27 de junio · La vida abundante no es riqueza, es la vida con el buen pastor que da su vida
Juan 10:10: he venido para que tengan vida
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 27 de junio.
Versículo del día: Juan 10:7-15 RV1909
Tienes cuarenta y un años y manejas un camión de carga entre Ciudad del Este y el puerto de Paranaguá, en Brasil. Hace un año, después de una prédica sobre la “vida abundante”, sacaste un préstamo para comprar un segundo camión, convencido de que Dios quería prosperarte. Ahora pagas dos cuotas, el chofer que contrataste renunció y tú haces los dos viajes: duermes cuatro horas en la cabina, tomas energizantes para no cabecear y la semana pasada casi te sales de la ruta en una bajada de la sierra. Tu hija cumplió nueve años y la saludaste por videollamada desde una gasolinera. Tu esposa te dijo: “No quiero otro camión, te quiero a vos”. Te enojaste y le contestaste: “Todo lo hago por ustedes”. Esta noche, estacionado en un parador de la ruta, esa frase te sigue doliendo.
Oración de la noche
Padre, gracias por este día y por el camino recorrido sin accidentes, por mi familia y por la cabina donde puedo descansar. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que confundí tu abundancia con tener más, y que eso me ha robado el sueño y el tiempo con los míos. Pongo en tus manos mis deudas, mi trabajo y mi futuro; que se haga tu voluntad y no la mía. Quiero oír la voz del buen pastor: dame humildad para corregir, disciplina para descansar y un corazón que vuelva a casa. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
-
Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
7Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores; mas no los oyeron las ovejas. 9Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas. 12Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve al lobo que viene, y deja las ovejas, y huye, y el lobo las arrebata, y esparce las ovejas. 13Así que, el asalariado, huye, porque es asalariado, y no tiene cuidado de las ovejas. 14Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. 15Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.
Juan 10:7-15 RV1909
-
Meditar Meditatio
Reflexión
Jesús acababa de sanar a un hombre ciego de nacimiento, y los fariseos, en lugar de alegrarse, lo expulsaron de la sinagoga (Juan 9). Entonces Jesús habla de ovejas y pastores. En los corrales de piedra de aquel tiempo, el pastor se acostaba en la entrada para cuidar el rebaño: él mismo era la puerta. Por eso dice: «Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.» Y luego pone un contraste: «El ladrón no viene sino para hurtar, y matar, y destruir: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.» El ladrón quita; Jesús da.
Muchas veces este versículo se ha leído como una promesa de dinero, éxito o bienes. Pero el mismo pasaje explica cómo es esa abundancia: ovejas que entran y salen y hallan pastos, que son conocidas por su pastor y protegidas del lobo. Es una vida plena junto al pastor, que puede vivirse con mucho o con poco. Y el centro del pasaje no es lo que el pastor gana, sino lo que entrega: «Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.» Esto revela algo de Dios: su abundancia no se mide en cuentas ni en camiones, sino en cuidado, compañía y amor que se da. Tener un negocio o querer progresar no es malo; el problema es cuando aquello que prometía abundancia se vuelve el ladrón que te roba el sueño, la salud y el tiempo con los tuyos.
Jesús te conoce, no como un número en una lista: «Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.» Y cuando sus discípulos estaban agotados de tanto trabajo, no los empujó a hacer más: «Y él les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, que ni aun tenían lugar de comer.» (Marcos 6:31).
Tu parte es revisar con humildad una decisión que tomaste creyendo que era la voluntad de Dios. No es vergüenza reconocer que te equivocaste. Busca asesoría para reorganizar la deuda, y considera con tu esposa si conviene vender el segundo camión o contratar a otro chofer. Y deja de manejar sin dormir: no solo pones en riesgo tu vida, sino la de las familias que viajan contigo por la misma ruta. Escucha a tu esposa: lo que ella te pide no es otro camión, sino a ti.
¿Qué cosa que te prometía “abundancia” te está robando la vida que Jesús quiere darte?
-
Orar Oratio
Señor, gracias por mi camión, por el trabajo que nunca nos ha faltado, por haber llegado con vida de cada viaje y por mi esposa y mi hija, que me esperan. Tú sabes que tomé una decisión pensando que era tu voluntad, y ahora estoy cansado, endeudado y lejos de los míos. Muéstrame qué esperas de mí; si lo tienes a bien, ábreme un camino para salir de esta deuda, y si tengo que vender o renunciar a algo, dame humildad para hacerlo. Dame sabiduría para decidir, disciplina para descansar y valor para escuchar a mi esposa. En el nombre de Jesús, amén.
-
Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, en la cabina, en la ruta oscura y en la casa donde duerme tu hija. El buen pastor te conoce por tu nombre. Que el Espíritu de Dios te enseñe qué es de verdad la vida abundante.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
-
Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre la vida abundante?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué ambición, deuda u orgullo necesitas poner en las manos de Dios? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Desde mañana no manejaré sin dormir lo necesario y dejaré los energizantes. Al volver me sentaré con mi esposa a revisar las cuentas y pediré asesoría en la cooperativa de ahorro para ver si conviene vender el segundo camión. Este domingo lo pasaré entero con mi hija y le llevaré la torta de cumpleaños que no le pude llevar”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Marcos 6:30-32. Jesús invita a sus discípulos cansados a apartarse y reposar.
«Y él les dijo: Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, que ni aun tenían lugar de comer.» (Marcos 6:31) - Mateo 16:24-26. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo si pierde su alma?
«Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?» (Mateo 16:26) - Eclesiastés 5:10-12. El que ama el dinero no se sacia; dulce es el sueño del trabajador.
«Dulce es el sueño del trabajador, ora coma mucho ó poco; mas al rico no le deja dormir la hartura.» (Eclesiastés 5:12) - Ezequiel 34:11-16. Dios mismo apacienta a sus ovejas y venda a la herida.
«Yo apacentaré mis ovejas, y yo les haré tener majada, dice el Señor Jehová.» (Ezequiel 34:15)
Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.
Esta oración también está en el archivo: Juan 10:10: he venido para que tengan vida.