Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

15 de marzo · Orar con honestidad en la oscuridad que no se va

Salmo 13: ¿hasta cuándo, Jehová?

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 15 de marzo.

Versículo del día: Salmo 13:1-6 RV1909

Tienes cincuenta y tres años y reparas neveras y aires acondicionados en Barquisimeto. Hace seis años te diagnosticaron depresión. Con el tratamiento y la terapia mejoraste mucho: volviste a trabajar con ganas, a reírte con tus nietos, a disfrutar las reuniones de la iglesia. Pero hace tres meses la oscuridad regresó, sin una razón clara. Te levantas, trabajas, cumples, pero todo pesa. En la iglesia sonríes y cantas, porque un hermano te dijo una vez que “un cristiano de verdad no se deprime”, y desde entonces no se lo cuentas a nadie. Tampoco has vuelto donde el médico, porque sientes que sería empezar de cero. En las noches oras siempre lo mismo. Ya no sabes si Dios se cansó de oírte o si tú te cansaste de pedir.

Oración de la noche

Padre, gracias por este día, por el trabajo que pude terminar, por mi familia y porque, aunque no te sienta, sé que me escuchas. Me quedo en silencio delante de ti… Otra vez te traigo la misma pregunta: ¿hasta cuándo? No la escondo. Pongo en tus manos esta oscuridad, y te pido descanso para esta noche, compañía para mañana y paciencia para seguir confiando en tu misericordia. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    1Al Músico principal: Salmo de David. ¿HASTA cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? 2¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? 3Mira, óyeme, Jehová Dios mío: alumbra mis ojos, porque no duerma en muerte; 4Porque no diga mi enemigo, Vencílo: mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare. 5Mas yo en tu misericordia he confiado: alegraráse mi corazón en tu salud. 6Cantaré á Jehová, porque me ha hecho bien.

    Salmo 13:1-6 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    El Salmo 13 es corto y muy honesto. David no adorna nada; repite cuatro veces la misma pregunta: «Al Músico principal: Salmo de David. ¿HASTA cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?» «¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?» “Poner consejos en mi alma” es darle vueltas a lo mismo, buscar salidas dentro de la propia cabeza, día tras día. Y el salmo se cantaba en comunidad: el pueblo de Dios aprendía a orar también con quejas.

    Esto revela algo de Dios: no necesita que finjamos. Esta oración está en la Biblia, y por eso sabemos que Dios recibe las preguntas sin respuesta. David pide algo muy concreto: «Mira, óyeme, Jehová Dios mío: alumbra mis ojos, porque no duerma en muerte;» Y luego, sin que nada haya cambiado todavía, toma una decisión: «Mas yo en tu misericordia he confiado: alegraráse mi corazón en tu salud.» En esta traducción, “salud” significa salvación, liberación. El salmo no dice que la tristeza ya se fue; dice que David decide apoyarse en la misericordia de Dios mientras espera. Confiar no es sentirse bien; es seguir hablándole a Dios cuando no se siente nada.

    En la cruz, Jesús oró con las palabras de otro salmo de lamento: «Y cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?» (Mateo 27:46). Si él pudo decirle eso al Padre, tú también puedes llevarle tu “¿hasta cuándo?”, sin miedo y sin culpa. Una oración repetida no es una oración pobre; puede ser una oración fiel.

    Tu parte es no esconderte, ni de Dios ni de los demás. Una recaída no borra lo que avanzaste ni significa que hiciste algo mal: en la depresión es frecuente, y lo sabio es volver pronto con tu médico y tu terapeuta para revisar el tratamiento. Si aparecen pensamientos de muerte, busca ayuda ese mismo día. También necesitas al menos una persona en la iglesia ante quien puedas dejar de sonreír. Y quizá, sin buscarlo, tu honestidad le dé permiso a otro que también finge.

    ¿Le estás hablando a Dios con la verdad, o con la sonrisa que muestras en la iglesia?

  3. Orar Oratio

    Padre, gracias por los años de luz que me diste, por los médicos y la terapia que me ayudaron, por mi trabajo y por mis nietos. Tú sabes que la oscuridad volvió y que estoy cansado de esperar. No sé hasta cuándo durará; pongo este tiempo en tus manos. Acompáñame en el camino, dame paciencia para esperar sin fingir y valor para volver al médico y contarle a alguien cómo estoy de verdad. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, aunque no lo sientas y aunque su rostro parezca escondido. No tienes que producir ningún sentimiento; basta con quedarte. Que el Espíritu de Dios te sostenga en este silencio.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la honestidad en la oración?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué pregunta sin respuesta, o qué máscara de “estoy bien”, necesitas poner en las manos de Dios?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana llamaré a mi médico para contarle que la tristeza volvió y pedir una cita. Esta semana le contaré a un hermano de confianza cómo estoy de verdad, y el sábado llevaré a mis nietos al parque, aunque no tenga muchas ganas”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Mateo 27:45-46. Jesús ora en la cruz con las palabras de un salmo de lamento.
    «Y cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?» (Mateo 27:46)
  • Salmo 77:1-9. Asaf busca a Dios en una angustia que no cesa de noche.
    «Al Señor busqué en el día de mi angustia: mi mal corría de noche, y no cesaba: mi alma rehusaba consuelo.» (Salmo 77:2)
  • Salmo 40:1-3. Esperar a Dios, que se inclina y oye el clamor.
    «Al Músico principal: Salmo de David. RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, é inclinóse á mí, y oyó mi clamor.» (Salmo 40:1)
  • Lamentaciones 3:19-26. Esperar en silencio la salvación de Dios.
    «Bueno es esperar callando en la salud de Jehová.» (Lamentaciones 3:26)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Salmo 13: ¿hasta cuándo, Jehová?.

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