Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

30 de abril · El cansancio del que siente que Dios no ve su camino

Isaías 40:31: los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 30 de abril.

Versículo del día: Isaías 40:27-31 RV1909

Tienes cincuenta y ocho años y eres recicladora en Villa El Salvador, al sur de Lima. Sales antes del amanecer con tu triciclo, recorres los mismos jirones de siempre y separas cartón, botellas y fierro hasta que se oculta el sol. Llevas veinte años así. Con eso criaste a tus tres hijos casi sola, y ahora cuidas a tu nieta porque tu hija trabaja en un mercado. Esta semana el precio del cartón volvió a bajar, te duele la espalda como nunca y un vecino te gritó que dejabas basura en su puerta, aunque no fuiste tú. En la iglesia oyes testimonios de gente a la que “Dios le abrió puertas”. Tú también oras y trabajas, pero nada cambia. Esta noche, sentada en la cama, te preguntas si Dios se habrá olvidado de ti.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por haber llegado a casa, por mi nieta que duerme cerca, por el techo y por el alimento que hoy no faltó. Me quedo en silencio delante de ti… Tú sabes que a veces siento que te olvidaste de mí. Hoy recuerdo que tú no te cansas y que das fuerzas al que no tiene ningunas. Pongo mi cansancio, mi espalda y mi trabajo en tus manos; que se haga tu voluntad y no la mía. Dame fuerzas para caminar mañana, humildad para descansar cuando lo necesite y un corazón agradecido. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    27¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino es escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? 28¿No has sabido, no has oído que el Dios del siglo es Jehová, el cual crió los términos de la tierra? No se trabaja, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. 29El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30Los mancebos se fatigan y se cansan, los mozos flaquean y caen: 31Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

    Isaías 40:27-31 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    El capítulo 40 de Isaías empieza con palabras de consuelo para un pueblo que llevaba años en el exilio, lejos de su tierra, y que sentía que Dios lo había dejado de lado. Su queja es la misma que tú tienes esta noche: «¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino es escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?» Es decir: Dios no ve por dónde ando, mi causa ya no le importa. Dios no responde con un reproche, sino recordando quién es él: «¿No has sabido, no has oído que el Dios del siglo es Jehová, el cual crió los términos de la tierra? No se trabaja, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.» Tú te cansas; él no. Y lo que él tiene, lo comparte: «El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.»

    Esto revela algo de Dios: no se olvida de los que nadie ve. Pero fíjate bien en la promesa: «Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.» No promete una vida sin cansancio, ni que el precio del cartón va a subir, ni que tu testimonio será como el de otros. Promete fuerzas renovadas para seguir. “Esperar” en hebreo tiene la idea de una cuerda tensa, atada a algo firme: no es quedarse quieto, sino seguir amarrado a Dios. Y fíjate en el orden: volar, correr, caminar. A veces el milagro no es volar, sino poder caminar un día más sin desmayar.

    Jesús vio lo que nadie más veía: a una viuda pobre que echó dos monedas en el templo, y dijo que había dado más que todos. Y a los cansados como tú les dijo: «Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.» (Mateo 11:28). Tu trabajo limpia la ciudad aunque muchos no lo noten; Dios sí lo nota. Y lo que te gritó ese vecino no define lo que vales: tu valor viene de Dios.

    Tu parte es cuidar las fuerzas que Dios te renueva. Descansar no es falta de fe: ir al centro de salud por esa espalda, aceptar ayuda de tus hijos y aprender a decir “hoy no salgo” también es esperar en Dios. Si la tristeza no se va y te quita las ganas de todo, conversar con alguien del centro de salud es parte de su cuidado. Organizarte con otras recicladoras puede ayudarte a vender mejor. Y quizá haya otra compañera más cansada que tú que necesita que alguien le diga que Dios tampoco la ha olvidado.

    ¿En qué parte de tu camino sientes que Dios no te ve, y qué te dice hoy él sobre eso?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por la vida, por mis hijos y mi nieta, por el triciclo que me permite trabajar, por el pan de cada día y por las fuerzas que me has dado durante tantos años, aunque pocas veces te lo agradezco. Tú sabes lo cansada que estoy, lo que me duele la espalda y lo sola que me siento a veces. Muéstrame tu voluntad. Si lo tienes a bien, alivia mi carga; y si no, dame fuerzas nuevas para seguir caminando. Dame humildad para pedir ayuda, sabiduría para cuidar mi cuerpo y un corazón que no se amargue. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, en tu cuarto, y que también te acompañó en cada calle que recorriste hoy. Tu camino no está escondido de él. Que el Espíritu de Dios te consuele en este silencio y renueve tus fuerzas para mañana.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la manera en que él ve tu camino?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué cansancio, qué queja o qué sensación de olvido necesitas poner en las manos de Dios? Entrégala de corazón, no solo de palabra.

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Esta semana pediré una cita en el centro de salud por mi espalda y le pediré a mi hijo que me acompañe un día en el recorrido. El fin de semana buscaré a la señora Rosa, que también recicla en mi zona, para preguntarle cómo está y proponerle que vendamos juntas el cartón”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Lucas 21:1-4. Jesús ve a la viuda pobre que nadie notaba y reconoce su entrega.
    «Y dijo: De verdad os digo, que esta pobre viuda echó más que todos:» (Lucas 21:3)
  • Isaías 49:14-16. Aunque una madre se olvide de su hijo, Dios no se olvidará de ti.
    «¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti.» (Isaías 49:15)
  • Salmo 73:23-26. Aunque desfallezcan la carne y el corazón, Dios es la roca y la porción para siempre.
    «Mi carne y mi corazón desfallecen: mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.» (Salmo 73:26)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Isaías 40:31: los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas.

Escríbenos

¿Quieres contarnos algo, compartir lo que Dios ha hecho en tu vida o que oremos por ti? Con gusto te leemos.

Tu mensaje llega solo a nuestro equipo de TuBiblia.co por WhatsApp. No se publica ni se guarda en esta página.