazón roto. Y el salmo es honesto: «Muchos son los males del justo; mas de todos ellos lo librará Jehová.» No promete una vida sin pérdidas; promete que ninguna tendrá la última palabra.

    Esto revela algo de Dios: no se aleja de nuestras lágrimas ni las juzga como falta de fe. El duelo es el precio del amor, y tiene su tiempo. Dios no nos pide “estar bien” rápido; nos acompaña en el proceso, y no deja que el dolor nos defina: «Jehová redime el alma de sus siervos; y no serán asolados cuantos en él confían.»

    Jesús llamó dichosos a los que lloran, porque serán consolados: «Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.» (Mateo 5:4). Tu parte es no quedarte sola con el dolor: hablarlo con alguien de confianza, y si después de meses la tristeza no te deja funcionar, buscar ayuda profesional, que también es un camino de Dios para sanar. La culpa por esa discusión puedes traerla a Dios, recibir su perdón y aprender de ella para tratar con amor a los que todavía tienes. Y un día el consuelo que recibas servirá para consolar a otros (2 Corintios 1:4).

    ¿Le permites a Dios acercarse a tu dolor, o sientes que primero tienes que estar bien para hablarle?

  3. Orar Oratio

    Padre, gracias por la vida de mi papá, por todo lo que me enseñó y por los años que me permitiste tenerlo, aunque hoy me duela tanto su partida. Gracias porque estás cerca de mi corazón quebrantado. Ayúdame a recibir tu perdón por lo que quedó pendiente, dame humildad para pedir compañía y valor para seguir viviendo con esperanza. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está aquí, cerca de tu corazón quebrantado, sin pedirte que dejes de llorar. Deja que las lágrimas vengan si vienen. Que el Espíritu de Dios te consuele en este silencio.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre su cercanía en medio de tu dolor?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué culpa, palabra no dicha o pregunta sin respuesta necesitas poner en las manos de Dios?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Escribiré una carta a mi papá con lo que no alcancé a decirle, la leeré en oración, y esta semana hablaré con alguien de confianza sobre cómo me siento”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Mateo 5:1-12. Jesús llama bienaventurados a los que lloran, porque serán consolados.
    «Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.» (Mateo 5:4)
  • Salmo 147:1-6. Dios sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas.
    «El sana á los quebrantados de corazón, y liga sus heridas.» (Salmo 147:3)
  • 2 Corintios 1:3-7. El consuelo que recibimos nos capacita para consolar a otros.
    «El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.» (2 Corintios 1:4)
  • Juan 11:17-27. Jesús con Marta, ante la muerte de su hermano Lázaro.
    «Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.» (Juan 11:25)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Salmo 34:18: cercano está Jehová a los quebrantados de corazón.

Escríbenos

¿Quieres contarnos algo, compartir lo que Dios ha hecho en tu vida o que oremos por ti? Con gusto te leemos.

Tu mensaje llega solo a nuestro equipo de TuBiblia.co por WhatsApp. No se publica ni se guarda en esta página.