27 de abril · No apoyarme en mi propia prudencia
Proverbios 3:5-6: fíate de Jehová de todo tu corazón
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 27 de abril.
Versículo del día: Proverbios 3:1-8 RV1909
Tienes treinta y ocho años y trabajas como contador independiente en Concepción. Llevas la contabilidad de once pymes desde un escritorio en tu departamento, y siempre has sido el que lo calcula todo: tienes planillas para el supermercado, para las vacaciones y hasta para las ofrendas. Este mes un cliente grande, dueño de una distribuidora, te pidió que le ayudes a meter como gastos de la empresa facturas que no lo son, para pagar menos impuestos. Te ofrece el doble de honorarios. Tú ya hiciste los números: con eso terminas de pagar el crédito del auto y le pagas el preuniversitario a tu hija. “Todos lo hacen”, te repites, “y nadie va a revisar una empresa tan chica”. Oras por muchas cosas, pero esta decisión no se la has presentado a Dios: tu propio razonamiento ya la tomó.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por mi familia, por la salud y por el trabajo que me permite servir a otros. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que me he apoyado en mi propia prudencia y que mis números estaban a punto de tomar el lugar de tu voluntad. Pongo esta decisión, mis deudas y el futuro de mi hija en tus manos; que se haga tu voluntad y no la mía. Dame un corazón íntegro, valor para decir que no y la sabiduría para administrar con honestidad lo que me das. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
1Hijo mío, no te olvides de mi ley; y tu corazón guarde mis mandamientos: 2Porque largura de días, y años de vida y paz te aumentarán. 3Misericordia y verdad no te desamparen; átalas á tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón: 4Y hallarás gracia y buena opinión en los ojos de Dios y de los hombres. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. 6Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. 7No seas sabio en tu opinión: teme á Jehová, y apártate del mal; 8Porque será medicina á tu ombligo, y tuétano á tus huesos.
Proverbios 3:1-8 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
El libro de Proverbios está escrito, en gran parte, como la voz de un padre que enseña a su hijo a vivir con sabiduría. Este capítulo empieza así: «Hijo mío, no te olvides de mi ley; y tu corazón guarde mis mandamientos:» En la Biblia, el corazón no es solo el lugar de los sentimientos; es el centro donde se piensa y se decide. Por eso el consejo central es: «Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.» Estribar es apoyarse con todo el peso, como quien se recuesta en un bastón o en una pared. Y sigue: «Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.» Reconocerlo es tenerlo en cuenta en cada decisión, también en las cuentas, los impuestos y los contratos.
Esto revela algo de Dios: él no está solo para los asuntos “espirituales”, sino en todos los caminos. Y no está en contra de pensar o planificar; Proverbios alaba al que piensa antes de actuar. Lo que advierte es el momento en que mi razonamiento se vuelve la última palabra y empieza a justificar lo que sé que no está bien: «No seas sabio en tu opinión: teme á Jehová, y apártate del mal;» Otro proverbio lo dice con precisión: «Todos los caminos del hombre son limpios en su opinión: mas Jehová pesa los espíritus.» (Proverbios 16:2). Ojo también con leer los versículos 2 y 8 como una garantía automática de salud o de prosperidad: los proverbios describen cómo suele ir la vida con sabiduría, no un trato en el que Dios queda obligado a pagarnos.
Jesús enseñó: «El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.» (Lucas 16:10). Unas facturas “pequeñas” en una empresa “chica” no son algo pequeño para Dios.
Tu parte es presentarle a Dios la decisión antes de cerrarla, y dejar que su Palabra pese más que tu planilla. Eso puede significar decirle que no a tu cliente con respeto, y ofrecerle lo que sí puedes hacer: ayudarlo a ordenar su empresa y a aprovechar lo que la ley permite. Puede costarte el cliente, y tendrás que conversar con tu esposa y ajustar el presupuesto; quizá el auto se pague más lento. Pero dormirás tranquilo. «El peso falso abominación es á Jehová: mas la pesa cabal le agrada.» (Proverbios 11:1).
¿Qué decisión has tomado apoyado solo en tu razonamiento, sin presentársela de verdad a Dios?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi trabajo, por los clientes que confían en mí, por mi esposa, mi hija y por todo lo que nunca nos ha faltado. Reconozco que me he apoyado en mis números y en mis razones, y que estuve a punto de justificar algo que no es correcto. Te presento esta decisión que no te había presentado. Muéstrame tu voluntad y dame valor para obedecerla, aunque me cueste dinero. Si lo tienes a bien, provee lo que necesitamos por caminos limpios; y si no, danos contentamiento con lo que tenemos. Dame disciplina para reconocerte en todos mis caminos. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, también sobre tu escritorio y tus planillas. No hay cuenta que él no vea, ni necesidad tuya que él no conozca. Que el Espíritu de Dios te dé en este silencio la paz de quien decide de su mano.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre los caminos en los que todavía no lo tienes en cuenta?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué cálculo, qué miedo a perder dinero o qué deseo de seguridad necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Mañana llamaré a mi cliente y le diré con respeto que no puedo registrar esas facturas, y le ofreceré revisar juntos cómo bajar sus impuestos de manera legal. Esta semana me sentaré con mi esposa a revisar el presupuesto y oraremos juntos por nuestras necesidades”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Proverbios 11:1-3. La pesa cabal agrada a Dios; la integridad encamina a los rectos.
«El peso falso abominación es á Jehová: mas la pesa cabal le agrada.» (Proverbios 11:1) - Jeremías 17:5-8. Bendito el que confía en Jehová: es como árbol plantado junto a las aguas.
«Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.» (Jeremías 17:7) - Mateo 6:19-24. Nadie puede servir a dos señores: a Dios y a las riquezas.
«Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.» (Mateo 6:24)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Proverbios 3:5-6: fíate de Jehová de todo tu corazón.