2 de junio · Sal y luz en el barrio y el trabajo, para que glorifiquen a Dios y no a mí
Mateo 5:16: así alumbre vuestra luz
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 2 de junio.
Versículo del día: Mateo 5:13-16 RV1909
Tienes treinta y un años y eres bombero voluntario en Mixco. Entre semana trabajas en una bodega, y en tus noches de turno sales en la ambulancia a accidentes, incendios y partos que no esperan. Hace un mes sacaste a una niña de una casa en llamas y el video se hizo viral; te entrevistaron en la televisión y en la iglesia te pasaron al frente para orar por ti. Desde entonces revisas el celular cada hora para ver los “me gusta”, subes fotos con el uniforme en cada servicio y te molestó que un noticiero le diera el crédito a un compañero. En la estación algunos ya te dicen “la estrella”. Y en tu casa, donde no hay cámaras, le contestas mal a tu mamá y no ayudas en nada.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por cada vida que pudimos ayudar, por el equipo de la estación y por mi mamá, que me espera aunque llegue tarde. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he querido brillar yo. Te entrego el celular, los aplausos y la envidia que sentí. No quiero que mi valor dependa de lo que digan de mí, sino de lo que tú piensas de mí. Dame un corazón humilde para servir mañana en la calle y también en mi casa. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
13Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres. 14Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa. 16Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.
Mateo 5:13-16 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Estas palabras están al comienzo del Sermón del monte. Jesús habla a gente sencilla, pescadores y campesinos, justo después de las bienaventuranzas. La sal era valiosa: conservaba los alimentos y les daba sabor; si se mezclaba con impurezas, perdía su fuerza y no servía. Y la luz, en una casa de un solo cuarto, era una lamparita de aceite: «Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.» «Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa.» El “almud” era un recipiente para medir granos; poner la lámpara debajo era taparla. Y Jesús concluye: «Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.»
Fíjate en la última parte: “glorifiquen a vuestro Padre”. La meta de la luz no es que miren la lámpara, sino que puedan ver. Las buenas obras señalan a Dios, no a quien las hace. Por eso, en el mismo sermón, Jesús advierte: «Mirad que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los cielos.» No es una contradicción: hacer el bien a la vista está bien; hacerlo para ser visto es otra cosa. Esto revela algo de Dios: él no necesita de nuestro brillo, pero nos invita a reflejar el suyo. Y ante él tu valor no sube con los aplausos ni baja con el silencio.
Jesús vivió buscando la gloria del Padre y no la suya: «El que habla de sí mismo, su propia gloria busca; mas el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia.» Muchas veces, después de sanar a alguien, pedía que no lo anduvieran contando.
Lo que hiciste aquella noche fue valiente y bueno, y Dios te dio ese valor; sigue sirviendo. Pero la sal trabaja donde nadie la ve. Tu luz también tiene que alumbrar en tu casa, con tu mamá, y en la estación, reconociendo a tus compañeros. Revisa cuánto lugar le estás dando al celular y a los comentarios. Puedes dar gracias por los elogios sin dejar que te inflen, y servir igual cuando nadie te graba.
¿A quién señala la luz que muestras: a Dios o a ti?
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Orar Oratio
Señor, gracias por la vida de esa niña, por mis compañeros de la estación, por mi mamá y por el valor que me diste aquella noche. Reconozco que me gustó demasiado el aplauso y que he buscado mi propia gloria en cada foto. También sé que en mi casa no alumbro. Muéstrame qué hay detrás de mi necesidad de que me vean, dame humildad para compartir el reconocimiento y disciplina para servir donde nadie me aplaude. Que tú seas glorificado, no yo. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, lejos de las cámaras y de los comentarios. Su mirada sobre ti no sube ni baja con los “me gusta”. Que el Espíritu de Dios te enseñe a alumbrar para que otros vean al Padre, y no a ti.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre tus motivos para hacer el bien?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué deseo de reconocimiento, qué orgullo o qué necesidad de aprobación necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana le pediré perdón a mi mamá y lavaré los trastos sin que me lo pida. Esta semana no subiré fotos de los servicios, y en la estación le diré a mi compañero, delante de todos, que el rescate de la niña fue trabajo de equipo”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Mateo 6:1-4. Hacer el bien sin buscar ser visto.
«Mirad que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los cielos.» (Mateo 6:1) - Juan 3:27-30. Juan el Bautista: a él conviene crecer, y a mí menguar.
«A él conviene crecer, mas á mí menguar.» (Juan 3:30) - 1 Pedro 2:11-12. Las buenas obras llevan a otros a glorificar a Dios.
«Teniendo vuestra conversación honesta entre los Gentiles; para que, en lo que ellos murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen á Dios en el día de la visitación, estimándoos por las buenas obras.» (1 Pedro 2:12) - Filipenses 2:14-16. Resplandecer como luminares en medio del mundo.
«Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo;» (Filipenses 2:15)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Mateo 5:16: así alumbre vuestra luz.