Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

4 de mayo · La respuesta de María: "hágase conforme a tu palabra", rendición y no exigencia

Lucas 1:37: ninguna cosa es imposible para Dios

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 4 de mayo.

Versículo del día: Lucas 1:26-38 RV1909

Tienes treinta y nueve años, eres diseñadora gráfica y trabajas por tu cuenta desde un pequeño estudio en Godoy Cruz, Mendoza. Tu hija ya tiene catorce años y, después de mucho tiempo haciendo malabares, por fin tu estudio despegó: dos bodegas como clientes fijos y un viaje a una feria de diseño en Madrid para marzo. Hace diez días el test dio positivo. Martín, tu esposo, se emocionó hasta las lágrimas; tú te encerraste en el baño a llorar, pero de otra manera. Te da vergüenza sentir eso. En la iglesia te repiten “para Dios no hay nada imposible”, y tú piensas que lo imposible que le pedías era otra cosa: que te dejara terminar lo que empezaste. Esta noche, frente a la computadora, no logras concentrarte en el logo que debes entregar mañana.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por mi casa, por mi familia y por la vida nueva que me has confiado. Me quedo en silencio delante de ti… Pongo en tus manos mis planes, el viaje, el estudio y este miedo que no sé bien cómo nombrar. No quiero exigirte que las cosas salgan como yo las dibujé; quiero aprender a confiar en ti como María. Si lo tienes a bien, ayúdame a encontrar la manera de seguir con lo que empecé; y si no, dame un corazón dispuesto a recibir lo que tú preparas. Dame paz para dormir esta noche. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    26Y al sexto mes, el ángel Gabriel fué enviado de Dios á una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27A una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David: y el nombre de la virgen era María. 28Y entrando el ángel á donde estaba, dijo, ¡Salve, muy favorecida! el Señor es contigo: bendita tú entre las mujeres. 29Mas ella, cuando le vió, se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación fuese ésta. 30Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios. 31Y he aquí, concebirás en tu seno, y parirás un hijo, y llamarás su nombre JESUS. 32Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo: y le dará el Señor Dios el trono de David su padre: 33Y reinará en la casa de Jacob por siempre; y de su reino no habrá fin. 34Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? porque no conozco varón. 35Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual también lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios. 36Y he aquí, Elisabet tu parienta, también ella ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes á ella que es llamada la estéril: 37Porque ninguna cosa es imposible para Dios. 38Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase á mí conforme á tu palabra. Y el ángel partió de ella.

    Lucas 1:26-38 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    Lucas cuenta que Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, una aldea pequeña de Galilea, a una joven llamada María, comprometida con José. El mensaje cambiaba por completo los planes de su vida, y Lucas no esconde su reacción: «Mas ella, cuando le vió, se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación fuese ésta.» María no finge. Se turba, piensa y luego pregunta con honestidad: «Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? porque no conozco varón.» Preguntar no fue falta de fe. Dios recibió su pregunta y le respondió.

    En esa respuesta aparece la frase tan citada: «Porque ninguna cosa es imposible para Dios.» El ángel la dice justo después de contarle que Elisabet, a quien llamaban estéril, esperaba un hijo en su vejez. Es decir, habla del poder de Dios para cumplir lo que él ha prometido, no de un poder a nuestro servicio para cumplir lo que nosotros deseamos. Muchas veces se usa este versículo como si dijera: “si crees lo suficiente, Dios hará lo que le pides”. Pero María no exigió nada. Su respuesta fue otra: «Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase á mí conforme á tu palabra. Y el ángel partió de ella.» Esto revela algo de Dios: él es soberano, y sus planes suelen llegar sin pedir permiso a nuestra agenda. Y revela también el corazón de quien confía: no el que consigue lo imposible, sino el que se rinde. Ese “sí” le costó a María habladurías, incertidumbre y un camino que no había elegido.

    Años después, el hijo nacido de ese “sí” oró de la misma manera, la noche antes de la cruz: «Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya.» (Lucas 22:42). Jesús también pidió con honestidad, y también se rindió.

    Tu parte empieza por no avergonzarte de lo que sientes: María también se turbó. Rendirte no significa fingir alegría ni tirar a la basura todo lo que construiste; significa poner tus planes delante de Dios y estar dispuesta a que él los reacomode. Habla con Martín de tus miedos y de tus sueños, busquen juntos cómo reorganizar el estudio, y deja que tu valor descanse en lo que eres para Dios y no en lo que logras. No te olvides de tu hija, que también va a necesitar un lugar en esta noticia. Y si la tristeza no se va o te quita el sueño, conversa con tu médica: cuidar tu ánimo en el embarazo también es parte del cuidado de Dios.

    ¿Qué plan tuyo te cuesta poner delante de Dios con un “hágase”?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por la vida que empieza en mí, aunque todavía me asuste; gracias por Martín, por mi hija, por mi trabajo y por todo lo que me has dejado construir. Tú sabes que lloré y que siento que se me desarman los planes. Como María, tengo preguntas; ayúdame a hacerlas con honestidad y no con reproche. Muéstrame qué esperas de mí en esta etapa, dame humildad para decir “hágase” y sabiduría para reorganizar lo que me toca. No se haga mi voluntad, sino la tuya. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, en tu estudio, entre los bocetos y las dudas. Él conoce los planes que hiciste y también los que todavía no ves. Que el Espíritu de Dios te dé, en este silencio, la confianza de María para decir: “He aquí la sierva del Señor”.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la diferencia entre exigir y rendirte?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué proyecto, qué agenda o qué imagen de tu futuro necesitas poner en las manos de Dios esta noche? Entrégalo de corazón, no solo de palabra.

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana me sentaré con Martín a conversar con calma, sin esconderle lo que siento, y juntos haremos una lista de lo que hay que reorganizar en el estudio. El fin de semana invitaré a mi hija a merendar, le contaré la noticia y escucharé lo que ella siente”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Lucas 22:39-46. Jesús en el monte de las Olivas: pedir con honestidad y rendirse a la voluntad del Padre.
    «Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya.» (Lucas 22:42)
  • Génesis 18:9-14. Sara se ríe de una promesa que le parece imposible; Dios cumple su palabra a su tiempo.
    «¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré á ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.» (Génesis 18:14)
  • Proverbios 19:20-21. Nuestros planes son muchos; el consejo de Dios permanece.
    «Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.» (Proverbios 19:21)
  • Isaías 55:8-9. Los caminos de Dios son más altos que los nuestros.
    «Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.» (Isaías 55:8)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Lucas 1:37: ninguna cosa es imposible para Dios.

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