13 de marzo · Enemistades, celos e iras, o amor, gozo, paz y paciencia: lo que cultivo en mis relaciones
Gálatas 5:22: el fruto del Espíritu
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 13 de marzo.
Versículo del día: Gálatas 5:19-26 RV1909
Tienes cuarenta y un años y manejas un taxi en Guayaquil, doce horas diarias entre el calor y el tráfico. Te has vuelto experto en pitar, insultar por la ventana y cerrarle el paso al que se te mete. Ayer casi te vas a los golpes con un motociclista en un semáforo, delante de una pasajera que se bajó asustada. En la noche llegas a la casa con la mandíbula apretada, y cualquier cosa te enciende: el ruido de los niños, la sopa fría, una pregunta de tu esposa. En el grupo de la familia peleas con tu cuñado por política y por fútbol, y hace un mes que tu suegra no te habla. El domingo vas a la iglesia, pero tu hijo de nueve años ya imita tus insultos cuando juega con sus carritos.
Oración de la noche
Padre, gracias por este día de trabajo, por los pasajeros, por haber vuelto a casa con vida y por mi familia que me espera. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que hoy sembré enojo donde tú querías paz. Me pongo en tus manos. No quiero fingir una paciencia que no tengo; quiero estar cerca de ti para que tu fruto crezca en mí. Dame humildad para pedir perdón en mi casa y constancia para cambiar, un día a la vez. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
19Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, disolución, 20Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21Envidias, homicidios, borracheras, banqueteos, y cosas semejantes á éstas: de las cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios. 22Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, 23Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley. 24Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias. 25Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu. 26No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos á los otros, envidiándose los unos á los otros.
Gálatas 5:19-26 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Pablo escribe a las iglesias de Galacia, que se estaban “mordiendo y comiendo” unas a otras en sus discusiones (Gálatas 5:15). Aquí pone dos listas lado a lado. La primera son las obras de la carne, es decir, lo que brota de la naturaleza humana cuando se deja a su suerte, y en medio aparecen cosas muy comunes: «Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,» Las iras y los pleitos están en la misma lista que la idolatría; Pablo no los trata como un simple “mal genio”. La segunda lista es otra cosa: «Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe,» «Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.» “Caridad” es amor; “tolerancia” es paciencia, aguante; “templanza” es dominio propio.
Fíjate en la diferencia: “obras”, en plural, frente a “fruto”, en singular. Las obras se fabrican; el fruto crece. Esto revela algo de Dios: no nos pide producir paciencia a fuerza de puño; nos invita a vivir unidos a él, y su Espíritu va formando en nosotros un carácter nuevo. Pero un fruto no aparece por arte de magia ni de la noche a la mañana: necesita tierra, agua, poda y tiempo. Por eso Pablo añade: «Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.» Andar es un paso detrás de otro: decisiones pequeñas, todos los días.
Jesús usó la misma imagen: «Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí.» (Juan 15:4). La rama no se esfuerza por dar uvas; permanece pegada a la vid. Permanecer es orar, dejarte corregir por la Palabra y pedir perdón cuando fallas.
Tu parte es cuidar lo que cultivas. La ira que siembras en la calle la cosechas en tu casa, y tu hijo ya la está aprendiendo. Puedes empezar por lo pequeño: respirar antes de pitar, salirte del grupo cuando la discusión se calienta, quedarte un momento en silencio antes de entrar a la casa. Si el enojo se te escapa de las manos y llega a los golpes, buscar ayuda profesional para manejar la ira es responsabilidad y amor por los tuyos, no debilidad. Y quizá el primer fruto sea una llamada a tu suegra.
¿Qué estás cultivando en tus relaciones: el fruto del Espíritu o las obras de la ira?
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Orar Oratio
Padre, gracias por el trabajo que me da el pan, por el taxi, por mi esposa y mis hijos, y por llegar sano a la casa cada noche, aunque no siempre lo agradezco. Reconozco que me he dejado llevar por la ira en la calle, en la casa y en el grupo de la familia, y que mi hijo me está copiando. Ayúdame a permanecer cerca de ti, muéstrame qué debo cambiar en mí y dame disciplina para detenerme antes de explotar. No se haga mi voluntad, sino la tuya. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, en medio del cansancio del día y de la tensión que todavía cargas en el cuerpo. Suelta los hombros, afloja la mandíbula. Que el Espíritu de Dios siembre en ti, sin prisa, su paz y su paciencia.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre lo que estás sembrando en tus relaciones?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué ira, rivalidad o deseo de tener siempre la razón necesitas poner en las manos de Dios esta noche?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana, antes de arrancar el taxi, oraré un momento, y cada vez que quiera pitar o insultar respiraré y bendeciré en voz baja al otro conductor. Esta semana le pediré perdón a mi hijo por los insultos que me ha oído y llamaré a mi suegra para hacer las paces”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Juan 15:1-8. Jesús es la vid; el fruto nace de permanecer en él.
«Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.» (Juan 15:5) - Santiago 1:19-21. Pronto para oír, tardío para hablar y tardío para airarse.
«Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse:» (Santiago 1:19) - Proverbios 15:1-4. La blanda respuesta quita la ira.
«La blanda respuesta quita la ira: mas la palabra áspera hace subir el furor.» (Proverbios 15:1) - Colosenses 3:8-14. Vestirse de misericordia, mansedumbre y tolerancia.
«Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;» (Colosenses 3:12)
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Esta oración también está en el archivo: Gálatas 5:22: el fruto del Espíritu.