24 de octubre · Jesús en la fiesta y en el matrimonio
Las bodas de Caná: haced todo lo que os dijere
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 24 de octubre.
Versículo del día: Juan 2:1-11 RV1909
Tienes treinta años y en tres semanas te casas con Lucía en Zaragoza. Llevan meses organizando la boda: la finca para el banquete, el menú de cinco platos, la barra libre, el fotógrafo, el vídeo para las redes. El presupuesto se disparó y pediste un préstamo que no le has contado del todo a Lucía. Discuten por todo: por la lista de invitados, por tu madre, por el vino que hay que elegir. El pastor de tu iglesia les ofreció unas sesiones de preparación para el matrimonio, y fueron a la primera; a las demás no, “por falta de tiempo”. Hace semanas que no oran juntos. Esta noche, después de otra pelea por el menú, Lucía te dijo en el coche: “Estamos preparando una boda, no un matrimonio”. Tienes razón para enfadarte, piensas, pero sabes que ella también la tiene.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por Lucía, por el trabajo que nos permite construir un hogar y por las personas que nos aman y vendrán a celebrar con nosotros. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos nuestra boda y, sobre todo, nuestro matrimonio; que se haga tu voluntad y no la mía. Dame la honestidad de hablar con verdad, la paciencia para escuchar y la disciplina de hacer lo que me pidas en las cosas pequeñas, para que lo mejor no se acabe en la fiesta. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
1Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. 2Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas. 3Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen. 4Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora. 5Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere. 6Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros. 7Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba. 8Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáron le. 9Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo, 10Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora. 11Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.
Juan 2:1-11 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Juan cuenta que hubo una boda en Caná de Galilea, y que Jesús y sus discípulos estaban invitados. Las bodas de entonces duraban varios días, y quedarse sin vino era una vergüenza pública para los novios y sus familias. La madre de Jesús se dio cuenta antes que nadie, se lo dijo a su hijo y luego dio a los sirvientes un consejo sencillo: «Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.» Lo que Jesús les pidió no tenía nada de espectacular: «Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.» Eran tinajas de piedra grandes; llenarlas era un trabajo pesado, repetitivo, sin entender para qué. Pero obedecieron hasta arriba.
Esto revela algo de Dios: no está en contra de la fiesta. Jesús comenzó sus señales en una boda, en medio de la alegría de una familia. Pero el relato también muestra que su obra se manifestó a través de la obediencia en lo pequeño. El maestresala se sorprendió: «Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.» Esto no es una promesa de que el matrimonio saldrá bien por arte de magia si Jesús está invitado. Es una invitación: lo mejor de un matrimonio no se sirve el día de la boda, se cultiva después, con obediencias pequeñas y diarias.
Jesús enseñó sobre el matrimonio con palabras sencillas y serias: «Así que, no son ya más dos, sino una carne: por tanto, lo que Dios juntó, no lo aparte el hombre.» (Mateo 19:6). Ser “una carne” se construye en las decisiones de cada día, también en las de dinero y en las de tiempo.
Tu parte es llenar tus tinajas de agua: cosas pequeñas que Dios te pide y que no salen en el vídeo. Contarle a Lucía toda la verdad sobre el préstamo, volver a las sesiones con el pastor, orar juntos aunque sea un momento cada noche, ajustar la boda a lo que pueden pagar y escuchar sin defenderte. La boda dura un día; el compromiso que harán delante de Dios es para toda la vida.
¿Qué “tinaja de agua”, pequeña y poco vistosa, te está pidiendo Dios que llenes antes de casarte?
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Orar Oratio
Señor, gracias por Lucía, por el amor que nos has dado, por nuestras familias y por la fiesta que estamos preparando, aunque me haya ocupado más que ella. Reconozco que me he preocupado más por la boda que por el matrimonio, y que le escondí parte de la verdad sobre el dinero. Muéstrame qué esperas de mí. Dame valor para ser honesto con ella, humildad para escuchar y disciplina para obedecerte en lo pequeño cada día. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, y que también quiere estar en tu casa, en tu boda y en cada día que viene después. Que el Espíritu de Dios te muestre en este silencio qué cosa pequeña te pide hoy.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre la diferencia entre preparar una boda y preparar un matrimonio?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué deseo de aparentar, qué miedo o qué secreto necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana me sentaré con Lucía, le enseñaré las cuentas del préstamo y le pediré perdón por no habérselo dicho. Juntos recortaremos lo que no podemos pagar y llamaremos al pastor para retomar las sesiones. Y esta semana invitaremos a cenar a Antonio y Pilar, que llevan cuarenta años casados, para preguntarles qué les ha sostenido”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Génesis 2:21-24. Dejar padre y madre, unirse y ser una sola carne.
«Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.» (Génesis 2:24) - Mateo 25:19-23. Sobre poco has sido fiel: la fidelidad en lo pequeño.
«Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.» (Mateo 25:21) - Eclesiastés 9:7-9. Gozar de la vida con la persona amada, todos los días, como un regalo de Dios.
«Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad, que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.» (Eclesiastés 9:9)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Las bodas de Caná: haced todo lo que os dijere.