31 de marzo ·
Bendecido para ser bendición
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 31 de marzo.
Versículo del día: Génesis 12:1-4 RV1909
Tienes treinta y un años, creciste en El Alto y hoy trabajas como programador para una empresa de Estados Unidos, desde tu departamento en Sopocachi, en La Paz. Pudiste estudiar gracias a una beca que la iglesia de tu barrio pagó durante cinco años con rifas, kermeses y ofrendas de gente humilde. Ahora ganas en dólares, cambiaste de auto y estás ahorrando para otro departamento. Hace poco el pastor te pidió que enseñaras programación los sábados a los jóvenes de El Alto, o que aportaras al fondo de becas. Le dijiste que estabas muy ocupado, y pensaste: “ya sufrí bastante, ahora me toca disfrutar”. Pero esta noche viste en las redes la foto de los chicos de la iglesia vendiendo salteñas para juntar la beca de este año, y algo se te removió por dentro.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por el trabajo, por el pan y por cada persona que usaste para bendecirme. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que me he vuelto un estanque más que un río. Pongo en tus manos lo que tengo y lo que soy; no se haga mi voluntad, sino la tuya. Dame gratitud para no olvidar de dónde vengo y sabiduría para que tu bendición siga corriendo hacia otros. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
1Empero Jehová había dicho á Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, á la tierra que te mostraré; 2Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición: 3Y bendeciré á los que te bendijeren, y á los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. 4Y fuése Abram, como Jehová le dijo; y fué con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.
Génesis 12:1-4 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Abram vivía en Harán con su familia cuando Dios lo llamó a dejarlo todo: «Empero Jehová había dicho á Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, á la tierra que te mostraré;» Junto con el llamado vino una promesa enorme: «Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición:» Fíjate en el final: Dios no solo dice “te bendeciré”, sino “serás bendición”. La bendición no termina en Abram; pasa por él. Y el versículo siguiente la extiende hasta el horizonte: «Y bendeciré á los que te bendijeren, y á los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.»
Esto revela algo de Dios: cuando bendice, piensa en muchos. Su bendición es como un río, no como un estanque. El agua que se estanca se echa a perder; la que corre da vida por donde pasa. Abram fue bendecido para algo. Esta no es una promesa de riqueza para el que tenga más fe, sino un llamado a ser canal. Y la bendición tampoco empieza en nosotros: todo lo que tenemos, salud, estudio, trabajo, oportunidades, lo recibimos de Dios, y casi siempre por medio de otras personas. La respuesta de Abram fue sencilla y concreta: «Y fuése Abram, como Jehová le dijo; y fué con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán.» Creyó y se puso en camino.
Jesús lo enseñó a sus discípulos cuando los envió: «Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia.» (Mateo 10:8). “De gracia” significa gratis, sin haberlo pagado. Lo que se recibió como regalo se comparte como regalo.
Tu parte empieza por dar gracias: reconocer que no llegaste solo, que detrás de tu título hay rifas, salteñas y ofrendas de gente que tenía poco. Y luego pedir sabiduría para compartir. No se trata de regalarlo todo sin pensar ni de dejar de cuidar tu futuro; se trata de no retener lo que Dios puso en tus manos para que corriera. Puede ser tiempo, conocimiento o dinero. Quizá no puedas ir todos los sábados, pero sí uno al mes; quizá puedas pagar la beca de un muchacho que hoy está donde tú estuviste. Lo que recibiste no es solo para ti: Dios te lo dio para que llegara a otros.
¿Qué bendición estás reteniendo, que Dios te dio para que llegara a otros?
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Orar Oratio
Señor, gracias por la beca que me permitió estudiar, por los hermanos humildes que la pagaron, por mi trabajo, por mi salud y por todo lo que hoy tengo. Reconozco que he empezado a pensar que todo es mío y para mí. Pongo en tus manos lo que me has dado; que se haga tu voluntad con ello. Dame un corazón agradecido, sabiduría para saber cómo compartir y disciplina para dar de mi tiempo, aunque me cueste. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, el mismo que te acompañó desde las calles de El Alto hasta este departamento. Todo lo que tienes pasó primero por sus manos. Que el Espíritu de Dios te muestre en este silencio hacia dónde quiere que corra su bendición.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre lo que has recibido y lo que puedes compartir?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué miedo a perder lo que tienes, o qué idea de que “todo lo lograste solo”, necesitas poner en las manos de Dios?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana llamaré al pastor para decirle que enseñaré programación un sábado al mes y que este año pagaré la beca de un muchacho. Antes escribiré la lista de las personas que me ayudaron a llegar hasta aquí y le daré gracias a Dios por cada una”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Mateo 10:7-8. De gracia recibisteis, dad de gracia.
«Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia.» (Mateo 10:8) - Lucas 12:15-21. El rico que guardó todo para sí y no fue rico en Dios.
«Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico en Dios.» (Lucas 12:21) - 1 Timoteo 6:17-19. Que los que tienen sean ricos en buenas obras y generosos.
«Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, que con facilidad comuniquen;» (1 Timoteo 6:18) - Hechos 3:1-8. Pedro comparte lo que tiene, aunque no sea plata ni oro.
«Y Pedro dijo: Ni tengo plata ni oro; mas lo que tengo te doy: en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.» (Hechos 3:6)
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Esta oración también está en el archivo: Bendecido para ser bendición.