Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

5 de abril ·

Hoy amaneciste: la vida es un privilegio de cada día

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 5 de abril.

Versículo del día: Santiago 4:13-17 RV1909

Tienes treinta y nueve años y trabajas en una agencia de aduanas en Encarnación, Paraguay. Vives con la cabeza en el futuro: cuando terminen de pagar la casa, cuando cambien el auto, cuando te jubiles. Tu abuela, Ña Teodora, de noventa y un años, vive con ustedes. Cada mañana, apenas abre los ojos, dice en voz alta: “Gracias, Dios mío, por un día más”. Antes te daba risa. Hoy, mientras tomabas el tereré a las apuradas, ella te pidió que te sentaras un rato a su lado y le dijiste “después, abuela”. Tu hija de ocho años también te esperó para mostrarte un dibujo, y le pediste que lo dejara en la mesa. Esta noche lo viste: eran ustedes tres en el patio, tomadas de la mano. Y te diste cuenta de que hace mucho no vives tu propio día.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día que me regalaste, por lo que viví y lo que aprendí, y aun por lo que dejé pasar. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos esta noche y el día de mañana. Si lo tienes a bien, déjame despertar para abrazar otra vez a los míos; y sea como sea, mi vida está en tus manos. Enséñame a no dejar para después el amor que puedo dar hoy. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    13Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana iremos á tal ciudad, y estaremos allá un año, y compraremos mercadería, y ganaremos: 14Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. 15En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto ó aquello. 16Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala. 17El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.

    Santiago 4:13-17 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Santiago escribe a creyentes dispersos, y algunos eran comerciantes que viajaban de ciudad en ciudad. Les habla así: «Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana iremos á tal ciudad, y estaremos allá un año, y compraremos mercadería, y ganaremos:» No condena hacer planes; condena hacerlos como si el mañana nos perteneciera. Y lo dice con una imagen sencilla: «Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.» El “vapor” es como el aliento que se ve en una mañana fría o el humo que sale de la olla: se ve un momento y luego ya no está. Santiago no quiere asustar, sino despertar: la vida es frágil, y por eso es preciosa.

    Esto revela algo de Dios: él es el dueño de nuestros días, y cada uno es un regalo, no un derecho. Por eso Santiago enseña a hablar de otra manera: «En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto ó aquello.» No es una fórmula para repetir, sino una actitud de humildad y gratitud. Despertar hoy es un privilegio que no compran la edad, la salud ni el dinero; por eso, si hoy te levantaste, da gracias a Dios, y pídele, si él quiere, que mañana vuelva a suceder. Y como no tenemos esa certeza, el día de hoy merece cuidado. Santiago termina con una frase que toca lo que dejamos para después: «El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.»

    Jesús enseñó a vivir el día presente sin angustia: «Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.» (Mateo 6:34). Y él mismo vivía atento a quien tenía delante: se detenía con los niños que otros apartaban, los tomaba en sus brazos y los bendecía (Marcos 10:16).

    Tu parte no es vivir con miedo de que se acabe el tiempo, sino con gratitud y atención. Puedes seguir planeando la casa y las vacaciones, pero con un “si el Señor quiere” sincero, y sin que el futuro te robe lo que Dios te da hoy: el rato con tu abuela, el dibujo de tu hija, la llamada que vienes aplazando. El bien que sabes que debes hacer tiene una sola fecha segura: hoy.

    ¿Qué cosa buena sabes que debes hacer y la sigues dejando para “después”?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias porque hoy amanecí: por el aire, por mi casa, por mi abuela y su fe sencilla, por mi hija y su dibujo, y por tantas cosas que doy por sentadas. Reconozco que vivo corriendo hacia mañana y que se me escapa el día que tú me das. Pongo mis planes en tus manos; si tú quieres, y si vivo, haré esto o aquello. Si lo tienes a bien, permíteme despertar mañana; y mientras tanto, dame sabiduría para vivir bien este día y disciplina para hacer hoy el bien que sé que debo hacer. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, en este día que todavía es hoy. Siente tu respiración: es un regalo que llega una y otra vez. Que el Espíritu de Dios te enseñe a recibir cada día con gratitud y sin miedo.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la manera en que vives cada día?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué plan, afán o “cuando tenga…” necesitas poner en las manos de Dios para vivir de verdad el día de hoy?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana, al abrir los ojos, diré como mi abuela: ‘Gracias, Dios mío, por un día más’. Antes de salir me sentaré un rato con ella, y en la tarde pegaré el dibujo de mi hija en la nevera y le pediré que me cuente cada detalle. Esta semana llamaré a doña Clara, la vecina que vive sola, para preguntarle cómo está y si necesita algo”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Mateo 6:25-34. Jesús enseña a no afanarse por el mañana: basta a cada día su afán.
    «Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.» (Mateo 6:34)
  • Lamentaciones 3:21-26. Las misericordias de Dios son nuevas cada mañana.
    «Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.» (Lamentaciones 3:23)
  • Salmo 90:12-17. Aprender a contar nuestros días para traer al corazón sabiduría.
    «Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.» (Salmo 90:12)
  • Salmo 103:13-18. Nuestra vida es como la flor del campo, pero la misericordia de Dios permanece.
    «Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos;» (Salmo 103:17)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Hoy amaneciste: la vida es un privilegio de cada día.

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