4 de junio · No vengarme
Romanos 12:21: vence con el bien el mal
Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 4 de junio.
Versículo del día: Romanos 12:17-21 RV1909
Tienes cuarenta y cuatro años y un taller mecánico en la zona industrial de Barquisimeto. Hace un año Ramón abrió otro taller en la misma cuadra, y desde entonces le dice a tu clientela que tú cambias repuestos sin necesidad. Alguien publicó una reseña falsa en el grupo de Facebook del sector, y perdiste a dos dueños de camionetas de pasajeros que te daban trabajo fijo. Tu hijo encontró un video viejo donde un ayudante de Ramón deja mal ajustada una rueda, y lo tienes guardado para publicarlo. Esta tarde, con el aguacero, la camioneta de Ramón se quedó accidentada frente a tu portón y él, con pena, te preguntó si tenías una correa del alternador. Tenías tres en el estante y le dijiste que no. Ahora no puedes dormir.
Oración de la noche
Señor, gracias por este día, por la lluvia que refresca la ciudad, por el trabajo que entró al taller y por mi familia que me espera en casa. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que he querido hacerme justicia con mis propias manos y que hoy le cerré la puerta a alguien que necesitaba ayuda. Pongo a Ramón y a mi taller en tus manos; tú eres el juez, no yo. No se haga mi voluntad, sino la tuya. Dame valor para dar mañana el primer paso con el bien, aunque nadie me lo reconozca. En el nombre de Jesús, amén.
Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos
No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.
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Leer Lectio
Palabra de Dios para hoy
Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.
17No paguéis á nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. 18Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres. 19No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar á la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor. 20Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber: que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza. 21No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal.
Romanos 12:17-21 RV1909
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Meditar Meditatio
Reflexión
Pablo escribe a los creyentes de Roma, una comunidad pequeña en medio de un imperio donde muchos los miraban con sospecha y les hacían daño. Después de once capítulos sobre la misericordia de Dios, aterriza en la vida diaria: «No paguéis á nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.» Y añade algo muy realista: «Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres.» La paz no siempre depende de ti, pero la parte que te toca, sí. Luego cita el libro de Proverbios: «Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber: que haciendo esto, ascuas de fuego amontonas sobre su cabeza.» Las “ascuas de fuego” no son una venganza disimulada; es una imagen de vergüenza que lleva al arrepentimiento: el bien que no se espera quema por dentro y puede ablandar un corazón.
Esto revela algo de Dios: él es el juez justo, y la justicia final le pertenece. «No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar á la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor.» Dejarle el juicio a Dios no es fingir que no pasó nada ni renunciar a aclarar la verdad con respeto; es renunciar a ser tú quien castiga. Y el versículo final muestra que hay dos maneras de perder: «No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal.» Si respondes con otra calumnia, Ramón ya ganó: logró que te parezcas a él.
Jesús, cuando un pueblo de samaritanos no quiso recibirlo, escuchó a dos de sus discípulos pedir fuego del cielo, y los corrigió: «Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois;» (Lucas 9:55). Y siguieron su camino hacia otra aldea. El espíritu de Jesús no destruye al que le cierra la puerta.
Tu parte empieza esta noche. Borra el video: publicarlo sería pagar mal por mal, aunque sea cierto. Si la reseña falsa sigue dañando tu nombre, puedes responder una sola vez, con datos y sin insultos. Y lo más difícil: la correa del estante. Vencer con el bien quizá sea tocar mañana el portón de Ramón, darle el repuesto y ofrecerle una mano. No sabes si él cambiará; eso le toca a Dios. Tú respondes por lo que haces con tus manos y con tu taller.
¿Con qué estás respondiendo al mal que te hicieron: con más mal o con el bien que Dios espera de ti?
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Orar Oratio
Señor, gracias por mi taller, por mis manos y por el oficio que me has dado, por los clientes que siguen confiando en mí y por mi hijo que trabaja a mi lado. Tú sabes cuánto me han dolido las mentiras de Ramón y el trabajo que perdí. Reconozco que esta tarde le negué la ayuda por rencor. Si lo tienes a bien, devuélveme el buen nombre, y si no, dame paz para seguir trabajando con honradez. Dame valor para dejar la venganza en tus manos y disciplina para responder con el bien. En el nombre de Jesús, amén.
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Contemplar Contemplatio
Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.
Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.
Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.
Reconoce que Dios está presente aquí, el que ve lo que pasa en tu cuadra y conoce la verdad de cada taller. No necesitas defenderte delante de él. Que el Espíritu de Dios apague en ti el deseo de pagar mal por mal.
3:00Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.
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Vivir Actio
Lo que Dios me mostró
¿Qué te mostró Dios hoy sobre tu manera de responder a quien te hace daño?
Lo que pongo en sus manos
¿Qué deseo de venganza, qué video guardado o qué rencor hacia tu competidor necesitas poner en las manos de Dios esta noche?
Mi paso de obediencia
Por ejemplo: “Esta noche borraré el video del ayudante de Ramón. Mañana temprano le llevaré la correa del alternador a su taller y le ofreceré ayudarle a instalarla, sin cobrarle y sin sacarle en cara lo que ha dicho de mí”.
Si deseas profundizar
Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:
- Lucas 9:51-56. Jesús reprende a los discípulos que querían hacer bajar fuego sobre quienes lo rechazaron.
«Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois;» (Lucas 9:55) - 1 Samuel 24:9-13. David tiene a Saúl en sus manos y deja el juicio a Dios.
«Juzgue Jehová entre mí y ti, y véngueme de ti Jehová: empero mi mano no será contra ti.» (1 Samuel 24:13) - 1 Pedro 3:8-12. No devolver mal por mal ni maldición por maldición, sino bendecir.
«No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino antes por el contrario, bendiciendo; sabiendo que vosotros sois llamados para que poseáis bendición en herencia.» (1 Pedro 3:9) - 1 Tesalonicenses 5:14-15. Que nadie dé a otro mal por mal; seguir siempre lo bueno.
«Mirad que ninguno dé á otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre los unos para con los otros, y para con todos.» (1 Tesalonicenses 5:15)
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