11 de abril ·
Adicciones de todos los días: el celular, la comida, la televisión
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 11 de abril.
Versículo del día: 1 Corintios 6:12-14 RV1909
Tienes cuarenta y tres años y vendes seguros en Manta, Ecuador. El domingo el pastor habló de las adicciones, y enseguida pensaste en tu primo Darwin, que lleva años bebiendo y al que la familia ya da por perdido. Hasta lo comentaste en el almuerzo. Pero en la noche el celular te mostró el resumen de la semana: seis horas diarias frente a la pantalla. No te duermes sin la televisión encendida, tomas casi dos litros de cola al día aunque el médico te advirtió por el azúcar, y si se te descarga el teléfono te pones de mal genio. Cuando tu hija te pidió que jugaras con ella, le dijiste “ya voy” y nunca fuiste. Esta noche, con el control remoto en la mano, te preguntas quién manda en tu vida.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por mi hija, por mi trabajo y por la salud que todavía tengo. Me quedo en silencio delante de ti, sin pantallas, solo contigo… Reconozco que he dejado que otras cosas ocupen tu lugar y el lugar de los míos. Pongo en tus manos mis hábitos y también a mi primo Darwin. No te pido un milagro que me evite el esfuerzo; te pido luz para ver, humildad para pedir ayuda y disciplina para dar cada día un paso de libertad. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
12Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen: todas las cosas me son lícitas, mas yo no me meteré debajo de potestad de nada. 13Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; empero y á él y á ellas deshará Dios. Mas el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor; y el Señor para el cuerpo: 14Y Dios que levantó al Señor, también á nosotros nos levantará con su poder.
1 Corintios 6:12-14 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Corinto era una ciudad portuaria famosa por sus excesos, y algunos creyentes repetían un lema para justificar cualquier cosa: “todo me es lícito”. Pablo lo toma y le pone dos límites: «Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen: todas las cosas me son lícitas, mas yo no me meteré debajo de potestad de nada.» “Meterse debajo de potestad” es quedar bajo el dominio de algo, que algo te mande. Pablo no dice que la comida, el descanso o la diversión sean malos; dice que no deben gobernarlo. Y les recuerda que el cuerpo no es un objeto sin importancia, porque es para el Señor y tiene futuro en Dios: «Y Dios que levantó al Señor, también á nosotros nos levantará con su poder.»
Esto revela algo de Dios: nos creó libres y nos dio cosas buenas para disfrutar, no para que nos esclavicen. La verdad es que todos somos adictos a algo: a la comida, a la televisión, al celular, a las compras, al trabajo. Reconocerlo con humildad nos quita el derecho a mirar desde arriba al que tiene una adicción más visible. Pero Dios no nos señala con vergüenza; nos llama a la libertad, paso a paso. La templanza, el dominio propio, es fruto de su Espíritu, y como todo fruto crece con el tiempo y con cuidado, no por arte de magia.
Jesús lo dijo de forma directa: «Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.» (Mateo 6:24). “Mammón” era el dinero convertido en dueño, pero cualquier cosa puede ocupar ese lugar: lo que ocupa nuestro tiempo, nuestra atención y nuestro ánimo termina siendo nuestro señor.
Tu parte empieza por mirar la verdad sin excusas y ponerte límites concretos: el celular fuera del cuarto, la televisión apagada para dormir, agua en lugar de cola, como te indicó el médico, y alguien que te ayude a cumplir. Si fallas, vuelve a empezar sin castigarte. Cuando se trata de alcohol, drogas o apuestas, la fuerza de voluntad no basta: hace falta ayuda profesional y el apoyo de grupos que acompañan a quienes quieren dejarlo, y buscarlos es parte del cuidado de Dios, no falta de fe. Por eso tu primo Darwin no necesita tus comentarios en el almuerzo, sino a alguien que lo quiera y le ofrezca acompañarlo.
¿Qué cosa, aunque sea lícita, ha empezado a mandar en tu vida?
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Orar Oratio
Señor, gracias por las cosas buenas que me das: la comida, el descanso, el teléfono que me permite trabajar y hablar con los míos, y mi hija, que todavía quiere jugar conmigo. Reconozco con humildad que algunas de esas cosas me dominan y que juzgué a mi primo sin ver mis propias cadenas. Muéstrame qué esperas de mí. Dame disciplina para ponerme límites, valor para pedir ayuda y constancia para volver a empezar cuando falle. Y si lo tienes a bien, abre un camino para que Darwin encuentre la ayuda que necesita. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, en este silencio sin pantallas ni ruido. Quizá sientas ganas de tomar el teléfono; es normal, vuelve con suavidad. Que el Espíritu de Dios te enseñe a encontrar en él descanso y libertad.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre las cosas que te dominan?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué hábito, pantalla, comida o bebida necesitas poner en las manos de Dios, reconociendo que solo no has podido?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Desde mañana dejaré el celular cargando en la cocina por las noches y apagaré la televisión antes de dormir. Cambiaré la cola del almuerzo por agua, como me pidió el médico, y le pediré a mi esposa que me ayude a cumplirlo. El sábado jugaré con mi hija sin el teléfono, y llamaré a Darwin, no para regañarlo, sino para decirle que lo quiero y que, si él quiere, lo acompaño a un grupo de apoyo o a un centro de tratamiento”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Mateo 6:19-24. Nadie puede servir a dos señores: lo que domina el corazón se vuelve dueño.
«Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.» (Mateo 6:24) - Gálatas 5:22-25. La templanza, el dominio propio, es fruto del Espíritu.
«Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.» (Gálatas 5:23) - Proverbios 25:27-28. El que no tiene rienda es como una ciudad sin muro.
«Como ciudad derribada y sin muro, es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.» (Proverbios 25:28) - 1 Corintios 9:24-27. El que lucha por un premio de todo se abstiene.
«Y todo aquel que lucha, de todo se abstiene: y ellos, á la verdad, para recibir una corona corruptible; mas nosotros, incorruptible.» (1 Corintios 9:25)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Adicciones de todos los días: el celular, la comida, la televisión.