Se siente un profundo temor cuando uno es llamado a comparecer ante un juez. Aunque solo sea por una multa de tránsito. Especialmente si uno comparece sin un abogado. ¿Cuál será la multa? ¿Habrá una defensa? ¿Me declaro culpable, o pido un juicio? Pero cuando comparecemos ante el tribunal de Dios, todo temor se disipa: ¡se retiran todos los cargos! Pero ¿es verdad realmente? Hemos hecho tantas cosas que estamos convencidos de que no tenemos perdón. Pensamos: «Tal como no se puede confiar plenamente en el sistema judicial, tampoco se puede confiar plenamente en el perdón de nuestros pecados». Pero el martillo del juez interrumpe nuestros titubeos: «Por causa de Cristo, se retiran todos los cargos, no hay nada pendiente. ¡El defendido queda perdonado! ¡Para siempre!».
El segundo tomo de ¡Se retiran todos los cargos! continúa el viaje desde la corte terrenal hasta el trono de la gracia de Dios, en tanto Haroldo Camacho nos muestra que cada pecador recibe un veredicto de inocente, ¡sin importar cuán culpable sea!
ÍNDICE Prólogo Prefacio 81. ¿Bajo qué puente voy a vivir con mis hijos?
82. ¿Devolviendo bien por mal? 83. Vas a salir en una bolsa para cadáveres
84. ¡El cartel de los tamales! 85. Una deuda impagable 86. Donde hay humo… hay fuego
87. Y ¿quién más está mintiendo? 88. El cabello no miente 89. Me maldijo con el crucifijo
90. ¿Embarazada y consumiendo drogas? 91. Y ¿por qué no llegan a un «miti-miti»?
92. ¿Eres mosca muerta? 93. No es rehabilitación, es esclavitud
94. Felicitaciones, señor, ¡usted está embarazado! 95. ¿Quemando carrizo y, al mismo tiempo, cumpliendo?
96. ¿Cadena perpetua o pena de muerte? 97. En vez de castigo, una nueva oportunidad
98. Debí pensarlo antes de sentarme tras el volante 99. Jugando con fuego
100. Se perdona el interés de la deuda 101.
ISBN / código de barras: 9781956658088
Detalles del libro · Número de páginas: 284 · Género: Vida cristiana




Valoraciones
No hay valoraciones aún.