Oración de la Noche

Ora, medita y descansa en la Palabra

7 de junio · Responder con calma en casa y en el trabajo

Proverbios 15:1: la blanda respuesta quita la ira

Oración del día, versículo del día y devocional de hoy para el 7 de junio.

Versículo del día: Proverbios 15:1-7 RV1909

Tienes cincuenta y dos años y eres enfermera en el piso de medicina de un hospital público de Maracaibo. Te tocan treinta pacientes por turno, faltan guantes y soluciones, y cuando se va la luz el calor se vuelve insoportable. Los familiares te preguntan lo mismo una y otra vez, y has empezado a contestar con dureza: “¡Señora, yo no soy su sirvienta!”. Esta semana la hija de un paciente puso una queja contra ti. En la casa no es distinto. Anoche tu hijo de dieciséis años te pidió plata para una salida del liceo y le gritaste: “¿Tú crees que la plata sale de los árboles?”. Él tiró la puerta y hoy no te ha hablado. Te repites que es el cansancio, pero sabes que tus palabras están encendiendo fuegos.

Oración de la noche

Señor, gracias por este día, por las manos que me permitieron cuidar enfermos, por la luz que volvió y por la casa donde descansaré. Me quedo en silencio delante de ti… Reconozco que el cansancio me ha vuelto dura con los que más necesitan una palabra amable. Pongo mi trabajo, a mis pacientes y a mi hijo en tus manos; que se haga tu voluntad. Dame descanso esta noche y, mañana, una lengua que dé vida y no que quiebre el ánimo de nadie. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de hoy: lectio divina en 5 pasos

No hay prisa. Este es tu espacio para estar con Dios, con libertad.

  1. Leer Lectio

    Palabra de Dios para hoy

    Lee el pasaje despacio, dos veces. Fíjate en la palabra o frase que más te llame la atención y, de manera especial, en el versículo resaltado.

    1La blanda respuesta quita la ira: mas la palabra áspera hace subir el furor. 2La lengua de los sabios adornará la sabiduría: mas la boca de los necios hablará sandeces. 3Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando á los malos y á los buenos. 4La sana lengua es árbol de vida: mas la perversidad en ella es quebrantamiento de espíritu. 5El necio menosprecia el consejo de su padre: mas el que guarda la corrección, vendrá á ser cuerdo. 6En la casa del justo hay gran provisión; empero turbación en las ganancias del impío. 7Los labios de los sabios esparcen sabiduría: mas no así el corazón de los necios.

    Proverbios 15:1-7 RV1909

  2. Meditar Meditatio

    Reflexión

    El capítulo 15 de Proverbios forma parte de una colección de dichos breves atribuidos a Salomón, pensados para enseñar a vivir con sabiduría en lo cotidiano: en la casa, en el mercado, en el trabajo. Varios de ellos hablan de la lengua. El primero es una observación que todos hemos comprobado: «La blanda respuesta quita la ira: mas la palabra áspera hace subir el furor.» “Blanda” no significa débil ni falsa; significa suave, tranquila. La palabra áspera, en cambio, es como echarle leña al fuego. Y unos versículos después: «La sana lengua es árbol de vida: mas la perversidad en ella es quebrantamiento de espíritu.» Las palabras pueden dar vida o quebrar el ánimo de quien las recibe, sea un familiar angustiado o un hijo adolescente.

    Esto revela algo de Dios: nada de lo que decimos le es indiferente. «Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando á los malos y á los buenos.» Él ve el pasillo del hospital y la cocina de tu casa. Y no lo ve para condenarte, sino porque le importan la señora que pregunta por su papá, tu hijo y también tu cansancio. Proverbios no promete que una respuesta suave arreglará todo; promete que la aspereza siempre empeora las cosas y que la suavidad abre una puerta.

    Jesús, cansado y rodeado de gente que lo buscaba sin descanso, se presentó así: «Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.» (Mateo 11:29). La mansedumbre no fue para él una pose; fue la manera de tratar a cada persona que se le acercaba.

    Tu parte es doble. Primero, cuidarte: el agotamiento real necesita descanso, comer bien y, si te sientes al borde, hablar con alguien de confianza o con un profesional; eso también es mayordomía de la vida que Dios te dio. Segundo, decidir cómo hablas, aunque estés cansada: respirar antes de contestar, bajar la voz, explicar una vez más. Y reparar lo que ya dijiste: pedirle perdón a tu hijo y escuchar por qué quería ir a esa salida. Una disculpa sincera también es una blanda respuesta.

    ¿A quién le has respondido con aspereza últimamente, y qué palabra suave podrías decirle ahora?

  3. Orar Oratio

    Señor, gracias por mi vocación de enfermera, por cada paciente que me confías, por mis compañeras de turno y por mi hijo, aunque hoy esté molesto conmigo. Tú sabes lo agotada que estoy y cómo me pesan la falta de insumos y el calor. Reconozco que he respondido con palabras ásperas en el hospital y en mi casa. Muéstrame qué debo cambiar en mí; dame sabiduría para descansar y disciplina para respirar antes de contestar. No se haga mi voluntad, sino la tuya. En el nombre de Jesús, amén.

  4. Contemplar Contemplatio

    Ahora quédate en silencio, sin pedir nada. Orar también es escuchar y simplemente estar delante de Dios.

    Es normal que tu mente se vaya a los pendientes, las responsabilidades, los compromisos o los problemas. No te culpes. Cuando notes que te fuiste, vuelve con suavidad a la presencia de Dios. Esa es la disciplina: aquietar la mente y estar aquí, con él.

    Haz conciencia de que Dios está presente en el mundo y, de manera particular, en tu vida: en la salud, el alimento, tu familia, tu trabajo. Los problemas y las dificultades siguen ahí, pero no tienen que apartarte de su presencia.

    Reconoce que Dios está presente aquí, el mismo que te vio en cada pasillo del hospital y en la puerta que tu hijo cerró. Suelta los hombros y respira. Que el Espíritu de Dios ponga mansedumbre donde hoy hubo palabras ásperas.

    3:00

    Empieza con 3 minutos. Cuando te sientas listo, amplía el silencio poco a poco; tu teléfono recordará el tiempo que elijas.

  5. Vivir Actio

    Lo que Dios me mostró

    ¿Qué te mostró Dios hoy sobre la manera en que hablas cuando estás cansada?

    Lo que pongo en sus manos

    ¿Qué cansancio, qué frustración con el hospital o qué palabra áspera necesitas poner en las manos de Dios esta noche?

    Mi paso de obediencia

    Por ejemplo: “Mañana, antes de salir al liceo, le pediré perdón a mi hijo por haberle gritado y le preguntaré por la salida con calma. En el turno, cuando un familiar me pregunte algo por tercera vez, respiraré y le contestaré con suavidad, llamándolo por su nombre”.

Si deseas profundizar

Otros pasajes de la Biblia sobre este mismo tema:

  • Mateo 11:28-30. Jesús, manso y humilde de corazón, da descanso a los cansados.
    «Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.» (Mateo 11:29)
  • Jueces 8:1-3. Gedeón calma el enojo de los de Efraín con una respuesta humilde.
    «Dios ha entregado en vuestras manos á Oreb y á Zeeb, príncipes de Madián: ¿y qué pude yo hacer como vosotros? Entonces el enojo de ellos contra él se aplacó, luego que él habló esta palabra.» (Jueces 8:3)
  • Proverbios 25:11-15. La palabra dicha como conviene; la lengua blanda quebranta los huesos.
    «Con larga paciencia se aplaca el príncipe; y la lengua blanda quebranta los huesos.» (Proverbios 25:15)
  • Colosenses 4:5-6. Que la palabra sea siempre con gracia, para saber responder a cada uno.
    «Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.» (Colosenses 4:6)

Puedes elegir cualquier fecha, pasada o futura, o moverte día por día.

Esta oración también está en el archivo: Proverbios 15:1: la blanda respuesta quita la ira.

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