Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

17 de octubre · Seguir a Jesús cuesta: el ego y la comodidad

Lucas 9:23: niéguese á sí mismo, y tome su cruz

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 17 de octubre.

Versículo del día: Lucas 9:23-25 RV1909

Tienes cuarenta y cuatro años y eres gerente de una sucursal bancaria en Pocitos, Montevideo. Este año la gerencia zonal puso una meta alta de un fondo de inversión con seguro incluido, y tu sucursal va última en el ranking. Si llegas a la meta, el bono te alcanza para cambiar el auto y el ascenso a gerente zonal es casi seguro. Por eso les has pedido a tus ejecutivos que ofrezcan el producto a todos, también a los jubilados que vienen a cobrar. La semana pasada doña Elba, de ochenta y un años, firmó sin entender que su dinero quedaba inmovilizado cinco años. Hoy su sobrino llamó, furioso. Tú le explicaste que todo era legal, y lo era. Pero esta noche, en la cena, tu hija te preguntó por qué estabas tan callado, y no supiste qué decir.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por mi familia, por la mesa de esta noche y por la pregunta de mi hija, que me hizo mirar adentro. Tú sabes lo que he hecho por llegar a la meta. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos mi trabajo, mi ascenso y mi futuro; que se haga tu voluntad y no la mía. Dame la humildad de reconocer mi error, el valor de repararlo y la disciplina de elegir cada día lo que es justo, aunque me cueste. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    23Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame. 24Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, éste la salvará. 25Porque ¿qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y se pierda él á sí mismo, ó corra peligro de sí?

    Lucas 9:23-25 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Lucas pone estas palabras justo después de que Jesús anunció a sus discípulos que iba a padecer, ser rechazado y morir. No son una frase suelta para un cuadro; son la invitación a seguir a un Maestro que va camino de la cruz: «Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame.» En el mundo romano, la cruz no era un adorno ni una enfermedad que uno “carga” con paciencia: era el instrumento donde se moría por ser fiel a algo. “Negarse a sí mismo” no es despreciarse ni anularse; es quitar al yo del centro, decirle no al ego y a la comodidad cuando se cruzan en el camino de Jesús. Y Lucas añade una palabra que los otros evangelios no traen: “cada día”. No es un gesto heroico de una vez, sino decisiones pequeñas y diarias.

    Esto revela algo de Dios: él no nos invita a una vida cómoda, sino a una vida verdadera. Jesús lo dice con una lógica al revés: «Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, éste la salvará.» Y luego hace la pregunta que pesa más que cualquier ranking: «Porque ¿qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y se pierda él á sí mismo, ó corra peligro de sí?» Se puede ganar el bono, el ascenso y el auto, y perderse a uno mismo en el camino. Seguir a Jesús no garantiza éxito ni promociones; a veces cuesta precisamente eso.

    Jesús lo enseñó también así: «Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.» (Mateo 6:24). “Mammón” es el dinero cuando se convierte en un señor que manda.

    Tu parte no es renunciar mañana al banco con un gesto dramático, sino preguntarte con honestidad a quién estás sirviendo cuando fijas una meta o das una instrucción. Tomar tu cruz hoy puede ser llamar a doña Elba, explicarle con calma su contrato y ayudarla a buscar la salida menos costosa; hablar con la gerencia zonal de lo que está pasando con los jubilados; y aceptar que quizá no llegue el ascenso. Tu valor no lo define el ranking: viene de Dios, y él mira cómo tratas a la anciana que no entendió lo que firmaba.

    ¿Qué comodidad o qué meta personal se ha puesto por delante de seguir a Jesús en tu trabajo?

  3. Orar Oratio

    Padre, te doy gracias por mi trabajo, por el sueldo que sostiene a mi familia, por mi equipo y por la confianza de los clientes, aunque no siempre la he cuidado. Reconozco que me dejé llevar por la meta y el ascenso, y que doña Elba pagó el precio. Muéstrame qué esperas de mí. Si lo tienes a bien, permíteme reparar lo que hice; y si eso me cuesta el bono o el puesto, dame paz para aceptarlo. Dame valor para decir la verdad y disciplina para negarme a mí mismo cada día. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, y que también estaba en la sucursal cuando doña Elba firmó. Delante de él no hay ranking. Que el Espíritu de Dios te muestre en este silencio qué te pide negar hoy.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre el costo de seguir a Jesús en tu trabajo?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué ambición, qué comodidad o qué miedo a perder tu lugar necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana llamaré a doña Elba y a su sobrino, los invitaré a la sucursal y les explicaré con paciencia el contrato y las opciones que tienen, aunque eso baje mis números. Esta semana les diré a mis ejecutivos que no ofrezcan ese fondo a jubilados que no lo necesitan, y le escribiré al gerente zonal para contarle por qué”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Lucas 12:15-21. La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
    «Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» (Lucas 12:15)
  • Proverbios 11:1-6. El peso falso es abominación a Dios; la integridad encamina a los rectos.
    «El peso falso abominación es á Jehová: mas la pesa cabal le agrada.» (Proverbios 11:1)
  • Hebreos 11:24-27. Moisés escoge sufrir con su pueblo antes que gozar de comodidades pasajeras.
    «Escogiendo antes ser afligido con el pueblo de Dios, que gozar de comodidades temporales de pecado.» (Hebreos 11:25)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Lucas 9:23: niéguese á sí mismo, y tome su cruz.

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