Las emociones no dependen de los acontecimientos que vivimos, sino de la manera en que los interpretamos, valoramos y pensamos sobre ellos. Si aprendemos a educar nuestro sistema de pensamientos, podremos tomar mejores decisiones. Este es el desafío a enfrentar y, al mismo tiempo, una responsabilidad personal. Aprender a pensar de forma positiva implica reconocer que somos responsables de nuestras propias emociones. Educar nuestras emociones es una decisión consciente que nos permite mejorar nuestra calidad de vida y ayudar a otros a hacer lo mismo. Es un proceso continuo, un recorrido que debemos emprender día a día.
Detalles del libro · Número de páginas: 240 · Género: Vida cristiana · Idioma: Español · ISBN: 9789878310848




Valoraciones
No hay valoraciones aún.