18 de junio · El amor fiel en el matrimonio cuando llegan las crisis
Cantares 8:7: las muchas aguas no podrán apagar el amor
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 18 de junio.
Versículo del día: Cantares 8:5-7 RV1909
Tienes cuarenta y nueve años y eres guardia de seguridad nocturno en un almacén de Arecibo, Puerto Rico: de diez de la noche a seis de la mañana, entre cámaras y rondas con linterna. Llevas veintidós años casado con Wanda. En marzo le encontraron cáncer de seno; la operaron y ahora está en quimioterapia. Perdió el cabello, casi no come y una noche te dijo llorando que ya no se siente mujer. Tú no supiste qué decir. Desde entonces pides turnos dobles con la excusa de que hacen falta chavos para las medicinas, y es verdad, pero también es que en el almacén no tienes que verla sufrir. Ella lo nota. Ayer, cuando llegaste, te dijo bajito: “Si te quieres ir, dímelo”. Te quedaste en la puerta, con la lonchera en la mano.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por mi esposa, por el techo que compartimos y por el trabajo que nos permite comprar sus medicinas. Me quedo en silencio delante de ti… Tú conoces mi miedo y mi deseo de escapar. Pongo a Wanda y nuestro matrimonio en tus manos. No te pido que me quites el dolor, sino que me ayudes a quedarme. Dame ternura, paciencia y valor para amarla como tú amas, hasta el fin. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
5¿Quién es ésta que sube del desierto, recostada sobre su amado? Debajo de un manzano te desperté: allí tuvo tu madre dolores, allí tuvo dolores la que te parió. 6Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo: porque fuerte es como la muerte el amor; duro como el sepulcro el celo: sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. 7Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre toda la hacienda de su casa por este amor, de cierto lo menospreciaran.
Cantares 8:5-7 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
El Cantar de los Cantares es un poema de amor entre un hombre y una mujer, y que esté en la Biblia nos dice que Dios bendice el amor de la pareja, con su ternura y su deseo. En el último capítulo el poema llega a su punto más alto. La mujer aparece “recostada sobre su amado”, apoyada en él, y le pide: «Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo: porque fuerte es como la muerte el amor; duro como el sepulcro el celo: sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.» El sello era un anillo o una piedra grabada que se llevaba siempre encima: decía a quién pertenecías. Ella no pide un sentimiento pasajero, sino un lugar fijo en el corazón de él.
Y luego el versículo de hoy: «Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre toda la hacienda de su casa por este amor, de cierto lo menospreciaran.» En la Biblia, las “muchas aguas” representan el caos, las crecidas que lo arrasan todo. Esto revela algo de Dios: el amor que él diseñó para el matrimonio no es solo emoción; es una llama que se cuida y un compromiso que resiste las crecidas. No es una promesa mágica de que el amor hará desaparecer el cáncer ni de que nunca sentirás miedo. Es la invitación a un amor que no se compra ni se apaga cuando llegan los ríos.
Jesús amó así a los suyos, incluso cuando sabía lo que venía: «Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había venido para que pasase de este mundo al Padre, como había amado á los suyos que estaban en el mundo, amólos hasta el fin.» (Juan 13:1). Amar “hasta el fin” es quedarse cuando sería más fácil huir.
Tu parte empieza por reconocer que estás huyendo. El miedo a verla sufrir es humano, pero ella necesita a su esposo más que los chavos de un turno extra. Esta noche puedes decirle la verdad: que te asustaste, que no sabes qué hacer, pero que no te vas a ir. Dile que la ves hermosa y demuéstraselo con hechos. Habla con tu supervisor para ajustar los turnos, acompáñala a la próxima quimioterapia, pregúntale qué necesita. Busquen juntos un grupo de apoyo para pacientes con cáncer y sus familias, y si la tristeza o la ansiedad crecen, a un psicólogo; eso también es cuidar el amor. Las aguas son muchas, pero no tienen que apagarlo.
¿De qué estás huyendo, y qué necesita tu esposa de ti en esta crecida?
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Orar Oratio
Señor, gracias por Wanda y por los veintidós años que hemos caminado juntos, por los médicos que la atienden, por el trabajo que nos sostiene y por cada día que todavía tenemos. Tú sabes cuánto miedo tengo y que me he escondido en el trabajo. Pongo su salud en tus manos: si lo tienes a bien, devuélvele las fuerzas; y si el camino es largo, danos sabiduría para recorrerlo juntos. Dame valor para quedarme a su lado, palabras para consolarla y disciplina para cuidar nuestro amor. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, en el almacén silencioso y en la cama donde tu esposa descansa. Él no huye del dolor. Que el Espíritu de Dios te dé en este silencio la fuerza para quedarte y amar.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre el amor fiel en medio de la crisis?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué miedo, impotencia o deseo de escapar necesitas poner en las manos de Dios esta noche?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana, al llegar del turno, me sentaré con Wanda, le pediré perdón por alejarme y le diré que no me voy a ir. Hablaré con mi supervisor para dejar los turnos dobles y la acompañaré a su próxima quimioterapia. Esta semana llamaré al hospital para preguntar por un grupo de apoyo para familias”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Mateo 19:3-6. Jesús recuerda que lo que Dios juntó no lo aparte el hombre.
«Así que, no son ya más dos, sino una carne: por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.» (Mateo 19:6) - Génesis 2:18-24. Dios forma la pareja para que sea una sola carne.
«Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.» (Génesis 2:24) - Proverbios 5:15-19. Alegrarse con la esposa de la juventud y recrearse siempre en su amor.
«Sea bendito tu manantial; y alégrate con la mujer de tu mocedad.» (Proverbios 5:18)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Cantares 8:7: las muchas aguas no podrán apagar el amor.