Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

5 de julio · Perseverar en la oración no es manipular a Dios

La viuda y el juez injusto: orar siempre y no desmayar

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 5 de julio.

Versículo del día: Lucas 18:1-8 RV1909

Tienes cuarenta y ocho años y eres enfermera en el hospital regional de David, en Chiriquí, Panamá. Hace dos años y medio tu esposo murió al caer de un andamio en una obra donde trabajaba sin arnés. La constructora nunca reconoció su culpa, y el proceso en el juzgado laboral avanza a paso de tortuga: audiencias aplazadas, documentos perdidos, un abogado que no contesta. Entre turnos de noche sacas copias, haces filas y llamas a la fiscalía. Al principio orabas con esperanza; ahora oras con rabia. Una hermana de la iglesia te dijo que si haces un ayuno de cuarenta días y “declaras la victoria”, Dios tendrá que contestarte. Otra te aconsejó que lo dejes y sigas adelante. Esta noche, cansada, no sabes si seguir insistiendo es fe o terquedad.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por los pacientes que pude cuidar y por mis hijos, que siguen conmigo. Me quedo en silencio delante de ti… Tú sabes cuánto me cansa esperar y cuánto extraño a mi esposo. No quiero que la rabia me endurezca el corazón. Pongo este proceso en tus manos; que se haga tu voluntad y no la mía. Dame constancia para seguir haciendo lo correcto y un corazón que no desmaye. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    1Y PROPÚSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar, 2Diciendo: Había un juez en una ciudad, el cual ni temía á Dios, ni respetaba á hombre. 3Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía á él diciendo: Hazme justicia de mi adversario. 4Pero él no quiso por algún tiempo; mas después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo á Dios, ni tengo respeto á hombre, 5Todavía, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, porque al fin no venga y me muela. 6Y dijo el Señor: Oid lo que dice el juez injusto. 7¿y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos? 8Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?

    Lucas 18:1-8 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Lucas dice desde el principio para qué contó Jesús esta parábola: «Y PROPÚSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar,» “Desmayar” es perder el ánimo, darse por vencido. En Israel, una viuda era de las personas más desprotegidas: sin esposo, muchas veces sin herencia y sin voz en los tribunales. Frente a ella estaba un juez que no temía a Dios ni respetaba a nadie. Ella no tenía influencias, solo constancia, y el juez terminó haciéndole justicia para que dejara de molestarlo.

    Cuidado con una lectura equivocada: Jesús no dice que Dios sea como ese juez. Compara por contraste: si un juez injusto termina haciendo justicia por cansancio, ¿cuánto más Dios, que es justo y nos ama? «¿y Dios no hará justicia á sus escogidos, que claman á él día y noche, aunque sea longánime acerca de ellos?» “Longánime” significa paciente, de largo aliento. Por eso perseverar en la oración no es manipular a Dios ni cansarlo hasta que ceda: no hay ayuno ni frase que lo obligue. Orar siempre es mantener el corazón abierto delante de él y no dejar que la amargura gane. Y la parábola termina con una pregunta que nos mira a nosotros: «Os digo que los defenderá presto. Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?» El “presto” de Dios no siempre coincide con nuestro calendario; la pregunta no es si Dios será fiel, sino si nosotros seguiremos confiando.

    Jesús también enseñó: «Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos.» «No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.» (Mateo 6:7-8). La oración no funciona por cantidad de palabras ni por esfuerzo; el Padre ya sabe. Insistir es confiar, no presionar.

    Perseverar tiene dos manos: una en la oración y otra en el trabajo honesto. Sigue con los trámites con orden: pide por escrito el estado del expediente, busca un consultorio jurídico gratuito o la defensoría si tu abogado no responde. Y cuida tu corazón, porque la rabia guardada se vuelve amargura y enferma. Hablar con un consejero de duelo o un psicólogo puede ayudarte a cargar un dolor que quizá todavía no has llorado. Busca también a otras familias de obreros accidentados; acompañarse da fuerza para no desmayar.

    ¿Tu oración de estos meses ha sido una forma de buscar a Dios o una forma de presionarlo?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por los años que viví con mi esposo, por mis hijos, por mi trabajo cuidando enfermos y por las fuerzas que me has dado hasta hoy. Tú conoces la injusticia que sufrimos y la rabia que llevo por dentro. No quiero presionarte ni rendirme; quiero confiar en ti. Si lo tienes a bien, haz que se haga justicia; y si no ocurre como yo espero, dame paz para seguir adelante sin amargura. Dame disciplina para hacer lo que me toca y humildad para pedir ayuda. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, y que conoce cada fila, cada audiencia aplazada y cada lágrima. No tienes que convencerlo de nada. Que el Espíritu de Dios sostenga tu ánimo para que no desmayes.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la diferencia entre perseverar y presionar?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué rabia, qué plazo o qué resultado necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Esta semana pediré cita en el consultorio jurídico gratuito de la universidad para revisar el caso, y le escribiré a Rosa, la viuda del otro obrero que murió en esa obra, para invitarla a un café y preguntarle cómo están ella y sus hijos”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Lucas 11:5-13. El amigo que llama a medianoche; el Padre da buenas cosas a sus hijos.
    «Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y os será abierto.» (Lucas 11:9)
  • Lucas 22:39-46. Jesús ora con angustia y se rinde a la voluntad del Padre.
    «Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya.» (Lucas 22:42)
  • Salmo 13:1-6. Un clamor honesto, “¿hasta cuándo?”, que termina en confianza.
    «Mas yo en tu misericordia he confiado: alegraráse mi corazón en tu salud.» (Salmo 13:5)
  • Santiago 5:7-11. La paciencia del labrador que espera la lluvia.
    «Pues, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía.» (Santiago 5:7)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: La viuda y el juez injusto: orar siempre y no desmayar.

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