Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

17 de marzo · Tristeza con esperanza, sin negar el dolor ni definir doctrinas sobre el más allá

1 Tesalonicenses 4:13: tristeza con esperanza

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 17 de marzo.

Versículo del día: 1 Tesalonicenses 4:13-18 RV1909

Tienes treinta y nueve años y trabajas en una farmacia en San Juan, Puerto Rico. Hace tres meses murió de cáncer tu hermano Gabriel, a los treinta y cinco años, y dejó a su esposa y a dos niños de seis y ocho. Fuiste tú quien lo acompañó en las quimioterapias y en las noches del hospital. En el funeral muchos te abrazaron con frases como “no llores, ya descansó” o “hay que alegrarse”. Tú asentías, pero por dentro sentías que te prohibían estar triste. Ahora vuelves a la rutina y todo te recuerda a él: la canción que cantaban de niños, su nombre en tu celular, los dibujos que hacen tus sobrinos. Te preguntas si tu tristeza es falta de fe, y qué esperanza puedes darles a esos niños cuando preguntan por su papá.

Oración de la noche

Padre, gracias por este día, por mi familia, por mis sobrinos y por cada recuerdo de mi hermano que hoy me hizo sonreír o llorar. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos esta tristeza y las preguntas que no sé responder. No quiero fingir que no duele. Sostén mi esperanza, dame descanso esta noche y ternura para consolar a los que lloran conmigo. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    13Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 14Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús. 15Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no seremos delanteros á los que durmieron. 16Porque el mismo Señor con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero: 17Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 18Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras.

    1 Tesalonicenses 4:13-18 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Los creyentes de Tesalónica eran nuevos en la fe, y algunos de ellos habían muerto. Los que quedaban estaban confundidos y angustiados por los que ya no estaban. Pablo les escribe: «Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.» No dice “no os entristezcáis”; dice “no como los otros que no tienen esperanza”. La tristeza está permitida; lo que cambia es que no es una tristeza sin horizonte. “Dormir” es una imagen que la Biblia usa para hablar de la muerte, y que también usó Jesús con Lázaro (Juan 11:11).

    Pablo no responde todas las preguntas que quisiéramos hacerle ni describe todos los detalles. Afirma lo central, y lo apoya en algo que ya ocurrió: «Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él á los que durmieron en Jesús.» Y termina con una certeza: «Luego nosotros, los que vivimos, los que quedamos, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes á recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.» Los cristianos de distintas tradiciones entienden de maneras diferentes los detalles de este pasaje; la esperanza que comparten está en estas mismas palabras. Esto revela algo de Dios: la muerte no tiene la última palabra en su historia.

    Jesús tampoco les pidió a sus discípulos que no sintieran la despedida. Les dijo: «También, pues, vosotros ahora ciertamente tenéis tristeza; mas otra vez os veré, y se gozará vuestro corazón, y nadie quitará de vosotros vuestro gozo.» (Juan 16:22). Primero reconoce la tristeza; luego abre la esperanza. Las dos caben juntas en el mismo corazón.

    Por eso el pasaje no termina con una orden de dejar de llorar, sino con esta: «Por tanto, consolaos los unos á los otros en estas palabras.» El consuelo es tarea de comunidad. Tu parte es darte permiso de estar triste, hablar de Gabriel, buscar a alguien que te escuche y, si con el paso de los meses el dolor no te deja vivir, acudir a un grupo de duelo o a un profesional. Y mirar a tus sobrinos y a su mamá: no necesitan explicaciones complicadas, sino tu presencia, tus recuerdos de su papá y palabras sencillas de la Biblia leídas con ellos.

    ¿Te permites estar triste sin dejar de esperar en Dios?

  3. Orar Oratio

    Padre, gracias por la vida de mi hermano, por los años que crecimos juntos y por haberme permitido acompañarlo hasta el final. Tú sabes cuánto me duele su ausencia y cuánto me pesan las preguntas de mis sobrinos. No entiendo todo, pero me someto a tu voluntad. Ayúdame a llorar sin culpa y a no soltar la esperanza, y dame sabiduría y ternura para acompañar a su esposa y a sus hijos. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, en tu tristeza, sin pedirte que la escondas. Puedes traer a la memoria el rostro de quien extrañas y quedarte delante de Dios con ese amor. Que el Espíritu de Dios te consuele en este silencio.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la tristeza y la esperanza?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué culpa por estar triste, o qué pregunta sin respuesta, necesitas poner en las manos de Dios?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Este sábado iré a casa de mis sobrinos, veremos fotos de su papá y les contaré alguna historia de cuando éramos niños; leeremos juntos un versículo corto. Y le preguntaré a mi cuñada cómo está ella, de verdad”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Juan 16:16-22. Jesús reconoce la tristeza de sus discípulos y les promete un gozo que nadie quitará.
    «También, pues, vosotros ahora ciertamente tenéis tristeza; mas otra vez os veré, y se gozará vuestro corazón, y nadie quitará de vosotros vuestro gozo.» (Juan 16:22)
  • Juan 11:21-27. Jesús conversa con Marta en medio de su duelo.
    «Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.» (Juan 11:25)
  • 2 Corintios 1:3-5. Dios nos consuela para que podamos consolar a otros.
    «El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar á los que están en cualquiera angustia, con la consolación con que nosotros somos consolados de Dios.» (2 Corintios 1:4)
  • Apocalipsis 21:1-5. Dios limpiará toda lágrima de los ojos.
    «Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.» (Apocalipsis 21:4)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: 1 Tesalonicenses 4:13: tristeza con esperanza.

Escríbenos

¿Quieres contarnos algo, compartir lo que Dios ha hecho en tu vida o que oremos por ti? Con gusto te leemos.

Tu mensaje llega solo a nuestro equipo de TuBiblia.co por WhatsApp. No se publica ni se guarda en esta página.